martes, 12 de diciembre de 2017

De la Incertidumbre al Caos.





No somos pocos los que asistimos alarmados al deterioro y descomposición que atraviesa la idea de España como Nación. No es que soñemos con la idea imperial de un renacimiento imposible desde el punto de vista físico y político sino en la simple acepción del Estado como unidad común de intereses y valores.

España nos duele, y nos duele porque no nos gusta la trayectoria que desde hace muchos años le han marcado nuestros políticos, ellos han llevado a la deriva una Nación de profundos y eternos valores basados en la concepción cristiana y occidental de la vida y del derecho, de la justicia y del orden, orillando estos valores a expensas de unos logros materiales que no llegaban a todos y de los que los mayores beneficiados eran ellos.

La corrupción se instaló en España de una forma casi normal por aquellos que debían de combatirla y extirparla. Los partidos de derechas e izquierdas se reparten prebendas, comisiones, influencias y dinero cuando alcanzan el poder sin que los que navegan en las aguas de la oposición den muestras de una mayor moralidad en cuanto a los primeros.

La Justicia es lenta y en parte condicionada por los partidos que influyen en ella mediante el reparto de cuotas en el Consejo del Poder Judicial al ser este nombrado por el Congreso y el Senado. Pero aún así la Justicia funciona más por la profesionalidad de los jueces y magistrados que por el sistema que solo pensó en controlar este desde su nacimiento.

España se nos muere, dijo antaño el poeta y no se nos muere por las constantes sequías y el rigor de su clima sino por la dejadez suicida de unos políticos sin vergüenza que la han llevado hasta el extremo de que sus propios hijos los más jóvenes no la quieran por desconocimiento de su grandeza.

Ahora fuerzas oscuras, defensoras de la aniquilación acelerada de España como Nación actúan con el beneplácito de muchos y la sumisión de otros, actúan a plena luz del día para conseguir mediante referéndums ilegales hoy y terrorismo ayer que el proceso de descomposición de un cuerpo ya herido de muerte acelere su auto destrucción.

¿Cómo se puede defender la Nación ante el saqueo de los “hunos y de los hotros” que diría el gran Unamuno? La Nación en si no son los políticos y menos los partidos que esos representan, somos los trabajadores, estudiantes, funcionarios, profesores, jubilados y todos los que mediante su esfuerzo de ahora, de antes y los que se preparan para ello componen lo que se viene a llamar la sociedad civil, obligada a manifestarse ante tanta tropelía llevada a cabo por unos cuantos que bajo el amparo de las leyes que ellos mismos se han dado estrujan y empobrecen mediante impuestos, paro, salarios de miseria a toda una sociedad que hasta el momento lo soporta todo estoicamente.

Mientras tanto, esas fuerzas oscuras actúan minando poco a poco pero sin pausas según lo explicado anteriormente pero acelerando el proceso gracias a la debilidad que los dos grandes partidos y especialmente el partido socialista han demostrado hasta el momento.

El PSC (partido socialista catalán) lleva años coqueteando con el independentismo de una forma torticera, bailando entre el federalismo y el separatismo, jugando a querer ser bisagra entre las dos tendencias dentro de la sociedad catalana pero inclinándose hacia lo segundo dónde su enrevesado discurso encuentra mayor aceptación y todos sabemos lo que para los partidos supone el valor del voto, es la esencia de su existencia y se venden al diablo con tal de conseguirlo.

El PP (partido popular) vive inmerso en causas judiciales que han socavado los cimientos del partido  a causa de los innumerables casos de corrupción que le salpican como salpicaron al PSOE en sus años de gobierno, lo cual indica que el sistema no funciona o funciona mal cuando los que tiene que gobernar caen sin remedio en manos de la corrupción, aún colean los casos de los ERES en Andalucia y tantos otros casos como los de la financiación irregular  del partido de la derecha, todos tiene las manos sucias y tampoco se libran otros partidos de menor calado pero con fuerte representación en el Congreso como Podemos con muchos frentes judiciales abiertos.

