El laurel reverdece cada setecientos años.
Si es cierto el presagio de los cátaros estamos en la era aproximada de que
el reverdecer del laurel se haga realidad.
Guillem Belibast murio en la hoguera en el año de 1321, siendo
apresado por la inquisición romana en 1309.
Cuando Esclaremunde de Foix escapo del "camps des Cremat"
convertida en paloma remontando con su vuelo los campos de la Occitania
Francesa para preservar la esencia del amor puro el último cátaro supo que que
su sacrificio no había sido en vano.
Hoy la llama vuelve desde Carcasona, mientras los huesos de Simon de
Monfort se retuercen en su tumba conscientes de la igominia que provocó.
Los yankees menos noveleros y más pragmáticos afirman que en el año 45
cuando bombardeaban una Alemania destrozada vieron cómo una especie de paloma
gigante en forma de nube remontaba el vuelo y abandonaba la tierra de Enrique
II el Pajarero, de Bismark y de Goethe.
Hay libros que confirman esta historia publicados hace ya muchos años
cuando no se impuso la ley del silencio sobre estos temas.
Montsegur, Montsalvage y Montserrat, montañas mágicas, centros iniciáticos,
cantados por bardos, poetas y músicos cómo Wagner, arúspices de un saber ancestral
que supera lo conogscible y que se adentra en las regiones de la Psique
desde donde irradia todo su poder divino.
Hoy en un mundo desacralizado hasta el máximo, donde pervierten todo
recuerdo mediante una explicación "racional" de lo que no son capaces
de conocer pues está muy lejos de su propia concepción y entendimiento, todo
esto suena a burla, engaño y cuento para ancianos. Pero la realidad es otra y
pronto se verá, cuando el último romántico se libere de sus cadenas y cante al
a-mor puro la estrella de Hiperión nos traerá nuevamente la luz perdida.
Reflexiona sobre lo escrito, observa, distingue, un mundo paralelo fluye
sin que lo percibas, piensa, somete tus instintos, libera tus pensamientos,
cree en lo imposible.
Cuando Copérnico afirmó que la tierra y otros planetas giraban
alrededor del Sol sus libros fueron aI Index al igual que Galileo fue
perseguido por sus teorías.
Hoy nadie se atrevería a discutir a estos dos grandes astrónomos del
Renacimiento.
Yo no me atrevo a negar nada de lo que en mis sueños vivo. Un mundo
distinto donde la justicia entre los seres vivos está por encima de las
pasiones y los rencores, la idolatría y el fanatismo, la luz y la oscuridad.
El hombre no evoluciona desde el mono al superhombre sino todo lo contrario
desde la divinidad hasta la barbarie, esto lo conocían aquellos que portaban la
piedra esmeralda, la enseñanza sagrada, la historia de nuestros ancestros y que
por ello dieron la vida tantas y tantas veces.
¡¡¡Sólo hay un Dios y está en nuestra esencia!!!
Filóxides de Ursalia
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