Los españoles estamos hartos de salvadores de la Patria y cuando me refiero a los españoles lo hago basándome en aquellos que todos los días se levantan a las cinco o las seis de la mañana para ir al trabajo, me baso también a los que hacen turnos larguísimos en los hospitales cuidando enfermos o salvando vidas, lo hago igualmente de aquellos que dan clases en escuelas, universidades, colegios mayores y que después de su estresante trabajo se quedan a revisar exámenes, calificar y poner notas, me refiero a los muchos obreros, peones, especialistas y demás trabajadores que con su esfuerzo diario colaboran a que la sociedad sea cada vez mejor y no me olvido de aquellos que sin conocer días de descanso trabajan en el campo procurando que todos tengamos los alimentos necesarios para sobrevivir, oficinistas, policías, militares y a todos aquellos que participan en la productividad, seguridad y tranquilidad de la sociedad.
Estos son los que con todo el derecho del mundo deben decidir sobre su futuro y el de sus hijos.
Nada de iluminados sectarístas y demagogos, nada de revolucionarios de pub y discoteca, nada de banqueros egoístas y corruptos, de financieros buitres que liban la sangre de los productores, nada de políticos profesionales y menos aún de sindicalistas adjuntos al poder establecido, fuera de España de todo aquél que no la sienta como suya, nada de pactos con aquellos que quieran romper la armonía y solidaridad de todos y cada uno de los pueblos de España, nada de voceadores viscerales que no representan a nadie n a si mismos (iceta) nada de maricomplejines burgueses que se aferran a sus posesiones como la lapa a su piedra y menos aún a todos aquellos mea pilas que con su silencio colaboran en la destrucción de aquello que durante muchos años nos ha costado a los trabajadores conseguir.
Filoxides el Crítico
No hay comentarios:
Publicar un comentario