-Qué es la verdad
El
pensar bien consiste: O en conocer la verdad o en dirigir el entendimiento por
el camino que conduce a ella. La verdad es la realidad de las cosas. Cuando las
conocemos como son en sí, alcanzamos la verdad; de otra suerte, caemos en error.
(El Criterio) J.Balmes.
Si
aquel joven Teólogo y Filosofo hubiera escrito El
Criterio en nuestros días probablemente hubiera cambiado ciertos artículos
adaptándolos a la realidad actual pero sin cambiar nada de los conceptos en lo
que se basa el libro.
¿Es posible pensar bien
hoy en día? La pregunta puede estar mal formulada, creo qué sería más apropiado
decir: ¿Es posible llegar simplemente a
pensar hoy en día? Hecha así la pregunta creo que ayudaríamos a encontrar la
respuesta adecuada ¡No! Hoy no es posible poder pensar con plena y absoluta
libertad.
¿Dónde se encuentra la
verdad? Es tanta la información, y la contradicciones de esta que una capa
enorme de opiniones, discursos, cátedras ocultan bajo cualquier artificio la
verdad más simple y todo esto sencillamente por alcanzar el pensamiento único,
pensamiento que va dirigido como no podía ser de otra manera a adormecer a la
sociedad induciéndola a seguir como borregos la doctrina que se pretende
imponer a esta.
Hoy día por el mero hecho
de poder comprar la última novela del mercado, de cambiar con el mando manual
de canal cuando queremos y de discutir con unos y otros sobre esto u lo otro,
el ir de aquí para allá conociendo personas diferentes, culturas distintas o
simplemente paisajes bellos nos da una sensación de aparente libertad y con
ella creemos que alcanzamos la verdad de las cosas, la amistad, la cultura y la
belleza. Sentimos que está ahí, notamos su presencia pero al mismo tiempo
detectamos que es simplemente un espejismo, no existe nada real en ello pues si
seguimos los pasos que hay que dar para llegar simplemente al primer destino
vemos los condicionamientos que esto tiene.
Todo es subjetivo y más
cuando todos los valores en los cuales hemos creído durante años y siglos se
desvanecen como por encanto, nada es perpetuo dice la actual propaganda, solo
son condicionamientos históricos y por lo tanto deben de desaparecer al haber
cumplido su ciclo. Ahora la doctrina es sencilla: la docilidad y con ella el
pensamiento único.
¿A quién beneficia esto,
quién o quiénes son los lucrados?
El entramado es tal que
uno se pierde si intenta buscar alguna explicación lo más razonable posible.
Una baraja de naipes (castillo) forma lo que se llama la “nueva política” que
es una manera de encubrir la realidad y esta es simplemente volver a las viejas
políticas pero lavando la imagen.
“No es muy difícil tacar
las opiniones ajenas, pero sí el sustentar las propias porque la razón humana
es tan débil para edificar, como formidable para destruir” (Balmes)
He aquí lo que pretenden,
destruir, aniquilar toda una parte de la Historia sencillamente porque está
contradice las “teorías” que pretende aplicar la “nueva política”
Es curioso y a la vez
espeluznante el comprobar cómo millonarios, personas con un capital
extraordinario se posicional de parte del mal, ¿Qué buscan con ello? ¿Crear un
orden nuevo, sobre la ruinas del anterior? ¿O simplemente venganza?
Hoy un personaje satánico,
un sionista millonario de origen húngaro parece ser el adalid de todo este
movimiento destructivo ¿Puede una persona sola, por mucho dinero que tenga
destruir afirmaciones de siglos? ¡Si, si con ello persigue intereses que
arrastran a una buena parte de los dirigentes políticos de hoy día! Pero no es únicamente
Soros el implicado en esto, hay un interés diabólico de acabar con la
civilización occidental desde hace más de cien años. El aborto, la eutanasia,
la ideología de género, las distintas organizaciones supranacionales que
apuestan por la globalización, todo esto va dirigido únicamente contra Europa y
sus parientes próximos como los EEUU o Australia, son ellos los únicos
amenazados por estas ideas, chinos, africanos o musulmanes aunque sean
contradictorios entre ellos, están fuera de los intereses de estos grupos, al
contrario les animan a que ataquen física o ideológicamente a los que han
creado las condiciones de vida y progreso con la que ellos también se
benefician.
Pero no se conforman con
destruir una civilización sino también una raza, la más creativa, la que
organizó el mundo desde Atenas hasta hace apenas medio siglo, y para ello se
sirven de una cohorte de mediocres, gente débil, enferma en el sentido moral de
la palabra, de unos medios de “des-información al servicio del poder financiero”
de unos gobiernos débiles formados por personas con un nivel intelectual muy
por debajo del hombre corriente pero que dentro de esa mediocridad han creado
un mundo de ideas vanas, de palabrería hueca, de promesas imposibles de cumplir
y todo ello previamente preparado por unos medios que mantienen la “verdad
oficial” por encima del noble arte de pensar.
El trabajo, las deudas,
obligaciones de todo tipo, impuestos, leyes contradictorias, cohechos,
prevaricaciones, debates absurdos, fraudes monumentales, estafas…..todo esto
conforma el mundo actual, un mundo que al parecer y según sus agitadores es el
mejor posible.
¿Es posible un mundo
mejor?
Parece imposible el que se
pueda cambiar la situación actual, esto a corto plazo es impensable que pueda
ser revocado, no cabe a mi parecer duda alguna de que vamos condenados al
desastre, son muchas las personas que se han dejado seducir por el “buenismo” “la
democracia” (demos-kratos, el gobierno del pueblo) ¿Es esto cierto? Sin duda
alguna no, no es el pueblo el que gobierna, no son sus representantes sino un
grupo de personas desconocidas que aparecen en la lista de un partido político
que compite con otros de igual o diferente posicionamiento por obtener el
poder, el ciudadano, el pueblo solo vota y por ende vota mal, dado que el
sistema confunde la verdadera opinión del pueblo al pactar, negociar o
simplemente cambias el programa con el que se presentó a las elecciones. ¿Y a
esto la propia clase política lo llama “democracia”
Nunca he visto tantas
ovejas juntas llevadas al matadero con esa alegría en los ojos, son felices de
poder seguir siendo “demócratas” de poder “dirigir su propio destino” ¡Ilusos
al menos los nobles franceses sabían a lo que iban camino de la guillotina,
estos borregos van ilusionados conscientes de su valor democrático!
“Terrible es el poder
público, que estando al frente de una gran sociedad, se vale de la fuerza
inmensa que tiene a mano, para vejar y despojar; terrible e la injusticia
cuando llega a tener por instrumento las leyes” (Miscelánea religiosa, política
y literaria) Jaime Balmes.
Filoxides el Crítico