domingo, 31 de marzo de 2019

EL PRIORATO DE LOS ESCÉPTICOS



“Protegida por un anillo de acero, por un ejército de disciplina admirable, reclutado en las ciudades del Imperio por un sistema que satisfacía a todos, Roma vivía en paz, sus ciudades se desarrollaban, las comunicaciones eran fáciles, y el comercio florecía. Las tierras lejanas derramaban sus productos en Roma, en cuyos mercados lo que no se veía no existía” (Arístides).

Esta alabanza dedicada a Roma influyó con una enorme fuerza en el ánimo de todas aquellas personas que decidimos unirnos a la noble idea de crear el priorato de los Escépticos.

La Roma Republicana, la vieja Roma sería nuestro Ideal, un recuerdo de tiempos mejores. Eso nos ayudó en nuestra idea monacal, hallar un centro dónde guardar la esencia de un tiempo pristino y poder conservarlo por las Eras.

En tiempos de dudas y pesares uno debe protegerse como lo hace la fiera en el invierno cuándo el frio, la lluvia y el hielo paralizan su vida. Es en estos momentos cuándo conviene buscar cobijo, no solo para el letargo invernal sino para que la mente fluya sin traba alguna. 

Encontramos el lugar idóneo cerca de la vieja ciudad de Épiro, en un viejo convento de origen desconocido pero que los lugareños llamaban el lugar de los viejos sueños. Allí nos instalamos durante años. Al principio la comunidad la formaban unas pocas personas todas ellas de cierta formación académica pero que por una u otra razón habían sido apartados de sus funciones.

Esto podría dar que pensar, creer que un grupo de fracasados se refugiaban para llorar su frustración entre otros sus decepciones y reveses. Puede que haya cierta verdad en esta suposición pero al conocerles uno a uno descubrías su verdadera valía.
El más viejo en edad propuso utilizar nuevos nombres para identificarnos entre nosotros y evitar cualquier intromisión de afuera en nuestra paz y recogimiento.

Asfelio, así es como llamamos al más viejo, le elegimos como Abad Intemporal, sus segundos o ayudantes Cayo Lucio y Petronio se encargaron de la organización del monacato como Administradores Generales, ellos se preocuparon de suministrar todo lo que fuera necesario para el orden y la tranquilidad del Priorato, el resto fuimos recibiendo nuestros trabajos como Hermanos Escépticos.

A mí me nombraron Filoxides, en recuerdo de un viejo cínico que vivió en Anfisa, cerca de Delfos, desde el comienzo me pusieron un tutor, Marcio Severo un viejo filósofo que en su anterior vida había ejercido como profesor en una conocida Universidad Italiana. Él fue mi instructor en las tareas que en el Priorato me encomendaron.

Puede que fuesen los mejores años de mi vida, la Orden se fue fortaleciendo con más hermanos y tuvimos que ampliar el Monacato anexionando una vieja Escuela que había pertenecido a los cistercienses, en esta Escuela vivía como único inquilino un viejo archivero que atendía por Belanio, era ya el único fraile de la congregación. Hombre erudito conocedor de la Historia Clásica especialmente la romana, nos deleitaba los ocasos con poemas de Cátulo y Propercio aunque muy pocos conocían el latín.

Vivamos en el Monacato periodos de dos meses en intervalos de cinco, el resto del tiempo hacíamos una vida normal, dedicados a nuestros respectivos trabajos.
Un día le pregunté al viejo Belanio qué hacía el resto del tiempo, su respuesta me dejó atónito:
-Me escondo en el bosque por el día y salgo de cacería por la noche pues soy un licántropo.
¡Belanio  un licántropo! Imposible de creer y menos de una persona tan versada en Historia y con unos grandes conocimientos de filología latina.

Aquello me hizo reflexionar sobre la apariencia humana. ¿Cuántas extrañas criaturas se podrían esconder bajo una apariencia normal?
Le hice esta observación a mi Maestro Marcio Severo y se limito a reírse como contestación.
Entonces comencé a ver a las personas con su verdadera identidad, no fue un don que me viniera de repente sino que procuré ver a través de la persona física, al interior dónde se oculta el verdadero yo. Me puse a prueba con varios hermanos y mis descubrimientos fueron prodigiosos.

Asfelio se me ofreció como la reencarnación del mismo Séneca, prudente y obstinado y veraz

“No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas (Séneca).

Asfelio demostró hasta su muerte una enorme capacidad para cualquier trabajo intelectual. Me demostró que era la persona idónea para dirigir el Priorato y así fue hasta que la Parca vino a por él.