Y mientras España se no muere. Al saqueo de los partidos en el gobierno  se suman los separatistas que pretenden bajo la declaración de independencia tapar desmanes de todo tipo especialmente económicos de su dirigentes, necesitaría un libro entero para enumerar los caso abiertos por la Justicia contra dirigentes del gobierno catalán.

Es penoso escuchar el discurso de los separatistas, sus mentiras, su interpretación sesgada de la historia o de sus hechos más destacados, su odio a España, odio que han inculcado a los más jóvenes durante las últimas décadas ante la pasividad de los distintos gobiernos de la Nación. Si hasta hace pocos años era ETA la que con sus asesinatos, secuestros, chantajes y voladuras golpeaban a la sociedad española día tras día, en Cataluña los nacionalistas operaban con toda impunidad colaborando con el gobierno de turno del que conseguían beneficios solo por mantener a este en el poder mientras que el partido de la oposición fuera de derechas o de izquierdas solo quería hundir al contrario desde la oposición sin ningún ánimo de colaborar con este y dejar fuera a los nacionalistas sin llegar a pensar que la injerencia en el gobierno de estos “secuaces” solo atendía a intereses propios y que la Nación en su totalidad les importaba un bledo.

Ahora después de tantos años y con la espada de Damocles sobre nuestras cabezas, esperamos esperanzados una solución para Cataluña y para España que surja de las próximas elecciones en esta región española y mi temor y el de muchos como yo es que las cosas no se arreglarán pues es imposible tratar de enmendar tantos yerros con unas votaciones en una sociedad fragmentada, fanatizada y engañada desde más de cien años.

Quiera Dios que me equivoque o el futro será muy negro para las dos partes.
                    Filoxides el Crítico

martes, 28 de noviembre de 2017

La Autodestrucción (1975-2017) Historia de un crimen de Estado.




Estando próximo el final del año 2017 me aventuro en este artículo a hacer un breve repaso de lo acontecido en estos últimos años dónde se ha acelerado el proceso de autoliquidación del Estado Español antes llamado simplemente España o Reino de España.

Habría que remontarse al  mes de Diciembre del año 1973 cuando una carga explosiva hacía saltar por los aires el coche blindado del Almirante Carrero Blanco, crimen atribuido al comando Txikia dirigido por el etarra José María Beñarán, alías Argala y dos compañeros más de la banda, indultados los tres después de la muerte del General Franco.

Años después el propio Argala moría de la misma manera, o sea saltando por los aires tras un atentado atribuido a los Gal, al Batallón Vasco-Español o a la Guardia Civil. La injerencia de los servicios secretos de un país amigo en la muerte de Carrero es más que probable al desclasificar este país sus secretos.

Kissinger no estaba de acuerdo con la necesidad que tenía Franco de rearmarse con la bomba atómica y el mayor valedor del General era su leal e incondicional Presidente del Gobierno.

Aquí se empieza a fraguar lo que vendría después, posicionamientos políticos ante la inminente muerte de Franco que apenas aparecía en público aquejado del mal que el 20 de Noviembre del 1975 emprendía el camino del Valle de los Caídos.

El C4 ( ciclotrimetilentrinitamina) había acabado con el General de una manera indirecta y del Régimen de una forma total, las distintas familias políticas que se habían mantenido unidas bajo la tutela de Franco se disolvían y cada una quería una parcela de poder y mando en la España que vendría, mientras tanto los socialistas divididos en varios bloques, unos exiliados en Mexico, otros los más jóvenes, salidos de las Universidades laborales, paradójicamente creadas por Franco se unían a ese nuevo socialismo que triunfaba en Europa bajo el aura de Willy Brandt, estos eran los más fuertes sin descartar al partido comunista a su vez dividido en varias tendencias más o menos “democratizadas”. 

