Es muy propio del español morder la mano del que le dio de comer. A Rajoy, un eficiente funcionario, le colocó Aznar donde está ahora o al menos le puso al frente del partido que tenía opciones serias para alcanzar el poder. Hoy día Aznar es solo una figura decorativa dentro del partido, se acuerda de él más la oposición que su propio grupo. Cometió errores, peco de soberbia al final de su mandato pero no podemos negarle que como negociador era mucho mejor que todos los que... se sientan actualmente en el congreso, supo rebajar la tensión separatista catalana mediante acuerdos con el "capo" Pujol y tendió la mano a los mismos socialistas cuando era el papel de España y de los españoles el que estaba sobre la mesa. No acertó a potenciar el partido con un aire más liberal y las puñaladas le llegaban desde dentro más que desde un partido socialista que deambulaba sin un líder que encarrilara sus pasos.
Ahora la oposición a Rajoy, es decir la izquierda de la izquierda le recuerda en el hemiciclo los pactos de este con los nacionalistas. Está bien que le recuerden esto y lo otro los "hunos" y los "hotros" (añoro a Unamuno) para que Rajoy reflexione sobre los errores del pasado y también sobre los efectos beneficiosos que ciertos pactos trajeron para España. El español de a pie es decir la mayoría está cansado de los políticos y de la política que se "practica" en nuestro país, la gente quiere trabajo, seguridad, buena educación y una seguridad social digna, además de pensiones justas y sobre todo paz. Los largos periodos de paz traen una juventud sana, vigorosa y fuerte. La buena alimentación, el clima saludable, el ejercicio y la educación hacen que por añadidura salgan personas mejor dotadas para cualquier faceta de la vida. En cambio la mugre, el deterioro tanto físico como de costumbres origina una juventud débil, enfermiza, viciada por las modas y las costumbres de otros, envilecida por la propia degradación de sus padres, díscola y rebelde pero no con una rebeldía constructiva sino enquistada en el odio y la bajeza moral.
No hay comentarios:
Publicar un comentario