A su muerte su puesto fue ocupado por Sucellus, un hombre sencillo, humilde pero con un enorme don, el de interpretar los designios escondidos en las estrellas. Fue por ello por su pasión por la alquimia y la astrología por lo que fue expulsado de su cátedra en la Universidad.
Durante su mandato la Orden siguió progresando y expandiéndose, Éfeso en Turquia, Filipos en Tracia y mi nuevo destino Ursaria en la Mantua Carpetan allá en Hispania. Fue mi Maestro Marcio Severo el que sugirió al nuevo Abad Intemporal dónde debía abrir un nuevo Monacato.
Allí me fui, o regresé según el capricho de los dioses con dos amigos escépticos como yo que me ayudarían en mi nueva tarea, Filastros y Taranis se llamaban y eran del mismo concejo dónde tenía mi casa y mi trabajo.

Buscamos un lugar alejado del mercado y del bullicio de la gran ciudad, allí en dónde solo podrían acercarse los proscritos y los rechazados, pero sobre todo los escépticos. Así poco a poco fuimos agrandando la Congregación, Filastros y Taranis se encargabas de los suministros y de la compra de libros hasta llegar a alcanzar una Biblioteca de mil volúmenes que pronto se multiplico por diez gracias a las donaciones de los numerosos escépticos que habitaban en aquellos parajes.

De acuerdo con mi Maestro decidimos denominar a la Congregación como “La Colegiata de Gorgias” y grabamos en la entrada las siguientes palabras:

“El poder de la palabra en relación con los asuntos del alma está en la misma relación del poder de los medicamentos en relación con a los asuntos del cuerpo”.

Y aquí comenzamos nuestra labor siempre protegidos por Minerva la hija de Júpiter diosa de la Sabiduría.
Filoxides

La determinación


Sería de gran utilidad que vaciásemos de arabescos nuestra existencia. Probablemente ello nos haría más felices pues la sencillez aleja toda ostentación y suntuosidad. Ahora vivimos una etapa convulsa, de esas que mi viejo amigo Marcio nombraba como “eras del espanto”, puede que en esto no estuviera muy acertado pues su peculiar escepticismo le hacía dar un paso atrás y optar por la prudente postura del observador sin intervenir sobre acontecimiento alguno. “No soy un hombre de acción” solía repetir a todo aquel que le reprochaba su conducta. Sostenía ante todos aquella máxima de Jenócratres: “Lo uno constituye la quietud y el bien y lo múltiple, por el contrario, constituye el movimiento y el mal”. Y esta unidad del ser era a o que se aferraba el buen Marcio en tiempos de tribulaciones.

En mi modesta opinión creo que Marcio Severo pecaba de pusilánime, pero esto era normal entre los escépticos a la hora de afrontar los problemas de la vida. Hoy una legión de hombres de acción han tomado la iniciativa en lo que a dirigir la vida pública se refiere, a tomar arrebatiña todo aquello que fuere necesario para sus intereses.

Y entonces florece lo grotesco, lo hace de una manera casual como si formase parte del paisaje o de la moda del momento. Se escuchan voces irrisorias, burlescas que pretenden entender los problemas más recónditos de la condición humana, aparecen nuevos mesías de lo extravagante, de lo pueril y sin sentido. Caricaturas de una humanidad vacía y desacralizada, dónde el tener sustituye al saber, pero que esto último también se adultera bajo las mil formas de lo utópico, cuanto menos o más bien de lo imposible.

Uno ha de esconderse en los misteriosos y horripilantes cuentos de Poe o de Lovrecaft antes que aceptar las patrañas a las que llaman realidad los que dominan la acción o creen someter a la razón de los otros.
¿Serán ciertas las historias de Kafka? ¿Es la metamorfosis un aviso de lo que ha de venir o de lo que ya está aquí, entre nosotros?
Me inclino a pensar que todos estos soñadores de lo irreal están más en lo cierto que muchos de los pseudo-pensadores actuales.
A mí en inquieta el futuro, no porqué me asuste la muerte.

“La muerte es algo que no debemos temer,
Mientras somos la muerte no es
Y cuando la muerte es,
Nosotros no somos”.
(Antonio Machado)
Es algo natural que ha de llegar cuando sea, y no será bien recibida aunque no tengamos más remedio que aceptarla con su consecuencia.

Ahora me gustaría, una vez llegado el caso, que se me recordará por los míos, más cómo un hombre sencillo que por cualquier otra virtud (o defecto, vaya Usted a saber). No he pretendido ser nunca un hombre de acción aunque en muchas ocasiones me haya visto obligado a ello, tampoco he sido un pusilánime, me he revuelto cuanto he podido ante aquello que no consideraba justo.

