domingo, 15 de diciembre de 2019

Mi particular otoño



Pueden qué en la profundidad del otoño las dudas y los demonios se apoderen de nosotros. Tanto el frío como el excesivo calor nos dejan expuestos a enemigo externos de los que nos cuesta liberarnos.  Poco a poco el frío y con él la destemplanza se va apoderando de mis sentidos, me cuesta mucho liberarme de esta sensación de temblor que recorre mi cuerpo a ciertas horas del día o de la noche, es una extraña percepción que me confunde y provoca en mí desaliento y cansancio, noto que el cuerpo se debilita y me resulta más largo el otoño cada año que pasa. Me decía un viejo amigo que este era un mal síntoma, junto a la sensación de debilidad se une la del conformismo trágico, ya nada importa, todo da igual, no queda tiempo para solucionar nada, para enfrentarte a nada  y miras a la “nada” con indiferencia y cansancio.

¡Fui un luchador! ¿Dónde quedó mi furor juvenil? Pregunta absurda si te quedas un instante fijo delante de un espejo, este se ha convertido en uno de esos cristales de feria que deforman la realidad o puede que la magnifiquen de una manera incomprensible ¿Dónde quedó mi valor? ¿Cómo me puedo enfrentar a mis enemigos ahora? La cuestión no es si tienes las fuerzas suficientes para presentar batalla sino saber quién es el enemigo, pues este ha ido variando en las formas y el discurso hasta hacerse irreconocible. Antaño las cosas resultaban más simples, más lógicas, por lo tanto más sencillas, el enemigo se presentaba a cara descubierta, sin dobleces, exponía su discurso abiertamente, lo que le hacía reconocible con facilidad, era un adversario leal, no mentía, su retórica acompañaba a sus hechos o al contrario. Pero esto ha cambiado también por esta causa es más difícil defenderse, su camaleónico proceder se acompaña de mí debilidad y esto me hace sentirme más desprotegido.

El otoño suele ser un mal consejero, sus amaneceres brumosos distorsionan la realidad, la visión confunde al ojo y este engaña de una manera inocente al cerebro ¿Será mejor cerrar los ojos hasta que los rayos de sol atraviesen la grisácea niebla? ¡No lo sé! Prefiero la distorsión a la oscuridad, esta última me produce vértigo, me provoca escalofríos.

Ahora los enemigos visten ropajes diferentes, se han humanizado. Grita el predicador de las buenas costumbres desde el púlpito de la igualdad. ¡El diablo me libre de estos fornicadores del espíritu, les desprecio tanto o más que a mi más cruel enemigo! A muchos les conviene esta transformación, va unida al renunciamiento del gusano, pretende esconderse enroscándose en sí mismo, huyendo de una realidad que le aplastará tarde o temprano por pura física, sin más.
A esto antes se le denominaba vileza, ahora hasta los términos han cambiado, unos lo llaman supervivencia mientras otros, los más intelectuales, lo clasifican como “capacidad de adaptación”

Entonces de que preocuparse, adaptémonos o ese punto de concordia será el contrato con los que sin tardar mucho nos van a degollar sin remedio.
Filoxides el Crítico

lunes, 2 de diciembre de 2019

La Aurora Socialista.




Sorprendentemente el juicio de los ERES ha llegado a su fin, con no pocas preguntas sin resolver y bastante dudas sobre las sentencias finales.

No es mi intención desglosar aquí cada una de las sentencias ni las penas aplicadas  a los acusados, no tengo nada en contra de estas personas pero me repugna su forma de actuar. Andalucía no es ni ha sido un ejemplo de salubridad pública, mal  gestionada y peor dirigida, se convirtió desde el minuto uno de nuestra “democracia” en el jardín particular de las huestes socialistas, mejor dicho, en el cortijo de los dirigentes socialistas. Región como dije antes no muy afortunada en cuanto a sus dirigentes, se vió inducida a votar a las izquierdas con toda la razón del mundo pensando que esta les libraría del caciquismo de la derecha burguesa, provinciana, beata y rociera que no se bajaba del caballo ni para ir al baño.

