“Si Dios te diera a elegir, qué preferirías el vivir en un
mercado o en un campamento. Pues vivir Lucilio es Milicia” (Lucio Anneo Séneca)
Creo que Séneca y todos los sénecas de este mundo están
muertos y bien muertos. Los ha matado la condición humana, la erradicación de
sus valores progresivamente, durante siglos hasta el momento actual ¿Qué valor
tiene la milicia en el mundo en el que nos movemos? No seremos tan ingenuos
como para creer que les mueve sentimientos patrióticos a los soldados que
componen un ejército cualquiera, son
simples mercenarios en una sociedad en la que sus servicios son puestos
en tela de juicio constantemente. (Se piensan estos pobrecillos que en caso de
guerra se podrán defender ellos solos).
El Ejército como arma política ha dejado de tener espacio en
las democracias occidentales, presta un servicio de policía fronterizo más o
menos y gracias a las alianzas con otros Ejércitos componen una fuerza de “persuasión”
ante peligros que puedan alterar la vida de los que les pagan. ¿Mercenarios?
¡Si, seguro que sí!
En cambio los ejércitos del Este tal y como les llamábamos durante
la Guerra Fría, si eran un Ejército político, sus comisarios velaban por ello,
ejerciendo esta autoridad hasta en los mandos más altos de la cúpula militar y
si era menester purgarles lo hacían sin cortapisa alguna y con la aquiescencia
del Gobierno sometido al Partido Comunista o sus derivados.
¿Es posible un ejército político en la parte occidental del
mundo? Para ello haría falta muchas cosas, en primer lugar una idea política
única y no fraccionada en esto que llaman democracia, la composición de los
diferentes gobiernos de Europa, y EEUU compendio de lo que podríamos decir el
mundo occidental está totalmente fraccionado,
las alianzas, los acuerdos, la debilidad de casi todos y la creencia
generalizada de que el Ejército supone un gasto elevado y que lo paga el
ciudadano con sus impuestos, hace que la suma de todo esto impida crear un
Ejército político, aparte la corriente de opinión creada desde la guerra de
Vietnam sobre las barbaridades cometidas siempre mirando por un solo ojo, es
decir, siempre viendo los errores y atrocidades del bando americano, pero sin
recordar el desastre de Dien Bien Phu dónde fue aniquilado el Ejército francés
sin piedad alguna.
Lo mismo ocurrió con el avance del Ejército Rojo sobre
territorio Alemán, las violaciones, crímenes, vejaciones, asesinatos de civiles, y la creación
de campos de trabajo dónde murieron como esclavos muchos alemanes y de otros
países aliados de Alemania.
La propaganda occidental, dónde los partidos socialdemócratas
componían ya el gobernó de muchas naciones ocultaron esto. No era oportuno
enfadar al “padrecito Stalin”, no era oportuno sobre todo con un Ejército de
más de diez millones de soldados movilizados y posicionados en el centro de
Europa. En ese momento se vió que Europa estaba a merced de las decisiones de
los USA y de sus dólares, Europa había perdido la Segunda Guerra Mundial, la
había perdido política y económicamente, las finanzas internacionales
(sionista) la prensa mundial y hasta Hollywod se emplearon con todas sus
fuerzas para llegar a esta situación de sometimiento europeo al poder
norteamericano y de sus “socios” (amos).
Ahora la cosa es peor todavía, los partidos “progresistas”,
(animalistas, colectivos homosexuales, neo comunistas y otras raleas) conforman
gobierno (en minoría) con socialdemócratas y liberales, el cáncer se ha
instalado en las cancillerías de toda Europa, la corriente de opinión está a
favor de minimizar cualquier posición militarista bajo una oleada de artículos,
Twiter, y todo lo que sale por las redes sociales, controladas con enorme habilidad
por estas corriente políticas. Así es imposible que una sociedad, que un pueblo
tenga necesidad de un Ejército, el patriotismo murió vencido en la Gran Guerra,
ahora solo se ven en esas tristes reuniones de excombatientes, llenos de secuelas,
mutilados y cargados de oxidadas condecoraciones. Ni el Isis con sus
abominables actos de terrorismo ha sido capaz de “incentivar ese sentido
patriótico”, a los pocos días de un acto terrorista la vida sique igual que
antes, como si no hubiera pasado nada, lo mismo ocurrió aquí, en España, con
los crímenes de ETA, mientras no te llegaban cerca o algunos de los tuyos, eran
solo imágines de televisión, mataron muchos Jefes Militares, y muchos pobres
soldados, choferes de estos o simplemente ayudantes, todos haciendo el servicio
militar obligatorio, los terroristas no discriminaban, les daba igual mataban
por matar, era su táctica y su estrategía, mover el árbol para que fueran
cayendo las nueces que recogerían los políticos sentados en Ajuria Enea.
Ahora el Ejército se ha convertido en una onegé, colabora en
la extinción de incendios, desastres naturales ayudando a la población,
montando hospitales de campaña en casos de epidemias y desfilando cada cierto
tiempo en fechas señaladas.
En cambio estos que censuran, limitan y hasta obstruyen la
labor de la Milicia, apoyan los
Ejércitos revolucionarios de Repúblicas sudamericanas o islamistas. Esto indica
cual es el verdadero objetivo de estos “progresistas” la destrucción total del
Estado y para ello el Ejército es un primer paso, el resto caerá por su propio
peso, solo hay que esperar que caigan las nueces.
Filoxides
el Crítico
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