Tardé en conciliar el sueño al acabar el día; le dí mil vueltas a mi
conversación con Hesse y creo que no estuve acertado en las preguntas, debí
ahondar más en el ser humano no en el artista, saber más de la persona, de su
auto exilio en Tesino fijando su residencia en Montagnola, su influencia para
que se suprimiera el servicio militar obligatorio en EEUU y tantas y tantas
cosas.
Me apunté mis preguntas para el día siguiente hasta que el cansancio pudo
conmigo y por fin me quedé dormido.
Ocho de la mañana, bajo a desayunar y veo el coche ya esperando con Wolf
sentado al volante, me apremió con el café y salgo casi a la carrera hasta el
vehículo.
¡¡Guten Morgen Herr Filóxides!! Un estupendo día le contesto mientras me
incorporo en el vehículo.
Presiento que hoy será un gran día, debo hallar las respuestas a mi visita,
encontrar mi nexo de unión con el espíritu que rodea la obra de Hesse y estoy
convencido que mi viaje no será en vano.
"La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien puede amarla y
adorarla."
Me acomodo en el asiento mientras pongo la vista en el hermoso valle que se
emerge ante mí, al fondo el lago, detrás las ya nevadas montañas, bajo la
ventanilla para que aire fresco de la mañana me azote libremente el rostro, me
siento, feliz, libre. ¡¡He conocido a Hesse y vuelvo a su casa!!.
Herr Hesse le recibirá en la casita del Lago me indica Wolf, hoy Mein Herr
está muy feliz pues ayer recibió carta de su gran amigo Carl Gustav Jung y un
pergamino védico de regalo, creo que pretende enseñárselo a Usted, Herr
Filóxides.
Estaré muy complacido por ello Herr Wolf, le contesto con agradecimiento
por su confesión.
"Lo blando es más fuerte que lo duro; el agua es más fuerte que la
roca, el amor es más fuerte que la violencia".
Estas palabras de Siddharta me vienen a la mente pero con la imagen de
Hesse, él representa el gurú de una nueva religión, la del amor por la vida y
me abstraigo es el paisaje.
Al llegar junto a la casa nos desviamos por un camino de tierra que baja
hacia el Lago. Wolf para el vehículo ante una valla cercana a la casita que se
aprecia a unos doscientos metros, la cerca de madera pintada en blanco me
recuerda las típicas pinturas rurales suizas, al fondo sentado en un banco de
madera junto al porche de la casa se ve a una figura sentada leyendo un libro o
al menos eso me parece a mí en la distancia.
No digas de ningún sentimiento que es pequeño o indigno. No vivimos de otra
cosa que de nuestros pobres, hermosos y magníficos sentimientos, y cada uno de
ellos contra el que cometemos una injusticia es una estrella que apagamos.
Me alejo de Wolf mientras camino en dirección hacia la casita, según me voy
acercando aprecio un silencio acogedor, una calma absoluta; el aire es
intensamente puro y su frescor se agradece en una mañana tan clara.
¡¡Los libros sólo tienen valor cuando conducen a la vida y te son útiles!!
¿No cree estimado amigo?. Me dice Hesse a guisa de saludo mientras me tiende la
mano y me indica que me siente a su lado.
Le estaba esperando; en los días claros suelo venir al lago y tomar un poco
el sol, mi médico me aconseja que lo haga y Gerda se preocupa encarecidamente
de que cumpla los consejos de este.
Espero no haber trastocado este momento de tranquilidad, le contesto con
cierto aire de culpa, mientras
me acomodo donde me indica y le observo detenidamente.
Viste una guayabera de un blanco inmaculado al igual que los pantalones
bombachos lo que le hace parecer mucho más joven, su aspecto es jovial y su
voz, su hermosa voz me penetra en el oído como una sinfonía de matices.
Le agradezco que me haya invitado a su "paraíso privado" Sr
Hesse, estoy encantado de poder estar aquí, añado mientras me fijo en el
pergamino que sujeta entre sus nervudas manos.
¡Cierto es! Aquí el sol es más luminoso que en toda la comarca, aunque a un
español esto le puede decir poco pues Ustedes gozan de un maravilloso clima ¿No
es cierto?
Evidentemente así es pero también tenemos inviernos muy duros.
