"Se acercan negros nubarrones........"
Qué decir del presagio del poeta cuando la tormenta está casi encima.
Del miedo de las ovejas se aprovecha el lobo, del miedo y de la cobardía
del borrego que busca protección en el rebaño sin darse cuenta que este será
aniquilado por la jauría.
Y repite la acción constantemente pues su genética le impide tomar otras
decisiones; él solo busca el calor de sus congéneres y esto le lleva a la
muerte segura.
¿Qué otro animal amamantado por una hembra actúa así? ¿Quizás el hombre?.
¡¡ Siii...!!. El temor al rayo y a las tormentas ha sido una constante en
el hombre en el transcurso de su existencia en este Planeta. Y sigue mirando al
Cielo sin comprender aún el inmenso poder de la Naturaleza y la animalidad que
le empequeñece física y anímicamente.
"El hombre es un lobo para el hombre". Aquí Plauto acierta en
parte, gran conocedor de la condición humana presagió el enorme egoísmo que hoy
cohabitan entre los humanos (animales) actuales y de lo que se aprovecha el más audaz de
entre ellos, es decir el lobo.
El egoísmo supera en creces a su hermana menor la envidia aunque comparten
naturaleza y anidan, crecen y se desarrollan entre los cobardes y los
pusilánimes.
Nietzsche nos dió la clave mediante su Zaratustra, él profetizó el declive
humano y el camino para superar la animalidad en la que cada vez más se sumerge
la humanidad.
"El hombre es algo que ha de ser superado" o "Los monos son
demasiado buenos para que el hombre descienda de ellos".
Estas frases nos dan una clara visión de la opinión del genio de Röcken
sobre la condición humana.
Sin pormenorizar en estas frases consideramos acertada su opinión.
Lo sorprendente es que los darwinianos, seguidores sin cortapisas de la
Santísima Trinidad (Marx-Darwin-Einstein) consideran al hombre en continua
evolución y los llamados hombres de ciencia consideran sus postulados como la
verdad absoluta.
En un apagón dentro de una gran ciudad en cualquier país
"civilizado" se demuestra claramente la falsedad de esta teoría.
YHVH habló a los primeros hombres: "Procread y multiplicaos y henchid
la tierra; sometedla, dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo
y sobre los ganados y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra"
(Gn/01/28).
Que distintas son estas palabras de una supuesta divinidad a los escritos
védicos.
< Hacia el fin del Mahabharata, Indra ofrece su carro de oro al último
hijo de Pandu para ascender al cielo, en cuanto su perro sube al carro, Indra
lo baja de una patada. Yudhisthira se niega a dejarlo, pero el dios le dice que
sus hermanos y su esposa ya le esperan. "Ellos están muertos, yo no puedo
resucitarlos", Responde Yudhisthira, "este perro está vivo. Nunca
podré abandonar a quien tiene miedo, a quien me quiere, a quien es débil y me
pide ayuda". Y al renunciar al Cielo Yudhisthira gana el cielo, pues ésa
era la última prueba de Indra" Quiera la pesada historia que aún haya
esperanza para la humanidad.>
La influencia bíblica sobre la humanidad ha sido nefasta para la verdadera
evolución del hombre, pues el peso de las ordenanzas de un dios vengativo y
cruel se apoderó de su alma divina transformándola y envileciéndola
Amargo destino para el hombre sumido en la desesperanza del progreso sin
participar en él o haciéndolo solamente como peón del engranaje. Esto no lo eleva
sobre las más elevadas cumbres donde anidan las grandes águilas. Allí el aire
es puro, dañino para el hombre corriente, solo los más fuertes pueden
soportarlo, estos si merecen llamarse Hombres alcanzando la categoría de Vanes
retornando a las fuentes de la sabiduría, al Paradesha Primordial.
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