jueves, 13 de febrero de 2020

Tiempos oscuros

Y vendrán nuevos Mesías, visionarios de un nuevo amanecer, profetas de un nuevo orden.......
Las masas les seguirán, cruzarán de nuevo el mar de sangre, les adularán hasta el paroxismo, acatarán sus órdenes como mandatos divinos y con una fe ciega se dejarán llevar hasta la muerte.



"Les conoceréis por sus bellos mantos, su tez morena, son los hijos de Sem, ellos traerán la nueva buenaventura, suplicaréis ser como ellos, rezaréis a las puertas de sus Templos, viviréis en sus casas comeréis su comida, leeréis sus proclamas con devota atención, soportaréis estoicamente sus castigos, imprecaréis a quien les critique y lapidaréis a quien les ofenda.

Su verdad, será vuestra verdad, su dolor lo sufriréis vosotros con resignación. Duplicaréis vuestro diezmo a su Templo, sustituiréis al Cesar por su Señor, aboliréis vuestros dioses por el suyo y recibiréis a su Ángel de la Muerte con resignada obediencia.

                                                                                                        Un Cátaro

viernes, 7 de febrero de 2020

Cartas a mi hijo




No recuerdo cuantas cartas he ido escribiendo  a lo largo de mi vida, ni los temas y menos aún el porqué. Necesitaría un psicoanalista a mi lado para que me pudiera explicar el sentido a esto, aunque no creo que el suizo Jung se prestase a ello y los demás no me convencen, en esto y otras muchas facetas soy muy terco (cuanto más viejo peor).

Creo que es necesario dejar constancia a los que me sucederán del pobre bagaje intelectual que uno lleva en su equipaje, este durante muchos años se ha ido llenando de cachivaches, de cosas, ideas y recuerdos inconexos, sin sentido e incompletos, pues que son los recuerdos sino la subjetividad de lo acontecido, uno piensa en los buenos o malos momentos vividos desde su óptica personal sujeta siempre al relativismo del hecho.

Al parecer y sin querer o queriendo, vaya usted a saber el gusto del subconsciente, uno va buscando significado a las cosas, en cierto modo huye de lo real, lo actual, refugiándose en los recuerdos. En mi caso es la noche la que los hace salir afuera para volver de una manera semi onírica hacerse realidad nuevamente, bailotean, se entremezclan y se complacen de dejarme en un estado de vigilia.

Uno preferiría seguir dormido algún rato más, puede que siglos, eras, kalpas, en un estado catatónico, algo similar a la muerte pero con la capacidad de seguir viendo las cosas aunque ajeno a ellas. Repito que cualquier psicoanalista argentino se frotaría las manos con mi caso. Pero dejando a un lado todos estos rifirrafes mentales y procurando centrar la poca cordura que aún me queda me pregunto ¿Para qué me he puesto a escribir hoy?

Siento que cuando el sol comienza a enviar como adelanto a su magnificencia los primeros rayos con ellos vienen como maléficos duendecillos muchos de mis recuerdos sobre vivencias de todo tipo, pocas profesionales he de reconocer, pues estas quedaron encerradas en un sobrio baúl cerrado con cien candados; principalmente esos diablillos me traen un cargamento de historias inacabadas u olvidadas pero que enseguida engarzan en mi cerebro.

Otras no tengo ni la menor idea que son o que pretenden decirme. Un ejemplo de ello es la obsesión de haber vivido una vida paralela o que mientras el yo durmiente, es decir yo mismo me sumergía en el sueño, una parte de este yo salía fulgurante hacia el exterior para vivir su propia vida. Una vida de hazañas, heroicidades y aventuras, muy distinta a la que me había buscado yo mismo.

En ese flete de hechos algunos corresponden a pequeños pecados veniales, pues uno ha llevado una vida tal que ni a pecar groseramente he tenido oportunidades. Pero es lo que hay y uno no puede cambiar lo acontecido guste o no guste.

¿Pero qué iba a escribir yo? Debería volver a la cama para escudriñar los sueños más reciente o recrearme con otros nuevos.
Filoxides de Ursalia

Mi Amado Tango






 “Se supone que entonces surge oscuramente, clandestinamente sería la palabra más justa”

Comentaba José Luis Borges al citar el nacimiento del tango allá por el año 1880. Aunque este no llegó a conocerse mundialmente entre los años 1910 y 1914 cuando las primeras orquestas de tangos llegaron a Paris, tango orquestado y apenas cantado coincidiendo con los 100 años de Argentina como estado independiente.