Bien mi querido amigo, dejemos de hablar del clima y pasemos a lo que a
Usted le interesa y que es el sentido de su visita. Como le comenté ayer me une
una gran amistad con Jung, cosa que Usted ya sabe, él me habló de un pergamino
guardado desde hace muchos años en la Universidad de Berna que creo le puede
interesar a Usted y que nos ayudará en el motivo que le ha traído hasta aquí.
Lo he estado leyendo durante la noche y seguía haciéndolo cuando Usted llegó.
Disculpeme Sr Hesse pero.... ¿Cómo sabe que el contenido del pergamino
tiene que ver con el motivo de mi visita?
Todo tiene relación, es el fenómeno de la causalidad, pero prefiero que
antes me hable Usted de su asunto.
Si, dije algo confuso ante estas afirmaciones.
Aparte de poder conocerle y que me explicase su obra y lo que esta
representa pues me fascina tanto la figura de Demian como su último libro El
juego de Abalorios, libros que he leído una y otra vez ahondándome en los
personajes y situaciones, buscando alguna conexión entre estos o simplemente
alguna semejanza, mi visita tiene que ver en la necesidad de que me ayude en un
proyecto que llevo preparando durante los últimos años y que no acabo de ver
con claridad.
¿Se refiere Usted a su libro? Ya me comentó Serrano que trabajaba Usted en
un libro y que le había pedido a él ciertos apuntes sobre el tema y creo que yo
le puedo ayudar si me habla un poco del contenido.
Me sentí algo aturdido pues no esperaba esta situación, mi intención era
solo y exclusivamente al emprender el viaje poder conocer a Hesse y que me
explicase como así lo hizo el primer día el porqué de su obra y que en el día
de hoy me ampliase esa información pero nunca pensé que mi "proyecto"
fuera a salir a escena aunque ya presentí al despedirse de mí en el día de ayer
que el Maestro tenía información sobre mi libro.
La figura de Mefisto siempre ha cautivado de una u otra manera a la
Humanidad. Me dice mientras abre cuidadosamente el pergamino.
Jung lleva años detrás de poder comprender el verdadero significado de
Abraxas.
"El pájaro rompe
el cascarón. El cascarón es el mundo. El que quiere nacer tiene que romper un
mundo. El pájaro vuela hacia dios, el dios se llama Abraxas." Demian
En Demian, ya me refiero a este Dios y lo que significa.
Si Maestro pero... ¿Qué relación tiene con Mefisto, si es que tiene alguna?
Goethe en su Fausto le da vida, lo recrea y humaniza. en cierto modo es
como Abraxas aunque separado de Dios, lo que le hace más humano.
Mi temor es hacer una burda copia del Fausto, me horroriza que se tome como
un plagio o algo peor.
No tema nada de eso mi pobre amigo, una partida de ajedrez contra Mefistófeles
debe ser una gran partida, cada movimiento supone un rasguño en el alma y cada
pérdida de una pieza una herida en el espíritu. Juegue con valor pero con
sensatez, proteja a su Dama y no permita que acosen a su Rey, evite pues le va
la vida en ello el Jaque Mate.
Abraxas es un dios que une simbólicamente lo divino con lo infernal, lo
bueno con lo malo, la vida con la muerte, ese fuego filosofal que une al hombre
con la mujer. Venera las dos partes. Es la unión sagrada, es la ambigüedad de
la existencia. Así lo dice Usted en boca de Demian, Maestro.
Efectivamente Joven, pero Abraxas está fuera del tiempo, es una recreación
espiritual mientras Mefisto está dentro de nosotros, vé con nosotros, viaja
nuestros mismos caminos desde el principio de la Creación, sin él Dios no
existiría y sín este él tampoco. en cierto modo se complementan o como diría
Jung son Arquetipos paralelos.
¿Quiere decir con esto, que la partida está perdida?
¡¡Noooo.... nunca se debe dar una partida por perdida y menos contra un
truhán como él !!. En cada persona anida y se alimenta un viejo Diablo, este se
representa en nuestro quehacer de muchas maneras, el egoísmo es una de ellas
otra la envidia, también la pereza, en fin es un poliedro de tantas caras como
almas hay en el mundo y estas se reflejan en el rostro humano. Al igual que hay
una parte de Dionisos en cada uno de los Titanes que le devoraron, la
perversidad anida como parte del ser en cada uno de nosotros,
retro-alimentándose una y otra vez de nuestras vanidades.
¿Que debo hacer ante la incertidumbre de poder perder la partida? Le digo
implorándole.
