jueves, 20 de octubre de 2016

Sueño Décimo Cuarto



El viaje.
Por la mañana recibo una llamada, es de Wolf.
-Hola Herr Filoxides, me encanta volver a hablar con Usted.
- Muy buenos días, mi apreciado Wolf, yo también estoy encantado de poder hablar con Usted. (Le digo a modo de saludo), no esperaba que me llamará tan pronto.
-Ah… mi buen amigo, sepa Usted que la enfermera con la que habló vive a dos manzanas de mi casa y nada más acabar su jornada de trabajo se acercó y me dio su recado. Al principio me asustó pues me dijo que un familiar se había muerto o algo parecido pero al decirme su nombre comprendí rápidamente que lo que Usted pretendía era contactar urgentemente conmigo.

-Así es Wolf y le puse al corriente de mi encuentro con los representantes yazidies y nuestra conversación aunque omití el extraño suceso de la noche anterior cuando huyo mi perro.

-Y bien Herr Fioxides…. ¿Quiere Usted venir aquí, a este rinconcito de Francia.

-Efectivamente Wolf, pretendo ponerme en marcha inmediatamente una vez que he conseguido ponerme en contacto con Usted…. Bueno, pensando que Usted esté de acuerdo en que hagamos la búsqueda de mi competidor juntos.

-No lo dude ni un segundo, yo estoy dispuesto a todo. A mi edad no creo que me surjan otras aventuras y menos tan emocionantes como esta que Usted me propone, así que le estaré esperando para en cuanto llegue comencemos a preparar la estrategia más conveniente.

-Wolf, yo no quiero comprometerle, solo quiero que me acoja en su casa y me ayude a buscar al tal Henry Loup le Blanch, allá por el departamento de Ariege.

-Eso delo por hecho, ahora… no quiero que me aparte de su búsqueda final pues considero que le puedo ser de gran ayuda, los alemanes no tenemos tantos prejuicios religiosos como los latinos y especialmente los españoles.

-Gracias Wolf, en cuanto solucione un par de asuntos familiares saldré para Francia en tren, iré hasta Hendaya y allí me dirigiré en autocar o en auto, alquilaré alguno hasta su domicilio, allí estudiaremos varios detalles del manuscrito, de su traducción, de los símbolos representados y la explicación que Dacio me dio sobre ellos o más bien su “segundo” Ati Maric. Espero que el tal Talak se ponga en contacto conmigo para entonces.

-Son gente de palabra, le llamarán no lo dude.

-Bien Wolf, me gustaría que Usted fuera adelantando el asunto tratando de localizar al tal Henry.

-De acuerdo, así lo hare.  Téngame al cabo de su viaje para que le esté esperando.

-Así lo haré Wolf, le llamaré a este número de teléfono si no tiene inconveniente.

-No se preocupe es de mi vecino, un buen hombre que apenas sale de casa y me hace compañía de vez en cuando.

-De acuerdo, así lo hare. Saludos Herr Wolf.

-Saludos Herr Filoxides

Cuelgo el teléfono y pongo al corriente a mi mujer de mi propósito de viajar dentro de dos o tres días a Francia.

Me pongo a repasar todos y cada uno de los apuntes que Maric me dio y los coloco en una carpeta con su nombre, después hago lo mismo con la copia que he hecho de todos los dibujos que tengo sobre los símbolos y su anotaciones, me hubiera encantado tener el original que le fue robado a Cornelio pero me he de conformar con lo que Maric me pudo dar.

Desde la noche anterior mi perro Morgan no quiere subir al bosquecillo, se queda a medio camino y ladra hacia donde surgió la voz, no se siente cómodo aunque ya no huye sino que parece retar al aire o al lugar  de donde pudo salir la voz. Esto me da ánimo para enfrentarme a lo inverosímil o aquello que racionalmente no pueda comprender.

