martes, 13 de diciembre de 2016

Thiriart, el último europeista



 "Ser de izquierdas o derechas es una de las infinitas maneras de las que dispone el hombre para ser imbécil, ambas son, de hecho, formas de hemiplejia moral".
(Ortega y Gasset)

A esta célebre frase se ha adherido muchos ideólogos actuales. Uno de los más conocidos aunque actualmente olvidad es Jean François Thiriart.
Thiriart militó en sus primeros años en la  "Union Socialiste Anti-Fasciste" y durante la Segunda Guerra Mundial en la Fichte Bund (una liga seguidora del movimiento Nacional-Bolchevique del Hamburgo de los años 20) y en "Amis du Grand Reich Allemand" (Amigos del Gran Reich Alemán), una asociación que reagrupa en la Bélgica romana a antiguos elementos de la extrema-izquierda favorables a la colaboración europea, e incluso a la anexión al Reich Alemán.

Thiriart, europeísta convencido, comprendió que la derrota del Fascismo en Europa llevaba inexorablemente a la total sumisión de esta a los dos bloques emergentes en aquel momento, La URSS y los EEUU, convirtiéndose (Europa) en un simple protectorado de unos y la punta de lanza de los otros en caso de una futura guerra.

Luchó incansablemente en tratar de asociar la idea de una gran Europa en una nueva via política que superase a las tres ya habidas, el liberalismo, el socialismo y el fascismo, aunque basando muchos de sus principios en este último al que definía como superado por las armas pero no por las ideas.

Sus contactos con los líderes del momento como Oswald Mosley  funda el Partido Nacional Europeo. Pero este movimiento tiene una muy corta vida, los arcaicos conceptos de los partidos nacionalistas de aquella época, hablamos de los años sesenta, como eran los alemanes y los italianos con una concepción “regionalista” provocan el final del partido pero no menguan las ganas y el convencimiento de Thiriart de lograr un Partido Pan Europeo, que se libere primero de la colonización americana del oeste europeo y por consiguiente busque la unificación de Polonia, Alemania y Hungría en los territorios del Este. De aquí nace la Joven Europa como impulsora de una cuarta vía política y social para todo el continente aunque es consciente de la debilidad del proyecto pues comprende y explica a la opinión pública que Europa solo será fuerte si la idea de construir un Imperio Europeo que abarque desde Galway a Vladivostok capaz de resistir a la Nueva Cartago americana y el Bloque chino y sus millones de habitantes, se llevase a cabo.  

El fracaso de la OAS supone un punto de inflexión en su estrategia y busca nuevos aliados entre Nasser,  Perón (exiliado en Madrid) o el mismísimo Arafat. Se entrevista con Zou En Lai entre otros grandes políticos del momento y la editorial del movimiento entrevista en aquellos meses, finales de los sesenta, a diversos personajes de la vida política  muchos  de los cuales colaboran en la Revista, primero en la Joven Europa y después en la Nación Europea como: El escritor Pierre Gripari, el diputado de Alpes-Maritimes, Francis Palmero, el embajador de Siria en Bruselas, Selim El Yafi, el de Irak en París, Nather El Omari y Tran Hoai Nam, jefe de la misión del Vietcong en Algiers así como personalidades como el líder negro Stockeley Carnichael, el coordinador del Secretariado Ejecutivo del FLN Cherif Belkacem, el Comandante If Larbi y Djambil Mendimred, ambos líderes del FLN Argelino o el predecesor de Yasser Arafat a la cabeza de la OLP, Ahmed Choukeiri aceptaron sin dificultad los ofrecimientos a entrevistas.

El General Perón declaró: Leo "La Nación Europea" con regularidad y comparto completamente sus ideas no sólo en lo referente a Europa sino a todo el mundo.
Decepcionado por el escaso apoyo internacional y la divergencia de muchos grupúsculos nacidos dentro y entre sus partidarios decide apartarse de la acción directa pasando a ser colaborador de diferentes publicaciones europeístas de los años ochenta.

Muere de un infarto al regresar de un viaje a Moscú (1992) donde se entrevistó con la oposición a Yeltsin encabezada por el que según mi criterio puede ser el continuador y probablemente con más éxito de las ideas de Thiriart, me refiero a Alexander Dughin, actual asesor del Presidente Putin.
 
Thiriart definió su Comunitarismo como: “Un comunismo desembarazado de los dogmas marxistas. El Estado unitario-comunitario impone su primacía frente a los individuos o los grupos. Nada se hace fuera del Estado, nada se hace contra el Estado, ni se hace sin el Estado. Eso es el Estado-Nación….Puedo añadir que el comunitarismo recoge objetivos socialistas, pero no ya en una forma “logomáquica” e irresponsable, sino de una forma totalmente responsabilizada”

En el plano económico Thiriart rechaza "la economía del provecho" (capitalismo) y "la economía de la utopía" (comunismo) para abogar por "la economía del poder" que promueve el desarrollo del máximo potencial nacional. Por supuesto, en su mente la única dimensión viable a esta economía es Europa. Discípulo de Johann Gottlieb Fichte y de Friedrich List, Thiriart es partidario de "la autarquía de los grandes espacios", así Europa saliendo del FMI y dotada de una moneda única, protegida por sólidas barreras aduaneras y velando por la autosuficiencia podría escapar a las leyes de la economía global.

Se opuso a la Europa de las cien banderas y definía a esta como una sociedad de mercaderes sujeta a las leyes de la economía americana y sus bancos. Hoy casi olvidado por la prensa “oficialista” pero vigentes sus teorías, presagió la caída de la URSS y con ella todo el “malvado aparato marxista”. Puede que su antisionismo sea una de las causas por las que Thiriart un animal político por excelencia haya sido olvidado y silenciada su obra.



“La sociedad materialista norteamericana nos muestra en qué atolladero cae una comunidad que descuida la preparación moral de su cuadro de mando y de sus masas. Se alcanza la saciedad material, pero al precio del desequilibro psíquico general. País de riqueza, país de neurosis. País de goces país de psiquiatrías. El comunismo tiende al mismo lamentable final. Solo su pobreza, lo ha puesto hasta el presente, al abrigo e parecido término”. (Jean F.Thriart)


Filoxides el Crítico

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