Mientras las Cortes Españolas se hacían el harakiri auto eliminándose del proceso, unas elecciones daban el poder a un engendro de partido compuesto por social-demócratas, demócratas- cristianos, ex miembros del movimiento, etc. Un popurrí de familias que como se vería después de un primer éxito, se disolverían y destruirían entre ellas.
Había que cambiar España de arriba abajo y para ello con el consentimiento del Rey puesto por Franco, se tenía que regular la vida de los españoles mediante una nueva Constitución que cerrara de una vez por todas el paréntesis del Régimen franquista. Los “cerebros” en su mayoría juristas de prestigio, presionados no solo por sus propias conciencias sino por el partido al cual estaban afiliados cuartearon España, la dividieron en Comunidades “Históricas” (más histórica era la división provincial romana) y crearon un enorme aparato burocrático de diecisiete parlamentos, con sus respectivas cámaras, diputados, conserjes, secretarias, etc, etc. 

Mal asunto para un país que atravesaba en ese momento un grave problema económico agravado por la constante y criminal intervención de ETA, y anteriormente Terra Lliure. Las cosas no iban bien pero el español sometido al bombardeo de la televisión, la radio, los mítines, la prensa, asumía sin reflexionar que era necesario el cambio fuera como fuera.

Como dijo una vez el Mariscal Otto von Bismark: La Nación más fuerte del mudo es sin duda  España. Siempre ha intentado autodestruirse y nunca lo ha conseguido. El día que dejen de intentarlo volverán a ser la vanguardia del mundo.

El paréntesis del gobierno de Arias Navarro fue solo la cortina de un régimen que se consideraba muerto y que se inmoló sin resistencia alguna, las elecciones de Junio del 77 dieron la victoria a ese conglomerado escénico de viejas glorias del aparato gubernamental que se llamó UCD y que lo encabezaba Adolfo Suárez González, un joven político de la nueva guardia del movimiento nacional y que bajo el paraguas de Torcuato Fernández Miranda su mentor y del Rey su valedor consiguió encabezar el nuevo partido y alcanzar el poder en estas primeras elecciones. No le duró mucho el entusiasmo ni la alegría por la victoria pues el acoso de un partido socialista liderado también por otro joven político al que respaldaba la social democracia europea y que astutamente había liquidado el marxismo de entre sus filas.

La crisis económica, el terrorismo, el paro y la férrea oposición socialista destrozo este gobierno al que el colofón del golpe de estado ( parodia de golpe) echó por tierra el primer gobierno de Suárez. Mientras tanto el pago que unos y otros, socialistas y centristas se veían obligados a pagar a los nacionalistas hacía estragos en la armonía, la solidaridad y el entendimiento entre los españoles. Castilla pago el precio perdiendo Cantabria su salida al mar y La Rioja cuna del idioma castellano por una división que los prohombres de la patria consideraban necesaria. 

¿Necesaria para quién?.

Después la presión del nacionalismo vasco más cercano al terrorismo que al estado de derecho cuarteaba la unidad nacional, el contubernio entre Iglesia, Requetés, Nacionalistas desangraban a la nación en aras de un nacionalismo trasnochado, aldeano y egoísta, al cual el dinero y los privilegios era el fondo de un pretendido estado histórico.

Ortega comprendió el problema y dijo: “Es falso suponer que la unidad  nacional se funda en la unidad de sangre y en la línea subjetivo-voluntarista afirmará que la fuerza de cohesión de una nación se basa en un proyecto sugestivo de vida común”. Roto este vínculo mediante posicionamientos políticos egoístas y aldeanos la nación se descompone, mientras la diferencia económica entra las regiones de España era notoria y las provincias ricas, apoyadas desde siempre por los distintos gobiernos, conservadores o liberales, republicanos o monárquicos se beneficiaban de una mano de obra barata para mantener a su burguesía todo estaba en calma pero cuando estas provincias, regiones o comunidades comenzaron a progresar dejaron de proveer de “carne fresca” a las industrias catalanas y vascas y estas sintieron en sus carnes que ya no podían explotar más al estado “opresor” entonces entonaron la eterna canción de regiones explotadas cuando habían sido beneficiadas como dije anteriormente por todos y cada uno de los gobiernos de esta gran Nación.

