viernes, 30 de septiembre de 2016

De los falsos dioses



"Se acercan negros nubarrones........"
Qué decir del presagio del poeta cuando la tormenta está casi encima.
Del miedo de las ovejas se aprovecha el lobo, del miedo y de la cobardía del borrego que busca protección en el rebaño sin darse cuenta que este será aniquilado por la jauría.
Y repite la acción constantemente pues su genética le impide tomar otras decisiones; él solo busca el calor de sus congéneres y esto le lleva a la muerte segura.
¿Qué otro animal amamantado por una hembra actúa así? ¿Quizás el hombre?.
¡¡ Siii...!!. El temor al rayo y a las tormentas ha sido una constante en el hombre en el transcurso de su existencia en este Planeta. Y sigue mirando al Cielo sin comprender aún el inmenso poder de la Naturaleza y la animalidad que le empequeñece física y anímicamente.
"El hombre es un lobo para el hombre". Aquí Plauto acierta en parte, gran conocedor de la condición humana presagió el enorme egoísmo que hoy cohabitan entre los humanos (animales) actuales y de lo que se aprovecha el más audaz de entre ellos, es decir el lobo.
El egoísmo supera en creces a su hermana menor la envidia aunque comparten naturaleza y anidan, crecen y se desarrollan entre los cobardes y los pusilánimes.
Nietzsche nos dió la clave mediante su Zaratustra, él profetizó el declive humano y el camino para superar la animalidad en la que cada vez más se sumerge la humanidad.
"El hombre es algo que ha de ser superado" o "Los monos son demasiado buenos para que el hombre descienda de ellos".
Estas frases nos dan una clara visión de la opinión del genio de Röcken  sobre la condición humana.
Sin pormenorizar en estas frases consideramos acertada su opinión.
Lo sorprendente es que los darwinianos, seguidores sin cortapisas de la Santísima Trinidad (Marx-Darwin-Einstein) consideran al hombre en continua evolución y los llamados hombres de ciencia consideran sus postulados como la verdad absoluta.
En un apagón dentro de una gran ciudad en cualquier país "civilizado" se demuestra claramente la falsedad de esta teoría.
YHVH habló a los primeros hombres: "Procread y multiplicaos y henchid la tierra; sometedla, dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre los ganados y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra" (Gn/01/28).
Que distintas son estas palabras de una supuesta divinidad a los escritos védicos.
< Hacia el fin del Mahabharata, Indra ofrece su carro de oro al último hijo de Pandu para ascender al cielo, en cuanto su perro sube al carro, Indra lo baja de una patada. Yudhisthira se niega a dejarlo, pero el dios le dice que sus hermanos y su esposa ya le esperan. "Ellos están muertos, yo no puedo resucitarlos", Responde Yudhisthira, "este perro está vivo. Nunca podré abandonar a quien tiene miedo, a quien me quiere, a quien es débil y me pide ayuda". Y al renunciar al Cielo Yudhisthira gana el cielo, pues ésa era la última prueba de Indra" Quiera la pesada historia que aún haya esperanza para la humanidad.>
La influencia bíblica sobre la humanidad ha sido nefasta para la verdadera evolución del hombre, pues el peso de las ordenanzas de un dios vengativo y cruel se apoderó de su alma divina transformándola y envileciéndola

Amargo destino para el hombre sumido en la desesperanza del progreso sin participar en él o haciéndolo solamente como peón del engranaje. Esto no lo eleva sobre las más elevadas cumbres donde anidan las grandes águilas. Allí el aire es puro, dañino para el hombre corriente, solo los más fuertes pueden soportarlo, estos si merecen llamarse Hombres alcanzando la categoría de Vanes retornando a las fuentes de la sabiduría, al Paradesha Primordial.



Filóxides de Ursalia             

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