viernes, 31 de enero de 2020

Perdemos lo seguro por buscar lo incierto




Es curiosa la voracidad del hombre tratando de alcanzar fama, gloria y dinero. Expone para ello hasta la misma salud si fuere necesario y yo diría que hasta la propia familia. Comencé el día leyendo unas viejas sátiras de Plauto, ese viejo romano al que le encantaba reírse de sus conciudadanos dándoles vida en sus comedias satíricas; es una forma de escaparme de la realidad, la que me atosiga y que llega hasta atormentarme.

Aún evoco cuando Don Diego nos las hacía leer y traducir del latín al castellano, cosa que recuerdo no se me daba mal. ¡Qué tiempos! Nunca olvidé a mi viejo profesor de Griego y Latín aunque le perdí la pista cuando se jubilo y marchó a Santander con una hija suya.

Nos decía a los veinte alumnos que conformábamos la clase que para entender a los clásicos había que saber bien la lengua en la que se expresaban y por ello no consentía ni un solo libro sobre filosofía helénica que estuviera traducido, lo que le provocaba algunas discusiones con el resto del profesorado, especialmente con uno, este recién salido de la Universidad era un perfecto cretino, se presentaba como el nuevo Cicerón o mejor dicho una especie de “combinado” con diferentes pensadores clásicos. Yo le odiaba, me resultaba tan desagradable que buscaba la forma de escaparme de sus clases con cualquier excusa.

El remate fue cuando al superar la reválida de cuarto y volver de las vacaciones me lo encontré como nuevo profesor de ¡matemáticas! Aquel imbécil, paniaguado, barbilampiño y canijo era nuestro profesor de matemáticas para todo el curso. Aquello acabó conmigo y caí en la desidia más simplista, el primer trimestre saqué un tres en Algebra y un dos en Matemáticas, no es que yo fuera un lumbreras en Ciencias, me inclinaba más hacia la Historia y la Literatura pero no me desagradaba la Física ni la Química por lo que compensé un poco mi caída en Matemáticas.

Aquel sujeto marcó mi destino, me separó totalmente del mundo de las Ciencias Matemáticas y me impulso a encerrarme en la ilusión literaria, dejé la razón y el cálculo a un lado y me adentre en el mundo onírico de las aventuras, los viajes y los sueños.

Hoy día le tengo que agradecer al funcionario de los números mi total ignorancia en las materias ya descritas y mi total adhesión a los escritores de todos los tiempos.


Volveré a Plauto y a pensar en la codicia de los hombres, entre tantos y tanto recuerdos.



Filoxides de Ursalia

jueves, 30 de enero de 2020

Malos tiempos se avecinan.



   Predice la vieja harpía y no le falta razón.

Toca desempolvar viejos recuerdos de la profundidad del alma antes de que esta se ahogue en esta siniestra ciénaga en la que vamos cayendo.

No pierdas la confianza pues caer se puede seguir cayendo hasta fines ilimitados la cuestión es poder levantarse a tiempo.

Ahora me pregunto ¿Qué haría mi madre con el viejo cuadro que dominaba el despacho de mi padre, dónde terminó?

Es lo que tienen las mudanzas, casi siempre van unidas a la muerte de un familiar o la triste disyuntiva de tener que abandonar el terruño, Ahora quizás no es así, la gente cambia de estancia por capricho en muchos casos o por cambio social, en estos casos no dejan nada atrás o lo dejan todo pues nadie quiere recordar su pasado si este ha sido triste, penoso o simplemente humilde.

El viejo cuadro era un fotografía de una revista de la época, creo que de Arriba o del ABC, no lo recuerdo, en la que se veía a Eva Perón de perfil en una preciosa fotografía, creo recordar que en blanco y negro o con un color muy tenue, el tiempo me ha borrado ese recuerdo.

