Una
vez pasado el golpe por la muerte de Dacio y ya más tranquilo asistí al funeral
que por mediación de unos pocos camaradas ya entrados en años le habían
organizado en la Iglesia Ortodoxa que se había construido recientemente en la
Gran Ciudad. Me gustan los ritos por todo lo que conllevan de histórico, su
parafernalia y especialmente los de las Iglesias Bizantinas u Orientales, sus
ritos parecen más auténticos, te sumergen en una estado de embriaguez similar a
la de los templos budistas, el olor a incienso tan penetrante te llega a
confundir y marear, el tono de los sacerdotes tan grave, sus plegarias, todo
tiene un sabor añejo como si hubieras retrotraído a diez siglos atrás.
Ensimismado estaba cuando escuché una voz que me decía en voz baja casi en un
susurro: Es Usted Filoxides, Filoxides de Ursalia. Me volví al instante y vi
que a mi lado un poco más atrás un hombrecillo de mediana edad sonrosado y
regordete con aspecto de funcionario o de empleado de banca me sonreía. Si, le
contesté, yo soy.
En
ese mismo instante la ceremonia terminaba y todos fuimos saliendo al exterior,
el hombrecillo me seguía casi pegado a mí como si temiera perderme. Una vez en
el exterior el hombre con aspecto de oficinista me adelanto y se presentó:
Buenos
días Sr Filoxides, mi nombre es Atanasie Maric y fui amigo de Cornelio en vida,
fuimos compañeros en la Revista que usted conoce y últimamente le llevaba sus
papeles y también la contabilidad.
Muy
bien y en que le puedo ayudar, le contesté sin prestarle mucha atención.
Cornelio
días antes de su muerte me envió unas fotografías sacadas a unos dibujos o
grabados de cierto manuscrito que según me dijo estaba traduciendo para Usted.
¿Y….?
Que
yo tengo esas fotografías y la respuesta a los distintos símbolos que hay en
ellas y que al morir Cornelio creo que es mi deber entregárselas a Usted.
Sr.
Maric, no sé como agradecerle ……..
Llámeme
Ati, por favor, así es como se me conoce entre los miembros de mi comunidad.
Bien
Ati y que es lo que ha averiguado en esas fotografías pues debe saber que el
original le fue robado a Cornelio y que este se citó conmigo para darme ciertos
detalles sobre el manuscrito, amén de una parte ya traducida y……..
Le
acabo de decir que yo llevaba todo el papeleo de Cornelio, pues era una especie
de secretario y estoy al corriente de todo. Si viene conmigo le iré dando
detalles y le mostraré algo que le va a sorprender enormemente.
Así
lo hice, continué al lado del hombrecillo calle abajo hasta un edificio moderno
o recién habilitado cercano a la Iglesia, no más de tres calles y un
aparcamiento al aire libre rodeado de unos cuantos árboles. Ati se dirigió con paso enérgico hacia una
escalera que llevaba a los sótanos del edificio y abrió una chirriante puerta
de metal.
Pase,
por favor, me indicó mientras encendía la luz que inmediatamente alumbro una
espaciosa sala flanqueada por estanterías completamente abarrotadas de legajos,
cuadernos, libros, revistas, aquello parecía una tienda de antigüedades o un
mercadillo de papel. En el centro de la sala
una larga mesa rectangular estaba ocupada por un enorme ordenador algo
antiguo, una maquina reproductora, un fax con teléfono incorporado y varios
botes con unas sustancias parecida a la tinta, cada uno de un color diferente.
Acomódese
donde pueda, aquí trabajo yo solo y no dejo pasar a nadie, solamente una
anciana que es la madre del conserje del edificio limpia una vez a la semana y
en mi presencia. No confío en nadie y
menos en estos tiempos tan caóticos donde uno no sabe quién es el enemigo ni
cuándo puede llegar.
Me
senté en una silla cercana a la larga mesa mientras Ati desaparecía detrás de
una puerta al fondo de la sala. A los pocos minutos apareció aparentemente más
relajado y me confesó:
Lo
siento amigo pero mi vejiga no está para muchos excesos, me diagnosticaron
cáncer hace unos meses y voy aguantando hasta que me llegue la hora pues me
niego a cualquier tratamiento de quimio o radio y solo tomo unas hierbas con un
compuesto de ajo que me recomendó una curandera de mi pueblo que llegó al país
allá por los años noventa y que ilegalmente ayuda a enfermos de todo tipo,
principalmente a rumanos y búlgaros.
Lo
siento, fue lo único que se me ocurrió decir.
