martes, 7 de julio de 2020

La Milicia y el progresismo


“Si Dios te diera a elegir, qué preferirías el vivir en un mercado o en un campamento. Pues vivir Lucilio es Milicia” (Lucio Anneo Séneca)


Creo que Séneca y todos los sénecas de este mundo están muertos y bien muertos. Los ha matado la condición humana, la erradicación de sus valores progresivamente, durante siglos hasta el momento actual ¿Qué valor tiene la milicia en el mundo en el que nos movemos? No seremos tan ingenuos como para creer que les mueve sentimientos patrióticos a los soldados que componen un ejército cualquiera, son  simples mercenarios en una sociedad en la que sus servicios son puestos en tela de juicio constantemente. (Se piensan estos pobrecillos que en caso de guerra se podrán defender ellos solos).


El Ejército como arma política ha dejado de tener espacio en las democracias occidentales, presta un servicio de policía fronterizo más o menos y gracias a las alianzas con otros Ejércitos componen una fuerza de “persuasión” ante peligros que puedan alterar la vida de los que les pagan. ¿Mercenarios? ¡Si, seguro que sí!

En cambio los ejércitos del Este tal y como les llamábamos durante la Guerra Fría, si eran un Ejército político, sus comisarios velaban por ello, ejerciendo esta autoridad hasta en los mandos más altos de la cúpula militar y si era menester purgarles lo hacían sin cortapisa alguna y con la aquiescencia del Gobierno sometido al Partido Comunista o sus derivados.


¿Es posible un ejército político en la parte occidental del mundo? Para ello haría falta muchas cosas, en primer lugar una idea política única y no fraccionada en esto que llaman democracia, la composición de los diferentes gobiernos de Europa, y EEUU compendio de lo que podríamos decir el mundo occidental está totalmente  fraccionado, las alianzas, los acuerdos, la debilidad de casi todos y la creencia generalizada de que el Ejército supone un gasto elevado y que lo paga el ciudadano con sus impuestos, hace que la suma de todo esto impida crear un Ejército político, aparte la corriente de opinión creada desde la guerra de Vietnam sobre las barbaridades cometidas siempre mirando por un solo ojo, es decir, siempre viendo los errores y atrocidades del bando americano, pero sin recordar el desastre de Dien Bien Phu dónde fue aniquilado el Ejército francés sin  piedad alguna.

Lo mismo ocurrió con el avance del Ejército Rojo sobre territorio Alemán, las violaciones, crímenes,  vejaciones, asesinatos de civiles, y la creación de campos de trabajo dónde murieron como esclavos muchos alemanes y de otros países aliados de Alemania.


La propaganda occidental, dónde los partidos socialdemócratas componían ya el gobernó de muchas naciones ocultaron esto. No era oportuno enfadar al “padrecito Stalin”, no era oportuno sobre todo con un Ejército de más de diez millones de soldados movilizados y posicionados en el centro de Europa. En ese momento se vió que Europa estaba a merced de las decisiones de los USA y de sus dólares, Europa había perdido la Segunda Guerra Mundial, la había perdido política y económicamente, las finanzas internacionales (sionista) la prensa mundial y hasta Hollywod se emplearon con todas sus fuerzas para llegar a esta situación de sometimiento europeo al poder norteamericano y de sus “socios” (amos).


Ahora la cosa es peor todavía, los partidos “progresistas”, (animalistas, colectivos homosexuales, neo comunistas y otras raleas) conforman gobierno (en minoría) con socialdemócratas y liberales, el cáncer se ha instalado en las cancillerías de toda Europa, la corriente de opinión está a favor de minimizar cualquier posición militarista bajo una oleada de artículos, Twiter, y todo lo que sale por las redes sociales, controladas con enorme habilidad por estas corriente políticas. Así es imposible que una sociedad, que un pueblo tenga necesidad de un Ejército, el patriotismo murió vencido en la Gran Guerra, ahora solo se ven en esas tristes reuniones de excombatientes, llenos de secuelas, mutilados y cargados de oxidadas condecoraciones. Ni el Isis con sus abominables actos de terrorismo ha sido capaz de “incentivar ese sentido patriótico”, a los pocos días de un acto terrorista la vida sique igual que antes, como si no hubiera pasado nada, lo mismo ocurrió aquí, en España, con los crímenes de ETA, mientras no te llegaban cerca o algunos de los tuyos, eran solo imágines de televisión, mataron muchos Jefes Militares, y muchos pobres soldados, choferes de estos o simplemente ayudantes, todos haciendo el servicio militar obligatorio, los terroristas no discriminaban, les daba igual mataban por matar, era su táctica y su estrategía, mover el árbol para que fueran cayendo las nueces que recogerían los políticos sentados en Ajuria Enea.


Ahora el Ejército se ha convertido en una onegé, colabora en la extinción de incendios, desastres naturales ayudando a la población, montando hospitales de campaña en casos de epidemias y desfilando cada cierto tiempo en fechas señaladas.

En cambio estos que censuran, limitan y hasta obstruyen la labor de la Milicia, apoyan los Ejércitos revolucionarios de Repúblicas sudamericanas o islamistas. Esto indica cual es el verdadero objetivo de estos “progresistas” la destrucción total del Estado y para ello el Ejército es un primer paso, el resto caerá por su propio peso, solo hay que esperar que caigan las nueces.
Filoxides el Crítico

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