Yo soy de los chicos a los que las latas de carne que llegaban desde la Argentina me hicieron crecer, luego cuando Franco se deshizo de los viejos camisas azules nos llegó la leche en polvo de los americanos que también vino a sofocar la carestía que teníamos los que vivíamos en las grandes ciudades o en lo que había sido primera línea del frente.

En aquellos tiempos comían los de los pueblos ¡qué suerte! ¿Quién no tenía un par de gallinas o un cerdo escondido en alguna cochiquera por ahí perdida?. En Madrid teníamos lo justo, las cartillas de racionamiento iban despareciendo y el bloqueo internacional se suavizó, aunque había carestía de muchas cosas, pero a mi edad ni lo necesitaba o al menos no me resultaba imprescindible para vivir, nos conformábamos con poco para ser felices.

Mi padre era un entusiasta del General Perón, decía que Perón nos había traído a España a Eva, el tango y a Di Stefano, no sé si esto fue y este orden,

pero si lo decía mi padre para mí era sagrado.

Tengo la sensación de no encajar en este mundo, estoy desubicado me cuesta asimilar todo lo que ocurre a mi alrededor y por ello me siento extraño ¿Será un signo de vejez? Puede ser.

“En un tiempo de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario” (George Orwell)

Ahora lo difícil es saber si es cierta tú verdad pues al parecer se contradice con la de muchos hombres ¿Estaré equivocado o loco tal vez?

Nunca llegué a pensar que podría cambiar tan rápido nuestra sociedad, es como si hubiéramos ido en carreta y de pronto nos subimos a un auto de carreras. El vértigo de la velocidad no te deja ver con perspectiva y así poder diferenciar lo real de lo representado.

Todo se vuelve borroso, las imágenes pasan deprisa muy deprisa, no te da tiempo a asimilar lo visto así que cualquier comentario sobre ello te pude parecer real sin llegar a serlo.

Creo que debe uno pararse a reflexionar de vez en cuando, pero no mucho pues esto puede tener consecuencias fatales para la salud. Nadie en su sano juicio es capaz de comprender la maraña de hechos convertido en noticias que te bombardean constantemente hasta que por el mismo sistema que te martillean el cerebro las hacen desaparecer. ¡La noticia convertida en la anti-noticia!

Uno no puede tener la certeza de lo que ha vivido sea cierto en su totalidad, pues solo hemos sido espectadores y muy pocas veces protagonistas, pero esas poca veces son reales ¡son mis verdades! Y por ello no consiento que me las echen abajo aquellos que ni las vivieron, ni quizás las entiendan por ignorancia o maldad, ambas son dos graves pecados pero la primera no tiene absolución alguna.

Acaban de advertir de la peligrosidad de un virus, otro más. El caso es tener alarmada a la humanidad, es un proceso vital entre guerras, hay que mantener en vilo a las masas,  la comodidad la convierte en herrumbre, la oxida.

Nadie quiere morir de una forma tan poco heroica, y no solo los románticos, nuestra vanidad es muy grande tanto como nuestra ambición y como diría Brasillach no hemos venido a este mundo para pasar por él como si fuéramos mierda.

Ya no sé si lo dijo Brasillach, Rebatet, Celine o cualquier otro romántico francés, lo que si estoy seguro es que lo dijo un francés los españoles somos más cáusticos. Esto me delata, se percibe claramente que la lectura de mi juventud fueron los jóvenes franceses de entre guerras, aquí había demasíada pelea callejera, los puños no han sido lo nuestro, desgraciadamente somos más de arma blanca. 

Volviendo a mi padre creo que en su interior era un ferviente seguidor de Nietzsche aunque aparentara estar más próximo a Bakunin,  o ¿Quizás Sorel? Se debatía entre el anarquismo y la disciplina militarista ¿Una contradicción o simple cuestión de estilos? No sé o pude preguntar nunca, la razón me llego tarde y él ya se había ido. Puede que algún día allá en el Hades o en cualquier paraíso celestial nos encontremos y le pueda hacer la pregunta si la recuerdo pues el tiempo borra todo hasta las ganas de saber. Uno busca respuestas durante algún tiempo luego e cobija en el silencio.
Filoxides de Ursalia

sábado, 25 de enero de 2020

Un error llamado Sánchez.


