domingo, 30 de octubre de 2016

El Insomnio.



¿Falta de sueño? ¡Tómese tal o cual medicamento y verá como descansa!.
¡¡Mentira!! El insomnio es una virtud que te mantiene expectante, alerta, vivo. Mientras que cualquier somnífero te vuelve a sumergir en el espanto, el horror, los mil y un calvarios vividos, aquellos de los que saliste con vida aunque zaherido y medio muerto.
Cerrar los ojos equivale a acercarte al precipicio, a la soledad, al frío que atenaza los miembros al sudor seco, al silencio profundo.

¿Quién duerme bien? El santo, el imbécil, el muerto en vida, ese duerme bien, no tiene miedo porque no conoce el miedo, solo le suenan las tripas de una opípara cena.

Duerme bien el ladrón pues descansa después de su robo diario, pues sabe que el sueño le aleja de nueva fechoría y así puede soñar en otro atraco.
Duerme bien el político, que se refugia entre las blancas sábanas donde se aísla del daño cometido.
Duerme bien la prostituta pues en ese momento se relaja.
Duerme bien el cura de pueblo, después de haber oído la última confesión por lo que controla a esa persona.
Duerme bien el banquero, al dejar su dinero bajo la custodia de la policía.
Duerme bien el usurero pues confía en seguir chupando la sangre de sus clientes.
Duerme bien el puro, pues sueña en no despertar nunca más.
Duerme bien el actor, dado que lo hace enfundado en su último personaje.
Duerme bien el niño en su ignorancia y el viejo en su cansancio.
Duerme bien el enfermo, entre calmante que alivian sus dolores.
Duerme bien el mendigo, pues no teme que en el sueño le roben.
Duerme bien la moza, que espera el alba para ver a su amado.
Duerme bien el soldado después de una larga batalla.
Duerme bien el criminal, sabe que tiene otro día por delante.
Duerme bien el cobarde, tras cinco cerrojos nadie le hará nada.
Duerme bien el que ama, pues sueña con su amada.

¿Entonces…quién no duerme?

El marino, que atisba la tormenta.
El reo que ve el final cerca.
El ateo, ante el temor de que se le aparezca Dios.
El pastor, ante el acecho del lobo.
El lobo, que se mantiene expectante ante el descuido del pastor.
Las fieras del bosque.
El silencio, este tampoco duerme.
La sangre que recorre el cuerpo.
El corazón de los que lo tienen.
El guardián del campamento.
Dios ante su obra inacabada.
El……………ese duerme bien.
Filoxides el Crítico

No hay comentarios:

Publicar un comentario