¡El tango se bailaba en Paris! Pero también en Viena, Londres, Berlin y hasta San Petersburgo.  El tango de aquellos tiempos seduce al escritor, le enamora, le hace sentir la universalidad de la Argentina en la vieja Europa, siempre adusta para aquello que venía del otro lado del Atlántico, considerado más folclórico que cultural para los refinados salones musicales europeos.

¡El tango arrabalero! Aún no tiene el acento parisino de Gardel, su aire primigenio es el que cautiva al escritor “Tenemos al compadrito, al rufián, tenemos al niño bien, patotero, y tenemos a la mujer de mala vida, también”, sus letras reflejan la vida porteña, en los arrabales de Buenos Aires, en sus barrios más significativos: La Boca, San Telmo, Palermo, Recoleta….en todos los arrabales tiene cabida el tango, allá entre los más violentos hasta los compadres ahogados por la ruina y el sufrimiento, esa es la esencia del tango, la “violencia orillera”.

Según Borges: Dicen todos, que el tango surge en los mismos lugares en que surgiría, pocos años después, el jazz, en los EEUU. Es decir, el tango sale de las “casas malas [prostíbulos]”, después el tango deriva a su vertiente llorona y melodramática.

Añade Borges: “El tango es al principio un baile valeroso y feliz. Y luego va languideciendo y entristeciéndose”

“Carlos Gardel es el ejemplo de esa etapa triste, en sus letras hay un tufo melodramático, de amor sin esperanza, en una breve escena dramática dónde el hombre es abandonado por la mujer amada”

El tango hace revolverse al Borges irreverente, individualista y algo nihilista. (El tango, cuatro conferencias)

Otros no menos importantes han escrito sobre el tango, no solo la música sino la vida de esos “guapos” que marcaban la diferencia en los barrios porteños y en los salones de la calle Corrientes, del Teatro Colón.

Hoy tenemos un resurgir del tango en todo el mundo gracias a los campeonatos de baile de salón dónde vemos desde las parejas más famosas de la actualidad en Argentina; Juana Sepulveda y Chicho Frumboli, Carlitos Espinoza y Noelia Hurtado o Pablo Inza y Mariana Dragone hasta nuevas parejas japonesas o europeas, el matrimonio japonés Kyoko y Hiroshi Yamao ganaron el campeonato del mundo de tango de salón en el 2009, desde entonces la sensualidad del baile, el ritmo, la belleza de las bailarinas han extendido el tango por todo el mundo.

 “El tango nos da a todos un pasado imaginario, todos sentimos que, de un modo mágico, hemos muerto peleando en una esquina del suburbio”.

Ese es su encanto lo toque quien lo toque lo baile quien lo baile o lo cante quien sea, el tango es un sentimiento de aquellos que conformaron la Argentina hace más de cien años.

Pero hablar del tango es hablar de Argentina, de una Argentina desaparecida y así poder contar anécdotas que los libros de Historia no quieren o no pueden contar. De esa vida de guapos que matan o mueren solo por mantener su imagen de valientes, obligados a aceptar cualquier duelo y de un país que crecía y asombraba al mundo. Y ahora la melancolía se ha adueñado del porteño al igual que del que mira a la Casa Rosada esperando soluciones.

Un ayer, un hoy y seguramente un mañana en el que el tango seguirá marcando la vida y los recuerdos de tantas y tantas personas, una música que es sentimiento en cada nota, que se siente en todas las partes del cuerpo como una red electrizante que enciende en uno pasiones, pesares y nostalgias de un pasado que para los argentinos puede que tarde en volver pero que para otros ya es imposible.
Filoxides de Ursalia

martes, 4 de febrero de 2020

La Noche y el Frío



En las largas noches de invierno uno trata de sobreponerse  al rigor del frío por diferentes maneras. La mejor, por supuesto, es estar próximo a una buena estufa, calefacción o chimenea, la comodidad ante todo. La penas, los sufrimientos han sido superados gracias al desarrollo económico de la sociedad en que vivimos y que nos hace sentirnos como aquellos nobles de la Antigüedad.

¿Todos? Todos no, desgraciadamente, solo una parte de la sociedad goza de comodidades mientras la otra se muere de frío o de calor según las circunstancias y la fortuna.
Es en estas fechas cuando recuerdo mi infancia, sobre todo aquellas noches frías con la única protección de una estufa de gas o un infernillo eléctrico, el cual solo te calentaba si prácticamente estabas sentado encima del.

