Se oyen diariamente voces en contra de la aptitud del Gobierno,
especialmente del Sr Rajoy, al afrontar el problema del secesionismo catalán.
La exaltación patriótica o patriotera en algunos casos llega al extremo de
ofender gravemente al Sr. Rajoy por su presunta debilidad ante la afrenta
separatista.
¿Y qué hacer? Se deben preguntar muchos ante los hechos que
protagonizan diariamente los protagonistas del desafuero catalanista. El
“marujeo” masculino o femenino muy dado a interpretar desde los distintos foros
hoy día disponibles para expresar no solo opiniones sino insultos, afrentas y
sandeces acusa al Sr. Rajoy Presidente elegido democráticamente por el pueblo
Español de negligencia y hasta de cobardía por estos hechos sin tener en cuenta
ningún racionamiento objetivo solo el visceral que les pone a la altura de los
oponentes.
Los que votamos negativamente a la Constitución del 78, creímos con
cierta clarividencia la posibilidad de que estos hechos ocurrirían antes o
después al leer el Artículo VIII de esta que se refiere a la Organización
Territorial del Estado.
Pensamos y con acierto que las competencias eran muchas y los
problemas que traerían más. La buena fe que se supone a los que redactaron la
Constitución nos resultaba a la mayor parte de los que no nos dejábamos llevar
por cantos de sirena ni por ilusiones vanas una huida hacia delante ante los
terribles momentos que por culpa del terrorismo etarra (secesionismo vasco)
pasaba nuestro país por esos tiempos. Veíamos
y esto no es un suponer, que más tarde que temprano alguna Autonomía
especialmente la Catalana se echaría al monte, no solo por cuestiones
históricas sino por el egoísmo de una región rica, apoyada por anteriores
gobiernos y que ya había dado ese golpe a la República años atrás.
Ahora bien, al igual que muchos de los que piden la cabeza del
Presidente por presunta negligencia, cobardía o por antipatía simplemente no
tenían edad de votar en aquellas fechas si la tienen ahora para leerse la
Constitución que tanto unos como otros tratan de saltarse alegremente.
Los pasos que está siguiendo el ejecutivo se ajustan al siguiente
artículo.
Artículo 153
El control de
la actividad de los órganos de las Comunidades Autónomas se ejercerá:
a) Por el
Tribunal Constitucional, el relativo a la constitucionalidad de sus
disposiciones normativas con fuerza de ley.
b) Por el
Gobierno, previo dictamen del Consejo de Estado, el del ejercicio de funciones
delegadas a que se refiere el apartado 2 del artículo 150.
c) Por la
jurisdicción contencioso-administrativa, el de la administración autónoma y sus
normas reglamentarias.
d) Por el Tribunal de Cuentas, el económico y presupuestario.
Es decir que
el Estado asume la gravedad del asunto y actúa en consecuencia siguiendo las
pautas legales que marca el artículo aquí expuesto.
Los pasos a
mi entender son los que marca la constitución, es decir el Gobierno del Sr
Rajoy cumple con las reglas del juego nos guste o no y se mantiene dentro de la
legalidad que el gobierno catalán se salta caprichosamente. No podemos exigir
al Gobierno que actúe de forma tal y como lo están haciendo desde el Gobierno
Autonómico sin caer en el error mismo que se trata de corregir y eso se debe
tener en cuenta en un Estado de Derecho, nos guste o no.
Otros como
borreguillos exigen que se aplique el Artículo 155 de la Constitución:
Artículo
155
1.
Si una
Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras
leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general
de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad
Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría
absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a
aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del
mencionado interés general.
2.
Para la
ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá
dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.
¿Cuál va a ser el siguiente paso del Gobierno? Probablemente este
pues la Ley le ampara pero en ningún caso lo hará, creo yo, sin ir paso a paso
tal y como marca la Constitución.
Me parece una solemne estupidez que se pretenda dar una respuesta
armada al problema sin tener en cuenta las consecuencias. No habría mayor
satisfacción al Gobierno de la Generalidad que la fuerza del Estado cayera
sobre ellos y produjera victimas en algún enfrentamiento teniendo en cuenta que
es el único “Gobierno” que ensalza y celebra una derrota con su famosa Diada.
La Historia
real, no la que se cuenta en Cataluña, nos dice que la famosa Resistencia no
fue una Guerra de “Secesión” sino de “Sucesión” pues el levantamiento de Rafael
Casanova contra el pretendiente Borbónico apoyado por el Clero, la burguesía y
los terratenientes era que pretendían mantener unos fueros y una posición
comercial ventajosa en las colonias que el Rey Felipe V pretendía abolir y a
ellos se les unieron ,Madrid, Toledo y otras provincias deseosas como Cataluña
de que Los Austrias siguieran reinando.
En esta
guerra Casanovas fue herido que no muerto y aquí comenzó el mito que tanto
gusta en el acervo popular. Su propia descendiente Pilar Casanovas le define
como un patriota español entregado a la causa austracista.
No es mi
pretensión ni mucho menos hacer aquí una Sinopsis histórica sino dejar claro a
tanto “patriota” de una y otra parte que sobran las exaltaciones, las posturas
fantasiosas de unos y golpistas de otros, de que reine la cordura pues el mal
se repartirá en partes iguales y no habrá vencedores ni vencidos, pero teniendo
en cuenta que el Gobierno no tiene otras armas que las que le da la Ley y estas
por desgracia son las que he escrito anteriormente.
Filoxides el Crítico