Mis discusiones con Marcio Severo así como con otros de su tiempo siempre giraban en torno al mismo tema: La determinación.

He aquí el verdadero objetivo de la existencia, el hacer o desarrollar la determinación como sentido de nuestros actos, aunque estos sean erróneos o exentos de valor alguno.

“El valor y la firmeza hacen al hombre de bien” decía un poeta olvidado.

Entiendo que hoy día es difícil manifestarse en este orden, pues son muchas las circunstancias que doblegan la posibilidad que tiene el hombre de poder afirmarse con libertad, ello requiere una gran firmeza y a la vez un valor tremendo pues lo más probable es que seas tildado de loco o proscrito.
“Turbada quedó la mente,
al escuchar tal lamento
qué sonó tirando a muerto
cuándo se acerca la peste”.

Tiempos difíciles para los apestados, aquellos que portan el mal de la ignominia, su fin es el patíbulo, el manicomio o el aislamiento, para el hombre esto último suele ser el mayor castigo, el acto del patíbulo es cuestión de un instante, apenas perceptible si se encamina uno hacía el con disposición y valentía, el manicomio puede ser aceptable siempre que tu
locura sea superior a la de los demás internos, hasta puede que los baños de agua helada reconforten el cuerpo pero el aislamiento es terrible, es seguir vivo pero muerto, olvidado apartado por aquellos que rigen el carcelario, sepultados en vida dentro de una hornacina borrosa y confusa.

De aquí no se puede uno escapar, nadie vendrá en tú auxilio, ni se hará nuevo juicio por tu causa, estarás en esta situación hasta que pases a la otra vida, si es que la hay y si no serás un vago recuerdo en algún documento extraviado por cualquier archivero.

Entre estos  desatinos o delirios sigo yo con mis desatinos, ausente aunque cercano, esperando que el gran inquisidor me aplique el castigo que merezco.
Filoxides

viernes, 29 de marzo de 2019

Los neocharneguines. O la descomposición de una Nación


En estos turbulentos tiempos ha aparecido una figura nueva, un espécimen mezcla de estulticia histórica, posmodernismo e ingenua candidez, todo ello aderezado en la marmita de la televisión.
Yo les denomino los neo-charneguines, pero bien pueden ser los post-andalusís o los euska-tetos, da lo mismo. Esta nueva especie de homínido no aparece por simple evolución de la especie sino por el contrario son a consecuencia de ella y sus propias taras genéticas.
Diría Jung que es parte del subconsciente colectivo pero desarrollado a base de implementar (palabro muy al uso de los neo-lo que sea) métodos o medidas que vayan  entronizando en la mente de las personas sin que estas adviertan el proceso.
Pero claro esto no es una generación espontánea ni como dije anteriormente por simple evolución, sino un proceso arduamente elaborado por aquellos que precisan de estos tipos de personas para sus fines.
El proyecto de los Balcanes fue la primera piedra aunque aquí el elemento étnico fue fundamental, añadido  claro está con él siempre componente religioso.
Había que crear países nuevos y se crearon, dividir sociedades y se dividieron, controlar el paso de gas y petróleo hacia Europa y se controla, crear una base en pleno centro de Europa (USA) desde dónde tener a Medio Oriente a tiro de misil se hizo. Esto no es nada nuevo mucho antes ya se habían cuarteado imperios, separadas tribus, divididos territorios, y lo que hiciera falta.
Pero para ello se necesita un nuevo tipo de receptor, alguien que acepte el cambio con total sumisión y este es el neo-charneguín o más comúnmente el separatista. Este nace desde el mismo centrismo del cual quiere separarse, este le ha proporcionado los medios y los mecanismos para que en un futuro cercano consiga sus fines. ¿O no sabe cuáles son sus fines?  Lo que si conoce pues es adoctrinado por el medio más directo para ello (televisión) es  su “diversidad” algo que les hace sentirse diferentes, aunque no sepa  exactamente lo que es y lo que implica.
Hoy cuando uno ve un partido de fútbol internacional  queda sorprendido ante la mezcla racial que hay en una selección nacional. La selección de Francia, por ejemplo, bien podría ser la de Camerún o la de Argelia por el aspecto racial de sus componentes, y así en casi la totalidad de selecciones Europeas, Holanda, Inglaterra, etc. Por ahora se salvan las de países más pobres o de menor entidad deportiva.
El neo-charneguín es un romántico, sueña con un futuro imperial al tener un pasado aldeano, cree dado el dogmatismo de sus dirigentes que la historia nace desde el momento que ellos se independizan, lo anterior queda relegado al olvido cuando no a la manipulación. Se crean dioses nuevos, se inventan héroes, se sueñan días de gloria sin sentir la manipulación a la que son sometidos por fuerzas ajenas a ellos pero interesadas en lo suyo.
Cuba o Puerto Rico eran provincias de España al igual que Guinea con los mismos derechos que un castellano o un gallego, hoy día la perla de las Antillas es la isla de la prostitución y Guinea lleva años bajo el Régimen de un tirano ignorante y bravucón.
Los neo-lo que sea, aplaudieron la Marcha Verde, se apuntaron a ir detrás de la pancarta y delante de los que se iban a quedar con las minas de fosfatos, “Libertad para el pueblo sahaurí” gritaba nuestra intelectualidad y su compañía de flautines y progresía.
Les debe dar gusto el ver a esa pobre gente viviendo en tiendas de campaña ente Marruecos y Mauritania, pero las minas funcionan a pleno rendimiento.
Pero esto no arredra a nuestros neo charneguines, al contrario les anima a seguir con su “causa”, esperan esa tierra prometida que sus dirigentes  compinchados con los que desde el parlamento, esa cloaca de ignorantes pusilánimes, les han prometido.
Se sienten seguros pues el medio único de adoctrinamiento, la televisión, está de su parte, les anima e induce a la revuelta mediante la pasividad o la comprensión ante unos “supuestos derechos históricos” creen que la comunidad internacional está de su parte sin ver que esta “comunidad” es solo un grupo de facinerosos cobrando un buen sueldo por defender estas “quimeras”.
Hablan de la solución eslovaca como medio para conseguir la independencia, es decir con unos cuantos muertos que pasear por las tele-mierda europeas y americanas, denuncian los excesos de la policía ante su siempre “pacifica resistencia” y aprovechan a los voceros a sueldo para hacer propaganda de su bondadosa actividad.
Al resto solo nos queda ver el final de la historia, y sufrir las consecuencias sean las que sean para satisfacción de los que siempre han estado ahí, sembrando la semilla de la disolución para poder dentro de su mezquindad sacar provecho de todo esto.
Filoxides el Crítico

