Cae la tarde, la luna hace su entrada
triunfal, empujando al Sol en el horizonte.
Luna llena, espléndida, radiante, robando al sol su luz embriagadora.
Luna que despierta los sentidos, reafirma los
deseos y enfría la razón.
Sortilegios del cielo, Tú eres su
encarnación.
Ves pasar los años en tú girar sin importarte
el final de todo esto.
Tú seguirás en tu continuo acercar hasta que
el camino se termine.
Se apagará el sol que te refleja y morirás
con él o antes qué él.
¡Qué más da! Habrás consumado tu existir, tu
razón de estar aquí.
Te escondes como una virgen ante los lascivos
ojos de los humanos en tus diferentes fases.
Confundes y engañas en tu aparición.
Nunca serás horadada, ni aunque digan que lo
han hecho.
Sigues pura, sin mancilla alguna.
Y lo seguirás siendo mientras yo lo pueda ver.
Filoxides el
Critico
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