Muchos años en el poder no solo desgastan sino que lo más seguro es que fomente desde el clientelismo, el nepotismo y al final la corrupción en toda regla. El no sé, no le conozco, esos papeles no los he visto nunca, esa no era cosa mía y así un sinfín de negaciones se han oído en el Tribunal de Sevilla a los diferentes encausados en el caso de los ERES y otros casos más. Nadie sabía nada, nadie recuerda nada, o sea que si hubieran estado estos casi cuarenta años sin gobierno no hubiera pasado nada pues estos no tenían ni tienen idea de los que se maneja en su “cortijo”, es más algunos hasta se han jactado de que todo lo que hacían era correcto, es decir que consideraban que el dinero era suyo y que con el hacían lo que les daba la real gana.

Cada día salen más y más denuncias por corrupción en esa comunidad autónoma, base por número del socialismo hispánico, comunidad que sigue varada por culpa de una serie de dirigentes, caciques bananeros, que han actuado a su antojo con los caudales públicos, mientras que sus socios en Madrid hacían lo imposible por dilatar en el tiempo el fallo del Tribunal para que coincidiera con sus intereses, siendo conscientes de que el fallo final no iba a ser muy a su favor, como así ha sido.

Esta forma de entender el gobierno de las instituciones desgraciadamente se ha enquistado en España, a ello se ha añadido en estos últimos tiempos el enorme despilfarro en ONGs de dudosa reputación y de peor efectividad. Y siempre bajo la tutela de los gobiernos socialistas.

¿Dónde quedo aquello de la ética socialista?. Personalmente dudo de que haya existido alguna vez pero si la tuvieron  no fue precisamente en España.
Filoxides el Crítico

lunes, 11 de noviembre de 2019

El Crisol




 Durante un largo periodo de tiempo trate de fundir conceptos, creo que sin ningún pudor solo por una enfermiza curiosidad, la de pretender descifrar aquello que sacudía mi cabeza todas las noches.

¡La curiosidad mata! Se escuchó siempre a la vieja lechuza ¿Quién puede creer a semejante ave con mirada fría y vida nocturna? Además ¿Puede hablar una lechuza? -¡No creo que no! Y sigo a lo mío.

Da igual que la noche sea oscura o alunada, ellas salían a trotar fuera de mi cabeza sin importarles romper mi sueño reparador, les doy igual, no sienten piedad alguna y puede que yo en su lugar tampoco la tuviera.

Se dicen conceptos, polisemias de ideas que se hilvanan entre si como un puzle pero mientras tanto bullen como locas hasta formar palabras y frases coherentes.  Noche tras noche sin pausa alguna rompen la poca armonía que mi debilitado cuerpo aún tolera.

¡Líbranos del mal de lo actual! Se apresuran a decirme mientras hurgan en mi cabeza, pretenden rebuscar en ella como lo hace el gato en un cubo de basura ¿Qué pretenden encontrar, alimento quizás y para qué? Las ideas se pudren con el tiempo, en putrefacto hedor llega hasta mí. Son ideas viejas, raídas, excluyentes, todo lo mío ha sido excluyente.

¡Ayúdanos a escapar, queremos ser libres! ……¡Ah curioso adjetivo, usado hasta la saciedad, hasta perder su verdadero significado! ¿Qué os impide ser libre, acaso no bullís en mi cabeza a costa de mi sosiego?

Pretenden emanciparse, ser ellas mismas, que nada ni nadie las someta, así son las ideas que bailotean en mi interior.

-Tiempos difíciles para no guardar protección- Me aconseja la vieja experiencia – Si vivir al socaire ya es un riesgo, dejad que las ideas fluyan a su gusto es una temeridad. Y desaparece.

