Gramsci acertó.[
Instrúyanse, porque tendremos
necesidad de toda vuestra inteligencia.
Agítense, porque tendremos necesidad de todo
vuestro entusiasmo.
Organícense, porque tendremos necesidad de
toda vuestra fuerza.
Esta frase corresponde a Antonio Gramsci, hoy día en
boca de muchos actores de esta tragicomedia que se representa en España.
¿A quién le corresponde la educación del pueblo? Todo
Estado totalitario sea comunista o fascista se apropian de la educación como arma
contra lo que ellos llaman enemigos del estado, para unos el capitalismo
internacional y para los otros prácticamente lo mismo pero con ciertos matices.
Creo que entre dos extremos como estos fascismo- comunismo hay un fin político
muy similar y cierta afinidad aunque ninguno de ellos quiera reconocerlo pero
que al ocupar un espacio similar les hace ser enemigos irreconciliables. Supongamos
por un momento que coincidieran en la sabana o en la selva tigres y leones,
ambos con características muy parecidas aunque distintos en cuanto a su esencia
física y linaje, pero ambos animales territoriales, territorio que nunca
podrían repartirse físicamente sin entrar en un cuerpo a cuerpo fatal.
Aquí el reparto
se descompone por falta de actitud entre los actores, todos pretenden el papel
de primer actor y luchan con toda su alma por conseguirlo aún reconociendo que
no se saben el papel o no están preparados para ello, pero el poder les
obnubila la mente y confunde la razón.
Pretenden representar al pueblo al que apenas conocen y
menos comprenden, pues el “pueblo” es “un todo” y no se puede partir ese “todo”
en fragmentos según el interés del partido. Desde el peón de albañil hasta el
catedrático de universidad pasando por funcionarios, empleados, agricultores e
ingenieros, todos incluidos son “el pueblo” y la obligación moral e
institucional de cualquier partido o ideología que pretenda asumir el poder
debe contemplar a este “pueblo” como un “todo” y entender que la “clase
trabajadora” comprende a todos y cada uno de ellos.
“La conquista del poder cultural es previa a la del poder
político y esto se logra mediante la acción concertada de los intelectuales
llamados "orgánicos" infiltrados en todos los medios de comunicación,
expresión y universitarios”.
Aquí
Gramsci acertó plenamente lo que sus seguidores iban a conseguir años después,
es decir el control de los medios de expresión, comunicación y de enseñanza. Actualmente se oye que la Inteligencia está en
la Izquierda y esto es de una mezquindad completa pues los medios dominantes en
un extraño maridaje con el capital y la banca han desplazado a muchos
intelectuales de la derecha hasta apartarlos de la vida académica u olvidados,
no se reeditan libros de autores encasillados en este espectro político
mientras que las librerías están llenas de escritos de pensadores de izquierda.
Hay
maestros de la política, las letras y hasta las ciencias que están relegados al
desván de los recuerdos, podría poner en este artículo más de cincuenta nombres
de pensadores conservadores o de “derechas” que han sido olvidados
conscientemente.
Gramsci
consiguió su objetivo.
Filoxides el Crítico
No hay comentarios:
Publicar un comentario