Ati
se echo a reír socarronamente mientras hurgaba entre un montón de papeles que
estaban separados de los demás en una pequeña mesa cerca de donde al parecer se
debía sentar ante el ordenador.
Cornelio
me dejo claro lo que quería saber en especial sobre estos grabados me decía
mientras ponía delante de mí unas fotos sujetas con un clip a un papel donde
escrito en cirílico debía de estar la explicación al dibujo.
Aquí,
como verá se repite el mismo dibujo tanto en una como en otra fotografía vuelve
a aparecer el mismo grabado y según la traducción que me dio Cornelio para que
me fuera más fácil comprenderlo se ve claramente una estela y una paloma en
posición de vuelo, este dibujo amigo mío es muy corriente en Bulgaria y en
ciertas zonas de Rumania y Moldavia, pero….. y aquí viene lo interesante pues
según parece el grabado es de hace muchos siglos, tiene concordancia con
estelas y señales que aún abundan en una cierta región del Sur de Francia, la
tierra del Languedoc o mejor dicho la patria de los cátaros, los buenos
hombres.
¡Los
catarós! Allí me indicó Hesse en su carta última donde debía dirigirme. Quizás
no se había perdido todo con el robo ni con la muerte de Cornelio sino que
gracias a este hombre todo volvía a recobrar sentido. Fox se encontraba en
territorio cátaro y el tal Henry tal vez pudiera ser un descendiente de aquella
tradición hereje.
Aún
hay más mi curioso amigo, Cornelio tradujo la siguiente frase:
“Lucifer,
al que no se hizo justicia, te saluda”.
Pero
esa frase era el saludo que Cornelio
tenía por costumbre decir cada vez que nos veíamos ¿Qué significado tiene esto,
o es que Cornelio no tradujo bien el texto y añadió esta frase de su
repertorio, o bien podíamos estar ante un gran fraude por parte de no sé bien quién?
¿Está
seguro que Cornelio se refiere literalmente a lo traducido en el pergamino, o
probablemente es una nota para señalar algo o simplemente un saludo entre
compañeros de vivencias?
No
Señor, en esta otra fotografía Cornelio añade el trozo traducido y dice así:
Ormuz,
Padre de la Luz, dirigió sus ejércitos contra Ariman en lucha sin igual. Las
armas resplandecieron como mil soles quemando la tierra, sus casa y sus campos,
los hombres desaparecían devorados por la inmensa llamarada. El ejercito de
Ariman, los hombres de negro ( o negros) montados en sus carruajes estelares
capitaneados por Birsa se enfrentaron al ejercito de la Luz más allá del Arco
Iris, el fuego consumió a más de la mitad del ejercito de Ormuz al cual lo
capitaneaba Luz-Bel el poseedor de la Piedra Esmeralda, el elegido por Ormuz y
sus aliados para destruir el submundo donde se cobijaba el Señor de la
Oscuridad y ……. Aquí se acaba la históría.
Pero……
eso no me dice nada nuevo, el Bhagavad Gitta ya habla en sus poemas de una atroz guerra, aparte de
numerosos escritos védicos que se refieren al mismo tema.
¡Si!,
pero ninguno hace referencia al General del Ejercito de la Luz por su nombre y
este está claro es Luci-Bel. Y si esto es así todo lo que se conoce antes y
después está basado en una atroz mentira.
Mi
amigo y profesor Miguel Serrano se refería a Bera y Birsa como agentes del
Demiurgo que actuaban en la Tierra desde siglos con la finalidad de borrar de
la faz de la tierra cualquier signo de la Sagrada Tradición y su arma era ¡la legía! Con ella borraban la
sangre de los héroes para que la tierra no absorbiera sus propiedades y se
regenerara.
Creo
Sr. que ese tal Serrano sabía más de lo que podía contar, la suerte es que
según parece sigue vivo mientras que Cornelio no superó un derrame en un
cerebro superdotado ¡Curiosa paradoja, no cree?
Ati
colocó todo el material en una caja, la selló y mirándome muy fijamente me
dijo.
Creo
que el cáncer acabará conmigo antes de lo que pienso y no nos volveremos a ver
pero permítame que le dé un consejo: Está Usted entrando en un terreno muy
peligroso, un pantano formado de mentiras históricas, medias verdades, ídolos
de papel y sobre todo lo más peligroso la soberbia de los poderosos y los más
poderosos muy por encima de los reyes y tiranos de cualquier especie son los
Patriarcas de las Grandes Religiones, ellas son en gran medida las causantes de
los males de la humanidad a la que han embrutecido manteniéndola en la
ignorancia, el temor y la oscuridad.
Filoxides de Ursalia.
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