La ignominia de la ley de proporcionalidad daba más valor al voto de unas provincias que el de otras fragmentando el parlamento y liquidando lo de una persona un voto, ciertos juristas llegaron a llamar a este proceso el maquiavélico sistema de votación español. Partido regionalistas (secesionistas) entraban en el Parlamento con la intención de exprimir al Estado mediante pactos, contubernios y otras sutilezas políticas que redundaran en el beneficio de su intención separatista y todo esto con la aquiescencia de unos gobiernos de derechas o de izquierdas débiles en lo moral y miopes en lo político.

Cataluña aprovecho la coyuntura como ninguna, mientras en el Pais Vasco ETA desangraba al Estado de Derecho con asesinatos indiscriminados, chantajes a empresarios que se veían obligados a irse de la región y secuestros con trágico final, ellos Cataluña iba adoctrinando a sus jóvenes desde las escuelas, la televisión autonómica y otros medios con la mirada hacia otro lado del gobierno de turno. El constante chantaje a los distintos gobiernos de la Generadidad para conseguir ventajas fiscales y de todo tipo mediante apoyos a unos u otros según su conveniencia socavó la idea de solidaridad que los españoles todos consideraban esencial para la armonía del país y la justicia social.

Los diferentes gobiernos de la Generalidad todos corruptos, tapaban sus tropelías con sloganes como el de “España nos roba” mientras ellos eran los que estaban robando y a manos llenas a su propio pueblo, de hecho enjuiciados y declarados culpables están varios de sus “prohombres” políticos.

La mentira se apoderó de Cataluña, vendieron la idea de que Europa les secundaría en su secesión, y que los empresarios estarían encantados con la independencia de que los diferentes foros económicos o políticos apoyarían sin fisuras su causa y todo esto caló en las juventudes, un alto porcentaje de hijos de inmigrantes “charnegos” (inmigrante de otra región instalado en Cataluña, adjetivo despectivo) que querían a toda costa sentirse iguales a los otros, a los catalanes de origen, ese identitarismo supremacista que se había instalado en la sociedad catalana desde  los dos últimos siglos era para ellos un fin y los medios eran radicalizarse al máximo.

Beneficiados desde los tiempos de las últimas colonias, apoyados por conservadores y liberales y enriquecidos por el gobierno de Franco que vio como buen gallego que la manera de tenerles contentos era enriquecerles a costa de la otras regiones. Industrias textiles rodearon a Barcelona creciendo el número de habitantes en pueblos como Tarrasa, Igualada, Sabadell, Granollers, Badalona, etc, miles de trabajadores de otras regiones llegaron a Cataluña y especialmente a Barcelona desde el final de la guerra civil, el avance industrial, el desarrollo de su industria, el beneficio a todo tipo de certámenes internacionales que el gobierno del general Franco apoyó y financió hizo que el catalán considerase a Barcelona el Nueva York español mientras que Madrid seguía siendo un pueblo manchego con sus museos, sus universidades, el aparato del gobierno y poco más.

Aún hoy en día tenemos que soportar que la mayoría de las federaciones deportivas estén en Cataluña, que el presidente de la patronal sea catalán (Joan Rosell), el director de RTV Española es un catalán (Emilio Jareño),, la mayoría de los presentadores de las distintas cadenas de televisión son catalanes, y sus directores de programas también. La influencia de los catalanes en la vida pública española es muy significativa desde hace muchos años sobre todo en los medios de comunicación y en el área económica, es anecdótico que hasta hace pocos años la figura del representante de comercio era un catalán encorbatado viajando por toda España. Actualmente Carme Portacelli una valenciana que ha hecho su carrera en Barcelona es la Directora del Teatro Español, los gerentes  o directores catalanes se han afincado en Madrid: Albert Boadella, Mario Gas, Álex Rigola, Pere Pinyol, Joan Matabosch, Jordi Tort…… hacen su agosto en Madrid.