Dudé al pensar el título de este artículo, pensé mejor en haber escrito un mal llamado Sánchez pero he preferido dejar este en simple error a espera de males mayores, que llegarán, seguro que llegarán.

No hay nada más perverso en la política que la doble moral, es decir la adaptación, con todas las consecuencias posibles, del sujeto a cualquier supuesto con tal de alcanzar sus fines. Recuerdo a Castro cuando decía en los principios de la revolución cubana que nunca negociaría con los comunistas pues estos solo traían la pobreza y la ruina de los pueblos, poco tiempo después Castro y todos sus conmilitones  abrazaron la fe marxista con todas sus consecuencias.

Sánchez ha hecho lo mismo. Prometió a su electorado que nunca pactaría con los comunistas de Podemos pues ese pacto no le dejaría dormir por la noche como a mucho millones de españoles.

¿Qué ha ocurrido para un cambio de parecer tan radical? ¿Qué fue lo que le ocurrió a Castro? A este último puede que las presiones exteriores, su cercanía a los EUA, el poder de “persuasión” soviético le hicieran cambiar de opinión, puede también que su falta de orientación política le derivase a tomar esa fórmula de gobierno como la única legítima. ¿Le ocurre lo mismo a Sánchez?

Sánchez destila ambición, el poder le obnubila de tal forma que pierde el sentido del riesgo, la cercanía del abismo y cualquier otro peligro con tal de alcanzar sus fines. Es capaz de pactar con el mismo Mefisto con tal de conseguir el poder.

Muchos nos preguntamos ¿Cómo un personaje tan mediocre puede llegar a la presidencia sin ningún contratiempo? Esto es muy fácil de explicar si nos atenemos a lo acaecido en los últimos veinte o treinta años, para ser más exactos desde los últimos años del mandato de Felipe González este personaje que ahora pretende aparecer ante la opinión pública como el “crítico intelectual” del partido socialista, pero desde una posición “liberal”.

Aquellos últimos años del régimen felipista, aquel gobierno que parecía heredar los cuarenta años de franquismo cambiándolo por cuarenta años de felipismo, fueron un despropósito a todos los niveles, crecimiento del paro, inestabilidad jurídica, terrorismo de ETA, terrorismo de Estado, ineficacia y lo que es peor ¡Corrupción! Si escribo que es peor pues es causa de todo lo demás y justificación de todo ello.

Y mientras tanto la derecha, una derecha debilitada por su propia contradicción, falta de un ideario doctrinal libre de taras anteriores, sometida a errores del pasado, al egoísmo de muchos de sus dirigentes y a una falta de claridad de su programa, luchaba entre sus filas por encontrar un liderazgo que fuera capaz de enfrentarse sin complejos al socialismo imperante.

De entonces acá ha ocurrido de todo, gobiernos de derechas que nos sacaban de la crisis, gobiernos socialistas que nos empujaban a ella, crisis viene y crisis va, recortes y estabilidad, momentos mejores y peores pero nunca habíamos llegado a la radicalización política actual.

¿Y esto porqué?

Por la simple ambición de un personaje que ha ido cosechando derrotas dentro y fuera de su partido pero que por estas cosas del destino (fallos tremendos en nuestro sistema legislativo) ha conseguido alcanzar mediante pactos anti-natura el poder.

Pablo Castellanos definió muy claramente el final del felipismo con aquellas lapidarias palabras de:  “Nos va a costar mucho tiempo superar estos años de felipismo”. A Pablo Castellanos de le puede adjetivizar de muchas formas pero nunca de ser un hombre de “derechas”.

