sábado, 25 de julio de 2020

En qué consiste el pensar bien.




 -Qué es la verdad
El pensar bien consiste: O en conocer la verdad o en dirigir el entendimiento por el camino que conduce a ella. La verdad es la realidad de las cosas. Cuando las conocemos como son en sí, alcanzamos la verdad; de otra suerte, caemos en error. (El Criterio) J.Balmes.

Si aquel joven Teólogo y Filosofo hubiera escrito El Criterio en nuestros días probablemente hubiera cambiado ciertos artículos adaptándolos a la realidad actual pero sin cambiar nada de los conceptos en lo que se basa el libro.

¿Es posible pensar bien hoy en día? La pregunta puede estar mal formulada, creo qué sería más apropiado decir: ¿Es  posible llegar simplemente a pensar hoy en día? Hecha así la pregunta creo que ayudaríamos a encontrar la respuesta adecuada ¡No! Hoy no es posible poder pensar con plena y absoluta libertad.

¿Dónde se encuentra la verdad? Es tanta la información, y la contradicciones de esta que una capa enorme de opiniones, discursos, cátedras ocultan bajo cualquier artificio la verdad más simple y todo esto sencillamente por alcanzar el pensamiento único, pensamiento que va dirigido como no podía ser de otra manera a adormecer a la sociedad induciéndola a seguir como borregos la doctrina que se pretende imponer a esta.

Hoy día por el mero hecho de poder comprar la última novela del mercado, de cambiar con el mando manual de canal cuando queremos y de discutir con unos y otros sobre esto u lo otro, el ir de aquí para allá conociendo personas diferentes, culturas distintas o simplemente paisajes bellos nos da una sensación de aparente libertad y con ella creemos que alcanzamos la verdad de las cosas, la amistad, la cultura y la belleza. Sentimos que está ahí, notamos su presencia pero al mismo tiempo detectamos que es simplemente un espejismo, no existe nada real en ello pues si seguimos los pasos que hay que dar para llegar simplemente al primer destino vemos los condicionamientos que esto tiene.

Todo es subjetivo y más cuando todos los valores en los cuales hemos creído durante años y siglos se desvanecen como por encanto, nada es perpetuo dice la actual propaganda, solo son condicionamientos históricos y por lo tanto deben de desaparecer al haber cumplido su ciclo. Ahora la doctrina es sencilla: la docilidad y con ella el pensamiento único.

¿A quién beneficia esto, quién o quiénes son los lucrados?

El entramado es tal que uno se pierde si intenta buscar alguna explicación lo más razonable posible. Una baraja de naipes (castillo) forma lo que se llama la “nueva política” que es una manera de encubrir la realidad y esta es simplemente volver a las viejas políticas pero lavando la imagen.

“No es muy difícil tacar las opiniones ajenas, pero sí el sustentar las propias porque la razón humana es tan débil para edificar, como formidable para destruir” (Balmes)

He aquí lo que pretenden, destruir, aniquilar toda una parte de la Historia sencillamente porque está contradice las “teorías” que pretende aplicar la “nueva política”
Es curioso y a la vez espeluznante el comprobar cómo millonarios, personas con un capital extraordinario se posicional de parte del mal, ¿Qué buscan con ello? ¿Crear un orden nuevo, sobre la ruinas del anterior? ¿O simplemente venganza?

Hoy un personaje satánico, un sionista millonario de origen húngaro parece ser el adalid de todo este movimiento destructivo ¿Puede una persona sola, por mucho dinero que tenga destruir afirmaciones de siglos? ¡Si, si con ello persigue intereses que arrastran a una buena parte de los dirigentes políticos de hoy día! Pero no es únicamente Soros el implicado en esto, hay un interés diabólico de acabar con la civilización occidental desde hace más de cien años. El aborto, la eutanasia, la ideología de género, las distintas organizaciones supranacionales que apuestan por la globalización, todo esto va dirigido únicamente contra Europa y sus parientes próximos como los EEUU o Australia, son ellos los únicos amenazados por estas ideas, chinos, africanos o musulmanes aunque sean contradictorios entre ellos, están fuera de los intereses de estos grupos, al contrario les animan a que ataquen física o ideológicamente a los que han creado las condiciones de vida y progreso con la que ellos también se benefician.

Pero no se conforman con destruir una civilización sino también una raza, la más creativa, la que organizó el mundo desde Atenas hasta hace apenas medio siglo, y para ello se sirven de una cohorte de mediocres, gente débil, enferma en el sentido moral de la palabra, de unos medios de “des-información al servicio del poder financiero” de unos gobiernos débiles formados por personas con un nivel intelectual muy por debajo del hombre corriente pero que dentro de esa mediocridad han creado un mundo de ideas vanas, de palabrería hueca, de promesas imposibles de cumplir y todo ello previamente preparado por unos medios que mantienen la “verdad oficial” por encima del noble arte de pensar.

El trabajo, las deudas, obligaciones de todo tipo, impuestos, leyes contradictorias, cohechos, prevaricaciones, debates absurdos, fraudes monumentales, estafas…..todo esto conforma el mundo actual, un mundo que al parecer y según sus agitadores es el mejor posible.

¿Es posible un mundo mejor?

Parece imposible el que se pueda cambiar la situación actual, esto a corto plazo es impensable que pueda ser revocado, no cabe a mi parecer duda alguna de que vamos condenados al desastre, son muchas las personas que se han dejado seducir por el “buenismo” “la democracia” (demos-kratos, el gobierno del pueblo) ¿Es esto cierto? Sin duda alguna no, no es el pueblo el que gobierna, no son sus representantes sino un grupo de personas desconocidas que aparecen en la lista de un partido político que compite con otros de igual o diferente posicionamiento por obtener el poder, el ciudadano, el pueblo solo vota y por ende vota mal, dado que el sistema confunde la verdadera opinión del pueblo al pactar, negociar o simplemente cambias el programa con el que se presentó a las elecciones. ¿Y a esto la propia clase política lo llama “democracia”

Nunca he visto tantas ovejas juntas llevadas al matadero con esa alegría en los ojos, son felices de poder seguir siendo “demócratas” de poder “dirigir su propio destino” ¡Ilusos al menos los nobles franceses sabían a lo que iban camino de la guillotina, estos borregos van ilusionados conscientes de su valor democrático!

 
“Terrible es el poder público, que estando al frente de una gran sociedad, se vale de la fuerza inmensa que tiene a mano, para vejar y despojar; terrible e la injusticia cuando llega a tener por instrumento las leyes” (Miscelánea religiosa, política y literaria) Jaime Balmes.

Filoxides el Crítico









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