Ana me prepara la maleta con lo imprescindible tal como yo le dije, no creo que me haga falta mucha ropa, solo la justa, un par de jerséis pues la zona es bastante fría en esta época del año, el otoño está avanzado y ya ha nevado en el Pirineo, un par de botas más los zapatos que llevaré puestos, varias mudas, calcetines gruesos de lana, un gorro de lana, guantes y cosas de aseo. Todo ello en una maleta pequeña para que el transporte sea lo más cómodo posible.
Y me voy  descansar.

“Viajar es muy útil, hace trabajar la imaginación. El resto no son sino decepciones y fatigas. Nuestro viaje es por entero imaginario. A eso debe su fuerza. Va de la vida a la muerte. Hombres, animales, ciudades y cosas, todo es imaginado. Es una novela, una simple historia ficticia. Lo dice Littré, que nunca se equivoca. Y, además, que todo el mundo puede hacer igual. Basta con cerrar los ojos. Está del otro lado de la vida”.
Louis-Ferdinand Céline

He intentado borrar de mi mente todo lo sucedido hasta ahora, solo quiero dormir, me hace falta dormir y dormir sin pesadillas o ensoñaciones, pero no lo consigo, doy cien vueltas en la cama, pienso en Wolf, en Talak en el fallecido Maric o en Cornelio y su misteriosa muerte, todo se mezcla en un abigarrado puzle pero nada encaja, faltan piezas, muchas piezas; tengo calor, me levanto y abro la ventana una fría brisa me hace estremecer, la noche es cerrada, hay poco viento pero se hace sentir y oir en un leve quejido como de animal herido, Morgan está a mi lado, el animal no está tranquilo desde la famosa noche de su huida, es como si presintiera algo pero sin saber lo que es y menos podérmelo decir. Me vuelvo a acostar después de cerrar la ventana y de acariciar a mi fiel perro, este me lo agradece lamiéndome la mano y acurrucándose a los pies de la cama, Ana mi mujer duerme tranquilamente ajena a mis insomnios y calores. Así hasta que el sol comienza a perfilarse en el horizonte.
A las ocho de la mañana suena el teléfono es Talak.

-Perdone si le he despertado prematuramente.

-No… es la hora en la que me suelo levantar actualmente. ¿Cuál es el propósito de su llamada? Le pregunto algo sorprendido pues no esperaba que me llamara nadie y menos él.

-Tengo la autorización para acompañarle en su empresa, mis superiores me han sugerido que le puedo ser útil tanto yo como mi primo Musafi, así que esperamos sus órdenes para incorporarnos en su misión.

-Gracias Talak…. No sé qué decirle, no me lo esperaba, la verdad. Pienso salir para Francia mañana en el tren, ya tengo el billete y no sé como encajarles en mi viaje.
-Por eso no se preocupe, saldremos hacia Francia por nuestros medios y nos veremos en donde Usted nos diga, si no dice lo contrario. (en tono de súplica).

-No, por supuesto que no, cuento con Ustedes. Le dije algo entusiasmado aunque cauto y le dí la dirección de Wolf en L´Aveiron.

-Allí nos veremos y colgó el teléfono.

Nada más colgar me empezaron las dudas ¿habré hecho bien en darle la dirección de Wolf? Yo no quería comprometer a Wolf por nada del mundo solo quería que me ayudará a encontrar al tal Henry, nada más, luego me las arreglaría solo o con ese Henry para encontrar el punto clave donde poder iniciar mi partida si los apuntes que tenía le revelaban al extraño personaje algo a tener en cuenta tal como dijo Hesse al hablarme de él.

El día pasa sin más, aunque yo no dejo de pensar en Talak y su primo  y como me pueden ayudar en mi empeño, ellos conocen en tema mejor que yo, su guerra con el Señor del Mal es de tiempos remotos, solo que su intervención puede no ajustarse a mis planes, me temo que Talak y los suyos buscan venganza y yo conocimiento, mala combinación para conseguir algún resultado positivo a mi intención de retar al mismo Ángel que para ellos traiciono a su Señor. ¿O acaso es el mismo?. Necesito respuestas a mis preguntas que son muchas y cada vez más complicadas.
Filoxides de Ursalia



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