He de encontrar el modo de que mis pensamientos se liberen, tomen forma y a poder ser lejos de mí, quiero liberarme de ellos tanto como ellos de mí, les he tenido mucho tiempo retenidos, engañados con un halagüeño porvenir que nunca llega, les he defraudado y tienen derecho a ser ellos mismos a formar sus propios paradigmas a ser ellos mismos sin mi influencia ni mis temores.
                                                                                                                                   Filoxides el Crítico

jueves, 24 de octubre de 2019

La hora de la ignominia.




El carroñeo repulsivo del actual gobierno clama al cielo, han conseguido resucitar sentimientos que estaban dormidos cuando no muertos. Me refiero a la exhumación de los restos del General Franco. Han conseguido con ello que un sector de la sociedad que dio por cerrada la tan manida transición abra ahora la caja de los recuerdos y se vuelva a sentir en años ya olvidados.
 
El gobierno actual priorizó desde que dio un golpe de Estado en coalición con los separatistas y secesionistas y echo de la  Moncloa al insulso y cobarde Rajoy para instalarse tal y como ya lo hicieron anteriormente, táctica socialista, la exhumación del General en base de una ley de una  memoria histórica hecha a medida de socialistas, comunistas y demás ralea. Con ello se consiguió instalar delante de un Ministerio la estatua del mayor criminal de la República que fue Largo Caballero uno de los instigadores del golpe de Estado de 1934 en Asturias, este tétrico personaje mantiene su estatua cerca de la que se quito de Franco en la Plaza de Santa Cruz. ¿Es esto memoria histórica o revanchismo?  La democracia no consiste en quitar a unos y ponerse otros, la democracia pierde su sentido si se convierte en la representación de la venganza.

Es absurdo que un gobierno cobarde ante los hechos delictivos que están pasando en Cataluña y en las Vascongadas, que se esconde y no afronta los hechos con autoridad y ateniéndose al Derecho emplea sus fuerzas en sacar de su tumba después de cuarenta años a un cadáver del que la mayoría de los españoles no recordaban y otros ni saben quién era. 

Un gobierno (en funciones) que deja a un lado los verdaderos problemas que afronta la Nación desde hace años pero que en estos últimos se ven incrementados por la desidia y el abandono por parte tanto de los gobiernos socialistas como de los populares. La educación, el paro, la paralización económica, el déficit, las pensiones, el incremento de la delincuencia, la violencia en el hogar, todo esto es de menor importancia que el hecho de mantener un cadáver dónde fue enterrado hace muchos años.

El espectáculo está servido, la izquierda rencorosa, vengativa junto a la derecha servil y cobarde han montado un circo para que durante la campaña electoral no se hable de otra cosa. Qué el Presidente en funciones es un aspirante a sátrapa lo sabemos todos hasta los suyos, que sus ansias de poder son ilimitadas también, que para ello pactó con separatistas, nacionalistas y todo lo que se le ponga a tiro es un hecho demostrado, que nos hundirá en años de recesión nos lo tememos todos.

Dice la Vicepresidenta (en funciones) que la exhumación es un paso último para la consolidación de la democracia. ¿Lo dice Usted en serio Señora? O simplemente habla al dictado de su Jefe, la democracia para bien o para mal lleva consolidada desde hace muchos años, yo me atrevería a decir desde aquel 23 de Febrero del 81, allí Ustedes o mejor dicho sus anteriores representantes consiguieron el poder, sustituyendo más bien echando a un pobre Suárez tocado y hundido por las constantes e insidiosas acusaciones de aquel Rasputín de medio pelo apellidado Guerra y con la aquiescencia de un gánster conocido por Pujol, ellos fueron los que “consolidaron” la democracia (a su gusto) y así nos ha ido; el paro no para de crecer y cuando baja es temporal, parece como si nos viéramos castigados a soportar unos índices de parados ya establecido (¿Por quién?), los niveles educativos están provocando que los estudiantes actuales tengan peor preparación que generaciones anteriores, la sanidad está en quiebra, las pensiones con telarañas en sus arcas y la calle está descontrolada, un país roto, dividido con un cáncer añadido que son los anti sistema sentados en las instituciones.