Madrid como el resto de España ha estado abierta a Cataluña en general y Barcelona en particular desde siempre, nunca hasta ahora ha habido desde esta parte del Estado ninguna reticencia hacia lo catalán, pero los últimos acontecimientos que están ocurriendo en Cataluña están provocando un rechazo por parte del resto del Estado que será muy difícil de reparar en los próximos años.

La burguesía catalana siempre ha querido destacar sobre el resto de España, alguien dijo hace años que el problema catalán se resolvía daño la capitalidad del Estado a Barcelona y asunto zanjado y probablemente llevase razón, ahora restañar años de tergiversación histórica será muy difícil de solucionar, niños y jóvenes adoctrinados en el “España nos roba” y en una sarta de mentiras históricas inculcadas durante años por profesores y medios han creado un caldo de cultivo propicio para que el nacionalismo excluyente sea casi imposible de erradicar.

¿Y ahora qué?

La aplicación del artículo 155 de la Constitución es un paréntesis entre un acto de secesión y unas nuevas elecciones. Elecciones estas que no solucionaran el problema ni en el caso de que ganasen los partidos constitucionalistas (probablemente) sus diferencias, profundas en lo ideológico y en la concepción del Estado harían que se gobernase en minoría obligando a pactos contra natura y en el supuesto de una nueva victoria de los partidos secesionistas y los anti sistema estaríamos en las mismas, es decir con un gobierno secesionista que aunque en principio moderase su actitud de cara al empresario “huido” y Europa volvería a la carga en pocos meses y esta vez las consecuencias podrían ser irreparables.

Un Estado fuerte se basa en unas instituciones consolidadas, en un gobierno que las acate y las haga cumplir y en una Justicia eficaz e independiente que garantice la igualdad de todos los españoles,  y someta al imperio de la ley a todos los gobernantes sin diferencia alguna.

Filoxides el Crítico

miércoles, 15 de noviembre de 2017

El Esperpento




“En los motines que la escasez provoca suelen las masas populares buscar pan, y el medio que emplean es destruir las panaderías” (Ortega y Gasset)

No hay día que pase sin que una infinita cantidad de noticias de todo tipo me invade y violenta mi intimidad desde cualquier medio, por ello he decidido aislarme cerrando mi puerta a todos estos medios “diabólicos” que sin uno darse cuenta poco a poco se van haciendo dueños de mi vida.

El viejo Marcio Severo me lo advirtió hace muchos años, decía el pobre orate que el invento de este tipo de cosas provocaría en pocos siglos la endeblez de los hombres y la dependencia hacia su terrorífica tiranía.

Hoy muchos años después la aseveración de mi viejo amigo se hace más latente cada día, vivimos dominados de una forma despótica por esos artilugios conocidos como teléfonos móviles, tablets, ordenadores, que si en un principio nos ayudaron a agilizar trabajos e intercambiar comunicación tanto cultural como laboral o profesional hoy son el medio por dónde la aberrante publicidad invade cualquier página de consulta o simple ocio.

Pero no es ese el único “mal” que lo que hoy se denomina eufemísticamente “redes sociales” nos aportan esos medios transmisores. Si le das tú número de teléfono a alguien por una causa determinada te verás comprometido a que este corra de medio en medio, de aparato a terminal hasta que sea conocido por una inmensa cantidad de personas, grupos, y empresas, a las cuales ni conoces ni quieres conocer.

Ahora el mal de los males que han puesto de moda ciertos movimientos más o menos revolucionarios es el de utilizar este medio de transportar noticias para hacer política, sea cierta o no la noticia, da lo mismo, lo importante es que llegue hasta ti de la forma más rápida y dañina posible.