 Solía escuchar música en un viejo gramófono mientras mi madre nos hacía la cena a mi hermana y a mí, papa solía llegar tarde de trabajar y casi siempre nos pillaba en la cama. Aquellos discos enormes de 33 revoluciones nos entretenían mientras llegaba la cena, teníamos una buena colección que había ido agrandando mi padre poco a poco pues no íbamos muy holgados económicamente, discos con los más variados temas desde Jazz a música clásica y sobre todo tangos, a mis padres les encantaban los tangos, así que más de la mitad de la colección eran discos de grandes orquestas de tangos, Francisco Canaro, Alfredo de Angelis, Fulvio Salamanca, el acordeonista Alfredo Ataddia y solistas como Gardel,  Julio Maria Sosa, Alberto Castillo, Libertad Lamarque y otros más.
 
Nunca llegué a saber el porqué de esta afición de mis padres hacia el tango argentino, solían bailarlo y lo hacían bastante bien según la opinión de amigos y familiares. Entre los otros estilos musicales destacaban las grandes orquestas americanas y cubanas quizás en aquellos años, los cincuenta, fueran las orquestas cubanas las mejores de siempre, la orquesta de Neno González, Orquesta América, Riverside y otras que no recuerdo, entre las americanas Benni Goodman, Gleen Miller, Arthie Shaw….. y luego un buen número de obras clásicas, Beethoven, Mozart, Debussy, Vivaldi, Falla, Granados, Albéniz, ya os digo que teníamos una muy buena y variada colección. Luego por una coincidencia bastante larga de contar me interesé por la opera, fue escuchando a Wagner en Rienzi con una orquesta bávara creo que dirigida por Solti o Karajan no recuerdo cual, aquella obra me encantó, leía el libreto mientas la escuchaba y me impresiono el personaje de Nicola Rienzi, un tribuno romano enemigo de la nobleza y que intentó unificar Italia.

Asi que entre disco y disco, libreto y libreto llegaba la cena, esto apaciguaba el frío, cenábamos mi hermana y yo mientras mi madre se tomaba un café esperando para cenar después con mi padre, el café para mi madre era un ritual solía tomar cuatro o cinco al día que yo contará probablemente podía tomar más, era su droga, así lo llamaba ella.

Noches largas por el frío y porque me lo parecían a mí. Siempre me ha encantado la noche, el silencio de esta me cautiva o al menos cuando era niño, ahora el silencio es diferente, los ruidos por distintas causas no cesan en las noches actuales además la gente se acuesta más tarde y se levanta antes, cosas de los horarios laborales o del cambio de costumbres.

Ahora me engancho a otros temas musicales como las músicas de otros países, desde las Antillas, el Caribe hasta Japón, en ella se descubre parte de la historia de estos países pero también su cultura, sus pesares y sus alegrías. Es por esto que hay músicas que son tristes, enormemente tristes como los pueblos que las tocan o las cantan, pongo como ejemplo la rusa. Son canciones tristes, de un pueblo melancólico que sin llegar a conocerlo sabes que las noches han de ser muy frías y que sus gentes deben ser muy atribuladas. Cuentan que el varón ruso tiene la media de vida más corta de todos los pueblos blancos, no superan los setenta años de media, el vodka puede tener parte de culpa de esto, pero no es esa la causa principal.

Para mí, la razón se detecta en su música. Es una música coral, triste, penosa como si fuera cantada por una masa de esclavos sin posibilidad de redención, la canción de un pueblo triste, compositores románticos como Rimski-Korsakov,  Borodin, Puskhin, Glazunov….. y otros como Glinka o Tchaikovski representantes de la música nacionalista rusa.

Algo parecido aunque de distinta tonalidad y formas  es nuestro flamenco, en su parte gitana o en la típicamente andaluza. El flamenco gitano no tiene nada que ver con otras músicas o cantos de pueblos étnicamente iguales de otras partes de Europa, ahora pretenden crear una especie de movimiento unificador “Gipsy” que suma a calós, bohemios, zíngaros, manuches o kalderash y otras tribus de Oriente o de América.

El flamenco gitano, su cante es triste, desgarrador, imagen de un pueblo marginado, excluido o excluyente en algunos casos; no llego a entender su música, me resulta extraña, lejana no tiene para mi ninguna connotación con otras músicas más familiares.

En fin el frío te hace pensar y hasta desvariar mucho, sobre todo durante estas noches que los agoreros predicen que les queda poco a causa del calentamiento global. No sé si esto me alcanzará a mí, el proceso es lento aunque cualquier actividad natural apoya las teorías de estos profetas del apocalipsis. 

Hoy me he preparado unos cuantos CDs con temas de Prokofiev, (Alexandr Nevski) y Antón Arensky (Concierto para trios). Así la noche me recordará mi infancia, solo que entonces me aguardaba un largo futuro y ahora este está llegando a su fín.
Filoxides de Ursalia