Pero no, nos dice la vicepresidenta (en funciones) que la democracia está consolidada, han hecho falta cuarenta años y una exhumación para ello, glorioso éxito de este gobierno, magnífica gestión a la que la Unión Europea ya le empieza advertir sobre el excesivo gasto, sobre el déficit, cuando los empresarios españoles y extranjeros comienzan a dudar de su comportamiento ante la crisis catalana.

¿Qué crisis? Nos contestarán esa patulea de malos actores de comedia que conforman el gobierno (en funciones). ¡No, no hay ninguna crisis! Esa escolanía de ministros lo dirán a coro, es la voz de su amo, mientras tanto las calles arden, el saqueo y el destrozo urbano demuestran el “valors” político de los insurgentes, pero eso no es causa grave para que el gobierno intervenga, mandar cuatro policías con órdenes de no intervenir, solo lo justo  si se ven desbordados y que el ministro del Interior salga de esta de rositas con el silencio cómplice de la prensa y la tibia protesta de la oposición excepto Vox, es la demostración palpable de la capacidad de resolución de este gobierno en funciones
Filoxides el Crítico

domingo, 20 de octubre de 2019

Levadura, harina, agua y sal




Marco echa el cierre a su  panadería como todas las tardes.
Ahora toca ir a casa, besar a los críos, abrazar a su mujer y cenar.
Otro día más, largo como todos y cada vez más penoso de pasar.
Ahora dormirá un rato, poco pues ha de seguir con su vida.
Antes de que el sol vuelva a aparecer por detrás del Cristo demolido.
El tendrá que volver a la tahona, le espera la masa, la levadura, el agua y la sal.
Así desde siempre, desde que recuerda y conoce, algún descanso de tarde en tarde.
Los niños, tres, la mujer, su anciana madre y su tristeza, compañeros todos.
Así se le marcan las sienes de un triste color grisáceo y los ojos se emborronan.
He de dormir más se repite desde hace años, muchos o pocos no lo recuerda.
Va envejeciendo como su propia parroquia, cada día menos y más viejos.
Ya ni a por pan duro vienen las viejas, ya no lo necesitan ni lo quieren.
La gente no muere de hambre, ahora muere de hastío o de tristeza.
¡Qué más da!
El día que se deje de comer pan será porque la humanidad se ha deshumanizado.
Le decía su abuelo Germán, muerto de asco allá por finales de siglo.
Ciclos completos,  paradigmáticos, repetibles, absurdos por ello si mismos.
German era viejo y por lo tanto un desfasado, desclasificado dirían hoy.
El asco le royó por entero, dejo la panadería y se refugió en su cuarto.
De allí no volvió a salir hasta que la funeraria fue a por sus restos.
¡Qué más da!
Ya no tenía objetivos que cumplir ni motivaciones extras, solo sombras.
Estas le cubrían de negro hollín los párpados cada vez más hundidos.
Poco a poco dejó de hablar, respiraba sonando a letanía.
Hasta que de su garganta solo escapó el alma.
A Marco le ocurrirá lo mismo, sus hijos se irán ley de vida llaman a esto.
La vieja Irene se irá también, pero cerrando su ciclo vital.
Llamad a esto ciclos de vida es toda un sarcasmo, es insultar a la Parca.
La gente se va, harta, enferma y aburrida, la felicidad le abandonó años a
Marco quedará solo, triste, viejo, solo, harto de vivir y de sufrir.
Es su sino, dicen las viejas del lugar al verle pasar a la faena.
Años entre levadura, harina de trigo, sal, agua y pesar. Pan para todos.
El pelo se fue y con él las canas, la espalda se encorvo como un garfio.
Las manos se deformaron, aquellos dedos largos y honestos.
Viejos y torcidos la artrosis los dejo.
Le dicen por Navidad que los hijos están bien, los nietos también.
La tarde está fresca, demasiado húmeda para sus rodillas y codos.
Mejor no levantarse, aquí se está bien, hoy no se sale.
Ya no volvió a salir por su propio pie.
Adíos Marco, hasta siempre.