Pero volviendo a Sánchez ¿Cuál es el programa político del hijo avanzado de Zapatero? ¿Cuáles son sus consignas doctrinales? No le hemos oído ninguna singularidad en materia económica, social o educativa. Esta última la ha dejado en manos de diversos colectivos de su creación que venían impulsadas por su antecesor Zapatero o por sus “consejeros áulicos” de Podemos pero no es una reforma educativa a nivel de enriquecimiento cultural e intelectual sino la concepción marxista de esta, desde la organización familiar hasta la irrupción del Estado en las aulas.

Pues ese es el fin de todo esto ¡Cambiar el modelo de Estado! La fragmentación de la Nación con una propuesta aldeana, revanchista y falsa de una “Nación de Naciones” Unas naciones unidas en minúsculas, dónde partidos como el PSC, creación diabólica de Maragall para embaucar a los pobres charnegos y domarles en el redil del catalanismo más rancio o ERC una minoría parida del terrorismo de Tierra Lliure y sus consecuencias.

Sánchez para ello, no ha reparado en pacto alguno, él pretende alcanzar un “presidencialismo” a la americana, con plenos poderes, basado este en un amplio consenso en el Parlamento apartando a las derechas por el famoso “cordón sanitario” represaliando a estas al más estilo bolivariano sin importarle pactos con los pirómanos vascos o catalanes a los que se unirán gallegos y los que vayan surgiendo, prometiendo a estos lo imposible aunque el país, su país, se vaya a la ruina.

    (Iglesias no cumple los requisitos...........) 
                                                                        (Ahora Si.....)

“Ser de izquierdas o de derechas es una de las innumerables maneras que tiene el hombre de ser un imbécil, las dos son, en efecto, formas de hemiplejia moral”  <La rebelión de las masas> J.Ortega y Gasset

Ortega escribió su magnífica obra a partir del año 1929, ya vislumbraba desde su perspectiva filosófica la deriva del mundo y sobre todo la española, años convulsos, cambios constantes, desastres militares, la colaboración del PSOE con  la dictadura de Primo de Rivera, la radicalización de esta posteriormente, vio lo que se avecinaba y probablemente preagió su fatal desenlace.
Hoy no hay un Ortega ni un Unamuno tan en boga este último pero tan poco entendido. Sánchez puede que le haya leído, aunque lo dudo:
“ La barbarie es unánime. Es el régimen de terror por las dos partes. España está asustada de si misma, horrorizada. Ha brotado la lepra católica y la anticatólica. Aúllan y piden sangre los unos y los otros. Y aquí está mi pobre España, se está desangrando, arruinando, envenenando y entonteciendo…”.

¿Pretende Sánchez hacernos volver a vivir este infierno? ¿Considera legítimo encajar en su Gobierno a estos nuevos neo-marxistas de Podemos? ¿Ha calculado las consecuencias?. Su gobierno se mantiene mediante alfileres, le será imposible conseguir alcanzar acuerdos para los presupuestos, viviremos estos meses en “suspense” hasta que probablemente sean imprescindibles nuevas elecciones para después qué….. otra vez el mismo dilema, la misma tramoya, el mismo circo con los mismos actores. Esto requiere un cambio, pero un verdadero cambio producto de un pacto de Estado entre personas hoy por hoy desconocidas que avalados por su capacidad, neutralidad política y nivel jurídico  procedan a un cambio constitucional que impida el tener que vivir estos trances en el futuro.

PD. Los colectivos nacidos bajo el amparo de este Gobierno, no solo representan un cáncer para la Nación, sino el agente divisor de una sociedad que va enfermando a paso agigantados por culpa de este goteo doctrinal de “amoral institucionalizada” Un ateísmo para el pueblo vendido en capsulas de progresismo, tan chusco como el rancio proceder de las autoridades eclesiásticas pendientes solo de subsistir y de no perder la casilla de la Iglesia en nuestras declaraciones a Hacienda.
Filoxides de Ursália