¡Nunca debe pensar esto! La vida es una partida que ha de ser jugada
inexorablemente, no podemos echarnos atrás, ni dejarla a medias, hay que
acabarla pues en caso contrario nos veremos obligados a revivirla nuevamente.
Temo el rechazo del lector o de mi entorno más íntimo.
¡¡ Oh joven, me consta que Usted ha leído bastante a Nietzsche y sabe como
contestaría Zaratustra ante este dilema:
¡¡Qué me importa la plaza pública y lo que se dice en ella!!.
A Usted al igual que al viejo profeta de Zoroastro no le debe importar nada
de lo que se comente o se critique, Usted debe volcarse en su obra vivir para
su obra pues Usted es una consecuencia de su obra no de la opinión de los
demás. Busque su comunión con las cosas que verdaderamente valen la pena, luche
en su mundo imaginario como San Jorge contra el Dragón de la desesperanza y el
temor y termine la partida dando Jaque Mate al mismísimo Mefisto sin importar
las piezas perdidas para ello!!.
Quedé enmudecido ante estas palabras que eran como una proclama de libertad
para mi atormentado espíritu y guardé silencio, mientras Hesse se recreaba en
el pergamino como si en un instante se hubiera quedado solo nuevamente. De
pronto volvió su mirada hacia mi y me dijo:
El sánscrito es el idioma de los verdaderos Dioses, lo aprendí en mi viaje
al Norte de la India hace ya muchos años y me emociono cada vez que algo
escrito en este singular vocabulario llega hasta mí.
Siento no poder decir lo mismo pues mi ignorancia es tal que no conozco ese idioma.
Tiene tiempo en aprenderlo, mi estimado joven, nunca se rinda antes de
emprender el camino, la vida es puro aprendizaje y no se termina la obra en
esta vida se podrá continuar en la siguiente y así sucesivamente.
No olvide las palabras de Siddharta:
"El que
no se esfuerza cuando es el momento de esforzarse; el que, aún joven y fuerte,
es indolente; el que es bajo en mente y pensamiento, y perezoso, ese vago jamás
encuentra el Sendero hacia la sabiduría."
Usted puede o mejor
dicho debe luchar en todo momento contra todo hasta contra si mismo en esta
maravillosa partida que es la lucha por la vida, no desde un punto material
pues eso apenas tiene valor para los grandes espíritus sino por la vida real,
la del conocimiento. Abandone tal como dice Zaratustra la plaza pública y los
volatineros y cadáveres que nutren sus rincones. Olvide el desprecio de los
demás, su olvido, sus opiniones y céntrese en su obra. Llévela con sigilo,
cuídela como a un niño de pecho, vea cómo crece y madura, termine lo empezado.
No busque autor para su
obra, Usted no lo necesita, busque actores al igual que Pirandello que
necesiten verdaderamente de Usted pero en la intimidad de su vida, ellos le
comprenderán pues son parte de Usted mismo y les une la misma cadena de amor
fraterno, olvide al mundo tal como es y recréelo como Usted quisiera que fuera.
¡¡ Ah, y no olvide mi
querido discípulo que vale tanto un peón que otra figura ante la posibilidad de
ganar la partida!!.
Se acercó a mí y
deposito en mis manos el pergamino mientras me miraba fijamente a los ojos,
entonces comprendí que mi visita había acabado. Quise abrazarle pero una fuerza
me impedía acercarme demasiado a aquel gran hombre que irradiaba un aura
perceptible a cualquier mortal. Le dí la mano y me despedí con una leve
inclinación de cabeza mientras Hesse sonreía como un padre después de haber
estado charlando con su hijo de cualquier cosa.
Regrese por la vereda
hacia el coche donde me aguardaba el fiel Wolf y le dije a la estación por
favor.
¿Y el equipaje, Señor?
Tienen orden de
enviármelo a mi casa, no hay problema.
Sin mediar palabra
alguna pues no podía apartarme de la mente la última imagen de Herman Hesse y
apretando con sumo cuidado el pergamino que llevaba como preciada herencia de
un ser Inmortal llegue a la escalinata del tren, donde Wolf que me había
acompañado en silencio me dijo:
No dude Usted Herr
Filóxides que estos días ha estado con una de las personas más importantes que
ha dado la Humanidad.
No lo dudo Wolf, no lo
dudo.
Me despedí de él y subí
al tren. Al arrancar este note que algo moría en mí y a su vez otra nueva
visión se abría ante mis ojos, un nuevo hombre ante una nueva Era.
Filóxides de Ursalia sueño tercero
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