martes, 25 de diciembre de 2018

La mejor noche del año


Hemos dejado atrás una de las noches más señaladas del calendario humano, noche celebrada por más de medio mundo desde tiempos inmemoriales. En mi entorno así ha sido y yo procuro mantener la Tradición tal cual mis padres me la transmitieron.

Noche sagrada para muchos, llena de recuerdos y dónde se reúnen amigos y familiares lejanos, algunos que por los avatares de la existencia dejaron este mundo pero que en estas fechas regresan de una forma etérea para ocupar el lugar que les corresponde en mi mesa.

No comienza el ágape hasta que la presencia de Eneas se manifiesta, él es el epicentro de tan insigne velada, siempre tuvo el honor de presidir la mesa y escanciar el vino con el que comenzaba la fiesta, su brindis el primero, habría como ceremonial el festejo, los más jóvenes rodean al viejo Eneas pues es sabido que ellos detectan la bondad al igual que las fierecillas del campo, a su lado con inquebrantable lealtad el desdentado y polimorfo Abelio. Todos ríen, juegan y bailan mientras la incansable Hestia termina de preparar los manjares que hemos de degustar los presentes, la mesa preparada, todo en el sitio que le corresponde, en esto Hestia es implacable, todo debe estar ordenado para la llegada del nuevo Sol.

Hacen su aparición los hijos de Vulcano relucientes como sus miradas azules,  les acompañan sus padres, el primogénito se sienta al lado de Eneas, su magnetismo hace que lo más jóvenes quieran estar cerca de él. Su paciencia hacia estos pequeños bárbaros es tan grande como su presencia física.

Una vez sentados todos y servidos los manjares, Eneas comienza la ceremonia de los brindis en recuerdo de todos los que no han podido asistir y  derrama un vaso de vino sobre las ascuas del hogar, lumbre que dará calor hasta el amanecer.

Hestio ríe, disfruta al lado de su bella mujer, al igual que Marcio aunque este solo pues llevó su soltería hasta que los dioses le reclamaron, los niños sacian su apetito mientras alimentan al viejo Abelio, todos ríen y disfrutan, saben que han de volver al Hades pero este momento es único e irrepetible por lo que gozan y deleitan contando batallas y aventuras de su años mozos, antes de convertirse en cenizas o deshechos, cantan, liban, saben que no hay un nuevo amanecer para ellos y que es la única ocasión que pueden estar entre sus parientes vivos. Las viandas no parecen acabarse nunca, Hestia ha puesto todos sus sentidos en ello, sabe de la importancia del momento y cada año se esfuerza en superarse a sí misma. Hestio su hijo, disfruta como nadie con los manjares de su madre, él tiene la llave de la Tradición y hará posible que esta continúe aún cuando nosotros solo estemos ocupando el sitio de los ausentes.

La noche da paso a un nuevo Sol,  Sol Invictus, su luz traspasa poco a poco el recinto, aún queda un rescoldo de fuego en el hogar, todos han marchado, poco a poco y según los rayos del Dios entraban por lo resquicios de los ventanales los ausentes abandonaban el aposento. Todos se despidieron de Eneas que fue el último en dejarnos, su bondadosa sonrisa nos acompañará todo el año hasta que este Sol muera y demos paso a uno nuevo.

Ahora la rutina entrará en nuestros corazones, hablaremos de los mayores que están nuestros nietos, de las bondades de nuestro hijo, de los ancianos padres ya fallecidos, de los familiares y amigo lejanos, de aquellos que no han podido estar o de los que les ha sido imposible. Mientras el Sol alumbrará un nuevo ciclo de escalones hasta su muerte y renacimiento.

Entonces nos volveremos a encontrar, unos desde este lado de la mesa y los otros, los que partieron al otro y celebraremos nuevamente la muerte y el renacer del Sol Invictus.
Filoxides

domingo, 16 de diciembre de 2018

De mis perros


Los animales tienen un poder especial y es la percepción del miedo y la bondad en el ser humano, especialmente los perros. Yo he tenido la enorme fortuna de poder convivir casi medio siglo con un perro a mi lado y puedo ratificar lo aquí escribo.