Hoy no hace falta jugarse el físico ante la policía o cualquier medio el orden público para montar un motín, una algarada callejera o lo que es peor una huelga y no es que las huelgas tengan que ser malas por naturaleza pero el medio de  convocarlas me resulta infame.

El que se esconde en el anonimato de una u otra manera en esos medios solo demuestra la cobardía de aquel que intenta socavar libertades sin arriesgarse lo más mínimo. Y mi libertad es estar al margen de cualquier energúmeno que intente soliviantarla de esta manera.

Aquellas reuniones clandestinas dónde entorno a un mesa con poca luz alumbrando esta se conspiraba contra el poder, la injusticia o cualquier forma de orden equivocada o no ha sido sustituida por un “whatsApp” dónde te conminan a una cacerolada, una manifestación más o menos “pacífica” (el arte de reventarlas es muy conocido entre revolucionarios de izquierdas y de derechas) una concentración ante el Parlamento o cualquier acto más violento.


A mi edad estoy más que harto de revolucionarios de salón, mequetrefes desaliñados con aires de profetas, siempre airados y sudando soberbia por cada poro de su piel, nunca he visto a un anarquista de primeros de siglo (veinte se entiende) con la cara tapada por un pañuelo o por un “verdugo”, el revolucionario de entonces iba a pecho descubierto ante la fuerza del poder sin temer ser reconocido, muy al contrario, se sentían orgullosos de lo que hacían y de cómo lo hacían.

En los últimos tiempos el esperpento se ha apoderado de la sociedad y muy especialmente de sus dirigentes. La mediocridad abunda entre ellos de tal manera que en el caso de que alguien con dos dedos de frente intentase destacar en un gabinete o parlamento sería sofocado de inmediato por esa marea de déspotas autoritarios, envanecidos en su vulgaridad y protegidos por la cantidad que nunca soportarían una brizna de cordura venga de donde venga. Hasta ellos utilizan estos medios como si fueran la única manera de dar veracidad a sus maldades.

Así que mi decisión de aislarme de tanta agresión mental reduce mi cauce de entendimiento con mis semejantes a la sencilla conversación ente iguales sin imposiciones, respetando tanto la opinión ajena como los modos y las formas y si no estoy de acuerdo procuro no enzarzarme en litigios absurdos, discusiones desabridas o lecciones morales, me callo y aprovechando el momento oportuno me despido educadamente y me voy. Un soplo de aire fresco siempre viene bien.
Filoxides el Crítico

Miedo a lo que se avecina

Tiempos ha que no conversaba con Álvaro Muntañol, probablemente más de un lustro, la ultima vez coincidió en la Graduación de su hijo mayor en la Academia Geoestratégica y Desarrollo 
 Internacional, en el Claustro de Profesores, Muntañol acababa de dar uno de los mejores discursos que yo he escuchado sobre Geopolítica Internacional, recibió por aquel entonces felicitaciones desde los altos poderes del Estado hasta el reconocimiento de muchos dirigentes extranjeros.
 
Hoy Muntañol Junior sigue los pasos de su padre y ya ha intervenido en diferentes foros internacionales y opta a la cátedra de profesor en la Academia dónde estudio. 
 
Ahora pasados estos años me encuentro con Álvaro por casualidad en una de las bibliotecas públicas de la Ciudad, enseguida nos reconocimos y el cálido abrazo que nos dimos duró casi un minuto, Álvaro sigue siendo un hombre fuerte, se mantiene erguido para su edad pues sobrepasa las siete décadas y su locuacidad demuestra que la agilidad de su cerebro se mantiene activa y en forma.
Nos sentamos en una cafetería cercana y nos ponemos al día de nuestras vivencias familiares ,laborales y humanas mientras tomamos café, al poco tiempo detecto cierta preocupación en el alma de mi amigo aunque el tratase de que esta inquietud o malestar no trascendiera en su conversación era difícil que ello no aflorase desde su ánimo interior.
 