viernes, 15 de marzo de 2019

LAS ELECCIONES SE ACERCAN.



Ahora próximos a una nuevas elecciones conviene que reflexionemos un poco. Lo suficiente como para equivocarnos lo menos posible (acertar es tarea imposible) a la hora de tomar la decisión de elegir entre unos candidatos u otros.
Dicen los políticos que el pueblo es maduro para elegir con responsabilidad y conocimiento ¿Lo creen de verdad? Yo pienso que no, si fuera así solo necesitarían exponer sus propuestas en una gacetilla o en otro medio y dejar que el día de las votaciones llegara.
Ahora bien. ¿A qué viene taladrar el cerebro humano con infinidad de horas de propaganda, mítines, debates, apariciones televisivas y manifestaciones? ¿Es que no confían en el pueblo, al que dicen ser el garante de la democracia, y se le debe “inducir” por la vía correcta?
Acaso este mismo pueblo al que se le pide el voto no es el mismo al que una vez conseguido el éxito en las urnas se le deja a un lado a la hora de pactar, negociar y hasta rendirse a las exigencias de otros solamente para gobernar.
No fue el Gobierno del Terror en la Revolución Francesa el  que como paladín del pueblo guillotinó a todo aquél al que no comulgaba con sus ideales de igualdad y fraternidad, lo de libertad nunca estuvo en su hoja de ruta.
Hoy día el nivel de honestidad de nuestros políticos no está muy claro, siendo bastante magnánimo con ellos, más bien podríamos decir que es una virtud que ha desaparecido entre los de su clase. A falta de esta virtud es preciso detectar en ellos alguna otra que supla de una manera similar a ella. ¿Cuál, honradez? Los hechos actuales no demuestran que esta sea la norma general.
Entonces uno se pregunta ¿Qué valores o virtudes debe uno tener en cuenta a la hora de votar? Los más ingenuos, los que enarbolan el estandarte de la progresía afirman que se debe votar aquél que nos promete derechos y libertades a bajo coste. Los otros los menos liberticidas se adhieren a los que garantizan seguridad y orden.
Ni los unos ni los otros (hunos y hotros en palabras de Unamuno) serán capaces de cumplir sus propuestas, la Historia así no nos lo demuestra.
El Gobierno del Terror pretendió repartir las riquezas de los nobles entre el pueblo ¿Lo hizo? ¡No! Pero se llevó por delante a una clase entera de ciudadanos para dar el poder a una emergente y envidiosa clase social ¡el burgués!.
Uno se pregunta cuantas revoluciones en nombre del pueblo ha habido pero sin el pueblo, cuantas dictaduras se han implantado con el fin de acabar con una monarquía o con otro tipo de gobierno absolutista y se han convertido en el peor de los opresores.
La mayoría de los partidos políticos defienden postulados que muchas veces repudian solo por el hecho de satisfacer la “demanda” es decir a aquellos movimientos “espontáneos” que surgen de vez en cuando para desestabilizar a la Nación sin más objetivo que el de llenar las calles de utópicas pretensiones o de ideas extravagantes.
Del Mayo del 69, de aquel movimiento que se justificaba en un principio como el redentor de los pueblos oprimidos por la guerra, léase Vietnam, se le acabó la gasolina ante las guerras o revoluciones de los otros, es decir de los que habían financiado a los instigadores de la revolución.
Pero no hemos de irnos más allá de nuestras fronteras. ETA definió su lucha armada como un acto de repulsa y liberación contra un dictador que oprimía al pueblo vasco, el dictador murió y ETA siguió matando.
¿Qué fines espurios buscan los “libertadores”? ¿Y cuáles son en el fondo los intereses de los actuales partidos?