Mis perros se identificaron conmigo y con los míos hasta formar una parte esencial de la familia. Cada uno en su tiempo se adaptaron a las circunstancias familiares, Blondi mi primera perrita, recogida de la calle cuido del bebe recién nacido y no permitía que ningún extraño se acercase a la cuna, después le protegía cuando comenzó a caminar avisándonos cuando se caía o tropezaba en casa con algún mueble, fue un gran compañero que nos acompañaba en nuestros viajes a cualquier lugar que fuésemos. 

La pobre comió veneno que algún desaprensivo esparció por los jardines de nuestra urbanización, estricnina nos dijo el veterinario cuando tuvo que operarla; en aquella época era muy frecuente el utilizar este producto para fumigar jardines.

No pudo recuperarse de la operación, duró apenas un mes desde que fue intervenida, mi hijo quedo muy afectado pues tenía entonces pocos años y la perrita había sido una “nurse” para él, jugaban juntos, dormían juntos y ella no se apartaba ni un metro de él cuando le llevábamos a jugar al parque.

Fue una dolorosa perdida, nos costó recuperarnos de esta perdida, pero los avatares de la vida hicieron que encontrásemos a Sussi, otra perrita abandonada que estaba perdida y que llegó a nosotros gracias a la intervención de la Diosa Diana, pues nunca he considerado que exista la casualidad, sino que todo tiene un sentido aunque no lo sepamos entender.

Sussi lleno la segunda etapa de mi hijo, compañera de juegos de un chico de trece años que pasaba más tiempo al lado de él que de nosotros. Se bañaban juntos en el mar aunque no le agradaba mucho pero no se separaba de Pancho en ningún momento. Tuvimos mucho problemas en aquellos tiempos para comer, cuando íbamos de viaje, en algún restaurante, hasta el punto que hemos comido en una terraza, protegidos por un toldo mientras nevaba con fuerza, o irnos a una punta lejana de la playa para podernos bañar con nuestra perrita. 

Su muerte nos hizo igual daño que la anterior, un cáncer agresivo acabó con ella en muy poco tiempo, aunque su deterioro era evidente ya tenía quince años y esa edad es mucha para un pastor alemán. Me prometí que sería el último animal que entraba en mi casa; mi hijo se caso al año siguiente y nos quedamos un poco más solos mi mujer y yo, después dos infartos con una diferencia de pocos meses me hizo cambiar de opinión, necesitábamos que otro perrito llenase nuestro hogar.

Y vino Morgan, bueno no vino fuimos a recogerle a un albergue situado en la carretera de Fuencarral al Pardo; allí estaba aquel loquillo de nueve meses enjaulado y fastidiado del estómago, su vida hasta ese momento no había sido muy agradable. Lo encontraron atado a un árbol recién nacido, después fue devuelto al albergue pues su carácter nervioso debió agotar a su anteriores dueños, dos veces fue devuelto hasta que llegamos nosotros. No lo pensamos dos veces y un doce de Octubre del 2007 la subimos al coche y para casa.

Los dos primeros meses fueron caóticos, no podíamos con él y mi mujer que fue la que más tiempo pasaba con a su lado estuvo a punto de devolverle al albergue, se nos escapaba, no podíamos con él y teníamos que llevarle atado sin poderle soltar en ningún momento, pero poco a poco se fue adaptando a nosotros y nosotros a él. Era el típico perro alfa, perro dominante que debía protegernos ante todos, especialmente de otros perros.

Después, una vez “domesticado” se convirtió en una reencarnación de la otras dos perritas que habían convivido con nosotros. Once años juntos, y al igual que las otras perritas vivía, dormía, viajaba y pasaba casi el cien por cien del tiempo con nosotros.

Y nuevamente el fantasma del cáncer se cebo con nuestros animales, de esto se acaban de cumplir cinco meses.
Filoxides

sábado, 8 de diciembre de 2018

De vuelta al pasado.