Älvaro siempre ha sido un hombre pesimista, sus conocimientos sobre metapolítica le ha llevado a superar lo que el conocimiento medio de las personas creen conocer, gran admirador de Aristóteles y por ende de aquellos que de una u otra manera continuaron su obra, afirma con rotundidad: Estamos durmiendo sobre un volcán... Un viento de revolución nos golpea, la tormenta está en el horizonte. De una u otra forma estamos inmersos en un torbellino de falsos conceptos que nos arrastrará en su vertiginoso desarrollo a la hecatombe.
 
Mientras le escucho estas palabras su cara ha perdido color como si se fuera apagando y sus ojos adquieren una tristeza inmensa como si se alejaran hacia el interior a la vez que me miraban. Pronto recobró el ánimo y la charla derivó hacía temas más triviales, después al despedirnos nos intercambiamos los números de teléfono y mientras no volvíamos a abrazar como señal de despedida me susurro al oído: La igualdad es el slogan sobre el que se mantiene la envidia. El despotismo de los justos nos librará de la mezquindad actual pero a un precio muy alto.
 
Luego se marchó
                                                                                                                                    Filoxides el Crítico

miércoles, 20 de septiembre de 2017

¿Hay vida más allá de Barcelona?




Al parecer no, o al menos eso nos hacen creer cierta parte de la opinión pública aquella interesada por vaya Usted a saber que siniestros planes tiene en mente. Yo no voy a entrar en detalles ni en razonamientos históricos que como ha quedado demostrado hasta la saciedad los independentistas están equivocados.

Pero a mis años las cosas se ven desde un prisma muy diferente, el más claro es el de la indiferencia seguido del hartazgo que me produce la invasión continua en los medios de comunicación de esa legión de indocumentados que proclaman derechos etéreos por lo aéreo de sus planteamientos.

A mí me da igual que se separen de España o se queden, pero si se van debe ser con todas las consecuencias, es decir sin “apaños” entre gobiernos, partidos, sectas, grupos o asociaciones cívicas y menos por la interferencia de la Iglesia. Si se van y están en ello deben haber tenido en cuenta que esta colonia comercial que supone el resto de España les dejará de comprar esos productos fabricados en Cataluña con personal en su mayoría “charnego” (inmigrantes) y que perderán esos beneficios que generosamente los anteriores gobiernos de España, dictaduras incluidas, les ha permitido.

Yo lo siento por todos aquellos catalanes que no son separatistas pero son ellos los que deben posicionarse y no quedarse mudos cómo hasta ahora, la calle no es de unos pocos o muchos debería ser de todos y estos brillan por su ausencia, o ¿estarán esperando el final de la película? Probablemente esto último sea lo más razonable, amedrentados como están, esconderse en la ambigüedad y no definirse es lo más aconsejable en estos momentos.

Pero ¿entienden Ustedes una alianza entre los semi-comunistas de Ezquerra con los burgueses de Convergencia gobernando un mini estado juntos ¡De locos! A los pocos meses los trastos se los estarían tirando en el Parlament y en la calle. Y ¿cómo quedaría Podemos? Dónde se ubicaría; lógicamente al lado de sus amigos republicanos y en el resto de España ¿Buscarían otra secesión en el Norte o en Galicia? ¿Cuál es su juego?.

De lo que estoy totalmente convencido es de que esta tropa de traidores en otro país con políticos con más coraje, menos miedos y más patriotismo estaría en un campo de concentración trabajando para el resto de la sociedad de esa que nos quieren redimir.

Repito, a mí esto me parece una opereta que le observo como espectador escéptico, mi curiosidad es enorme a causa de los movimientos que los personajes en cuestión puedan hacer según se van cerrando actos, y se aproxima el final… pero ¿Se acabará la historia al caer el telón o tenemos como en las series cinematográficas americanas dos o tres nuevas partes de esta Historia Inacabable?.

Filoxides el Crítico