sábado, 8 de octubre de 2016

La Vulgaridad o meter mano en la caja.



La vulgaridad se ha adueñado de la vida política española, el nivel de nuestros parlamentarios es destacadamente bajo, su discurso es anodino cuando no vago y demagógico ¿Pero qué ocurre con sus líderes?.
Comencemos de menos a más, Rivera. Personalmente este chico me cae bien, es educado, habla con corrección y no se aferra a extrañas artimañas para exponer sus ideas con claridad. El problema es que yo no veo muy claramente sus ideas o mejor dicho no encuentro el lugar que le corresponde en el tablero político, si no fuera porque esto ya es pasado le encuadraría en UCD, aquí me encaja más. Su discurso en centrista, españolista lo que hoy en día es una hazaña y más viniendo de un catalán además de un buen alumno en el ESADE; es un excelente deportista y puede presumir de descender de abuelos emigrantes lo que para mi parecer le da un plus de “persona corriente” y que le acerca bastante a comprender el problema social sin fanatismos.
Sánchez o la ilusión desvanecida. Aquí he de reconocer que me voy a exceder y puede que no sea lo suficientemente neutral para opinar con objetividad pero es que el sujeto me cayó mal desde el principio, no sé el porqué pero su altanería y cierto aire de niño listo y prepotente me fastidió. Yo me imagino a un socialista más al estilo de Corcuera, Guerra, Solana y yendo más lejos Prieto, Indalecio tenía un aspecto campechano más de dueño de una panadería o de las antiguas tiendas de ultramarinos que de ministro, que lo fue, o de parlamentario aunque en esto destacaba como un gran orador y su dialéctica era agresiva hasta el punto de sacar su pistola en una sesión algo acalorada de las Cortes Republicanas. Yo a Sánchez no le veo de estas trazas, lo imagino más con pantalón corto jugando unos set en Las Rozas o Chamartín, no es mi tipo de socialista lo siento me recuerda a Zapatero pero sin el aire bonachón de este.
Luego tenemos al “terrorífico” Iglesias, que para un revolucionario como él se define apellidarse así no le hace ningún favor. Este profesor de Economía cuyo abuelo no sé si paterno o materno fue condenado a muerte por Franco pero le salvo las declaraciones de algunos falangistas que desmontaron las acusaciones que había contra él, el otro abuelo fue uno de los fundadores de la UGT. Creo que su infancia la pasó en Soria quizás por estar acostumbrado al frio le gusta ir en mangas de camisa, excepto cuando asiste a algún acontecimiento cinematográfico español que parece ser que es único lugar que le inspira respeto. Después se fue a vivir a Vallecas, barrio obrero por excelencia al menos cuando yo vivía pero los que nacimos en este barrio de Madrid no le recordamos, claro que la diferencia de edad es muy grande pero en el barrio todo se cuenta y todos nos conocemos. A mí me cae bien, es descarado, maleducado y tiene algo de embaucador lo que le hace resultar interesante, no le importa decir hoy blanco y mañana lo contrario pero con más clase que Sánchez y es más convincente que Rivera pues a los españoles nos encanta este tipo de personas las que te prometen aquello que no tenemos, que sabemos que es imposible tener y que además es improbable de que nos lo puedan dar, pero nos gusta. (Siempre tendrá un puesto de presentador en TV).
Y me queda el Sr Rajoy, la seriedad personificada y no es que los demás no lo sean pero Rajoy lo parece hasta en pijama (esto no lo sé personalmente). Aunque ahora no parece tan encorsetado como hace unos años, la verdad es que en camisa queda mal, a veces pienso al verle que hemos retrocedido al siglo IXX o primeros del XX. No es un orador brillante pero al ser gallego deja dudas y hace pensar, o sea que tiene retranca. Yo le veo como un buen funcionario, ha tenido muchos cargos en la administración, ha sido ministro y ahora Presidente. A mí no me gusta como líder, allá su partido, pero he de reconocer que le ha tocado bailar con la más fea, la crisis y ahora es lógico que quiera disfrutar de sus éxitos.
En cuanto a la honradez de todos ellos yo no estoy en condiciones de juzgarles para esto está la Justicia, la de verdad no la callejera y como conozco al aire que nos movemos los compatriotas de esta vieja piel de toro me atrevo a decir aquello de “el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”, por qué queridos míos, chorizos son los que trincan millones y el que sisa el IVA haciendo chapuzas o vendiendo aceitunas, lo que pasa es que esto último es corriente y normal en España desde hace siglos de ahí nuestra famosa picaresca y lo de pagar el diezmo o declarar el IVA no nos ha gustado nunca  pero ahora los nuevos tiburones del “capitalismo salvaje” (de izquierdas y de derechas) hace posible el poder meter mano en la caja con más profundidad.
Por esto es que titulo este artículo como La vulgaridad, pues todo sigue igual mande quien mande y este en la oposición quien sea, en cuanto tengan un hueco meterán mano en la caja.
Filoxides el Crítico

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