Podemos a la izquierda y Ciudadanos a la derecha pretendían abrir las ventanas de la política para que entrara aire fresco, renovador, limpio, un aire de renovación al estilo de los regeneracionistas de principios del XX, pero sin la infundía de un Sagasta o un Silvela o el tufillo masónico de Lerroux. Ambos partidos personificados por sus presidentes no han dado la talla, uno se ha perdido entre la demagogia, las divisiones internas y sus múltiples contradicciones. El otro representa, al menos hasta ahora, la imagen del que pacta con quien sea con tal de obtener ciertas cuotas de poder.
Después tenemos a los dos clásicos de nuestra democracia, socialistas y conservadores (aunque ellos no lo quieran), hasta ahora se han ido alternando en el poder al igual que en su día liberales y conservadores (Sagasta y Cánovas) pero con los peligros de siempre: el inmovilismo de la derecha y el destructivismo de la izquierda.
La cuestión estriba en la valoración de sus dirigentes. Tanto unos como otros carecen de liderazgo, al menos a mí me lo parece y creo que no estoy muy desacertado cuando se escucha voces de personas ajenas al devenir político pero que por su enjundia y saber saben de qué hablan.
Pero no solo está el mal aquí ¡No! ¿Quién rellena las listas electorales? ¿Dónde se manifiesta el valor o el saber de esas personas? ¿Por qué debe mandar la paridad sobre la excelencia? Esto último define a las claras la manipulación de la democracia. Nadie está en contra de que aquellas mujeres que destaquen en la faceta política estén representadas en tal o cual porcentaje sino que lo estén por su valía y no por cuota.
Por ello vemos en el hemiciclo un nivel intelectual tan bajo, tanto que a veces resulta más bien un corral de verbenas que el epicentro de la vida política nacional.
Esto es el resultante de que al intentar contentar a tantos se olviden casi todos de la esencia por la que se postulan a dirigir el país. Olvidan cosas tan simples como familia, seguridad, obligaciones y otras igual de importantes y que forman un cúmulo de valores que estos “dirigentes” consideran trasnochados.
De ahí el nacimiento de movimientos considerados retrogrados o ultra conservadores, no hay que ser un experto analista para ver el resultante de la inacción u olvido de lo elemental de los partidos clásicos lo que ha propiciado la aparición primero de movimientos populistas, feministas, gays, etc. Siempre bajo la protección de la izquierda más radical lo cual siempre lleva a reacción contraria y mientras en los foros internacionales se hacían eco de que era España el único país de Europa dónde el virus del extremismo de derechas estaba aniquilado, surge de la noche a la mañana un banderín de enganche para todos aquellos hastiados de una corrupción a todos los niveles de la política y de los políticos.
¿Adónde, nos llevará esto? Es difícil pronosticar lo que puede suceder en los próximos años pero la inmigración incontrolada, los excesos en la ayuda a estos a costa de los recortes de la Sanidad Pública, la adaptación de las escuelas a las costumbres de los extranjeros, el aumento de impuestos para sostener todo este aparato, la radicalización de las autonomías, el excesivo gasto público, la falta de empleo y de oportunidades y una larga lista de necesidades que se ven recortadas ante la falta de acción de nuestros políticos de uno u otro lado puede que fuerce al ciudadano a dar un giro inesperado que sorprenda a analíticos y expertos sociólogos.
Filoxides el Crítico.