Estamos acercándonos al final del año y el pesimismo es la nota generalizada en buena parte de la sociedad española.
Cansancio, frustración, aparición de fantasmas del pasado y la perspectiva de un negro futuro se abate sobre nosotros.
Desde mi retiro, jubilado desde hace varios años el horizonte lo vislumbro con la incertidumbre del que no sabe a dónde puede dirigirse una sociedad castigada por su clase política gracias a su ineficacia, su desastrosa  gestión a la que hay que añadir una enorme corrupción de los poderes públicos que arrastran a toda la sociedad.
Esto ha dado paso al crecimiento de movimientos políticos cada vez más radicalizados, cuya pretensión no es la de mejorar la situación laboral, intelectual o material y menos la moral sino la destrucción de todos los valores (pocos ya) que quedaban en la sociedad española.
No tengo ningún interés en posicionarme de uno u otro bando, pues no se trata de grupos ideológicos sino de sentido común, sentido este que por culpa de una minoría asociada a la subversión, se ha ido perdiendo.
La discutible gestión del partido popular ante problemas concretos como es el caso del separatismo catalán, su torpeza en la aplicación del artículo 155 de la Constitución, no porque esta ley no fuera necesaria sino por la forma de llevarla a cabo. La sedición está tipificada en nuestro código penal y hay que actuar con contundencia ante este tipo de delitos.
La corrupción ha sido la otra gran culpable del fracaso del gobierno de la derecha, involucrado este en muchos delitos, ha arrastrado al partido a una debacle enorme, amortizada en parte por la tendencia de los españoles a que nos engañen dos y tres veces si es necesario.
La izquierda, tan corrupta como la derecha se ha visto premiada con la gobernabilidad del país gracias al voto a favor de unos partidos que no quieren a España y que pretenden destrozarla a cualquier precio, esta izquierda se ha vendido por un simple plato de lentejas, sin tener la aprobación de los votos del pueblo, solo con los pactos surgidos con los partidos secesionistas y la extrema izquierda ha provocado un golpe de estado encubierto por el control que estos partidos tienen sobre los medios de comunicación.
El resurgir del españolismo ha sido el desencadenante de una ola de críticas desde las formaciones de extrema izquierda tachándolo de fascismo. No creo que sea fascismo, pues en mi modesta opinión fascismo es lo que el actual gobierno ha organizado conjuntamente con sus voceros de la extrema izquierda (Podemos) proponiendo el guerra-civilismo contra todo aquel que no piense como ellos. La formación de Podemos actúa en las calles al mejor estilo de los camias negras mussolinianos, violencia y desorden, slogans de un ensañamiento inaudito para este tiempo y una provocación constante contra las Instituciones del Estado (léase Monarquía).
No me atrevo a pronosticar cuál va a ser el futuro en estos próximos años, pero me lleno de pesadumbre y tristeza pues creía como muchos de mi generación que habíamos superado aquello que nuestros padres vivieron y que no queremos para nuestros hijos y nietos.
La base de la convivencia está rota, y la ha roto la izquierda revolucionaria con las mismas consignas de hace un siglo, con el mismo estilo, el desorden y la revuelta, quieren la calle y esta es suya como siempre pues la cobardía de la derecha ha sido siempre su mejor aliada. Ellos buscan el enfrentamiento, lo necesitan para enaltecer a sus dirigentes ante sus huestes, necesitan la violencia pues viven entre ella y de ella. Jóvenes parados, fracasados en los estudios, inadaptados, son su caldo de cultivo para la revolución que plantean, los trabajadores no cuentan, estos son en parte un escollo para sus propósitos, el obrero quiere estabilidad económica, mejorar su nivel de vida mediante un salario digno, un trabajo seguro y la posibilidad de progresar en la vida y esto sabe que no se consigue hoy en día con actos revolucionarios propios del siglo diecinueve.
Ahora quedo como un espectador ante lo que ha de venir, espero lo mejor aunque creo que el mejor optimista es el pesimista bien informado y busco siempre la información contrastada para no dejarme llevar por la mentiras de unos los intereses de otros y la docilidad ante el poder de casi todos.
Deseo que el año próximo sea el comienzo de una reacción del pueblo ante tanta estupidez organizada y para ello debe exigir elecciones, tomar el protagonismo y elegir el gobierno que levante la Nación de la situación en la que se encuentra.
España no se merece esto ni a estos, pero desgraciadamente no hemos aprendido de nuestros errores y cometemos los mismos que cometieron nuestro padres y abuelos, solo cambia el entorno material pues el moral e intelectual sigue siendo el mismo, mediocridad, odio de castas, envidia patógena y vandalismo. Nuestros demonios vuelven, se repiten y se convierten en nuestro avatara, en nuestra maldición.
Feliz Año 1.936