Lo absurdo de la democracia es
pensarse importante dentro de ella. El individuo se considera necesario porque
una vez cada cierto tiempo es llamado “a las urnas” y su autoestima se inflama
por este hecho. ¡¡Soy necesario, se dice!! Asiste orgulloso al local donde se
celebra la votación y deposita la papeleta, ojo no su papeleta sino aquella que
han decidido el partido de turno, pero su orgullo como ciudadano queda
compensado por el hecho de haber contribuido al mantenimiento del sistema
democrático.
Hasta aquí todo correcto y en
adelante qué?
¿Qué valor tiene que yo vote a
fulano o mengano y a los dieciséis que le siguen en la lista que supuestamente
defienden una posición centrista si luego estos sumando sus votos, es decir el
mío, y los de otro partido le dan la victoria a un grupo de izquierdas o de derechas.
Ellos dicen que este es el juego democrático, yo más bien diría que esto es un
acto diabólico donde atribuyéndose un derecho que nadie les ha dado utilizan mi
voto y el de muchos más para torcideramente ponerlos al servicio de otros que
nada tiene que ver con mi ideal de voto.
La masa se siente feliz. ¡¡He votado!!
Soy demócrata, he cumplido como ciudadano.
Menudo cretino el que piense así,
su voto como el mío y el de tantos otros es un cheque en blanco para que lo
utilicen como les venga en gana sin tener que dar cuenta de sus actos hasta las
siguiente elecciones donde la historia se repetirá por nuestra cerrajón y falta
de conocimiento político.
La democracia es el peor de todos los sistemas políticos, con excepción de
todos los sistemas políticos restantes »
Esta famosa cita de Churchill aclara
bastante lo que los políticos valoran a la democracia, ni es lo mejor para
gobernarnos pero da a entender que es lo menos malo, por lo tanto esta
explicación es solo la de un hombre que se aprovecho como muchos igual que él
para llevar al mundo a una catástrofe sin importarle la opinión de la minoría que
no quería una guerra.
“Si toda la Humanidad, menos uno,
fuera de una opinión, y solo una persona fuera de la opinión contraria, la
humanidad no estaría más justificada en acallar a esa persona, que esa persona
lo estaría, si tuviera el poder, en acallar a la humanidad” Stuart Mill
En esto me centro yo y pregunto:
¿Qué valor tiene mi voto en una sociedad dominada por intereses supra
nacionales donde yo y millones como yo no representamos nada?
La libertad, solo la única y
verdadera libertad, la que nos hace fuertes en nuestra individualidad la de
apartarse totalmente de este juego satánico y aunque seas preso o vivas entre
rejas o te aprisionen cadenas de todo tipo piensa, mantén tú pensamiento en la
duda así llegarás a la certeza y a la verdad.
Las artes, las ciencias, el
progreso de las ideas viven y se manifiestan fuera del control de cualquier tipo
de gobierno y por supuesto de la democracia, si bien es cierto que a esta al
contrario que en las dictaduras, el desarrollo de estas capacidades le traen
sin cuidado, solo el control económico y lo que de este derive le importa.
“Resulta imposible que las
artes y las ciencias surjan primeramente,
en pueblo alguno, como no goce ese pueblo de los beneficios de un gobierno
libre”. David Hume
Si esto fuera así, no habríamos
tenido Renacimiento y los Leonardo, Rafael, Miguel Angel, Petrarca, Maquiavelo
no hubieran destacado sin los Médici, los Gonzaga, Federico de Montefeltro,
etc. El arte y las ciencias se desarrollan paralelamente a los tipos de gobierno y cuan mayor dificultad
emergen con mayor fuerza, esa es la fuerza del individuo su personalidad, su
capacidad de sobresalir de la masa, de destacar por encima del gregarismo y la plebe. No importa dictadura, democracia, monarquía o república, la fuerza de la
personalidad destaca en cualquier sistema si verdaderamente es un genio o
pretende serlo.
Filoxides
el Crítico
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