Ante todo hay que
ser elegante y felicitar a Pedro Sánchez por su holgada victoria en las
elecciones del domingo. Y reconocer también que el aparato de marketing
socialista en bastante mejor que el de los otros partidos que concurrieron en
las urnas.
Sánchez tiene
tirón, su sonrisa provocadora, su aire de galán de cine o de jugador de
baloncesto hacen de él el clásico yerno ideal que toda señorona de derechas
quisiera para sus hijas.
Los guaperas le
han ido bien al partido socialista, no hay más que recordar a Felipe González y
su irrupción en la política nacional, hasta ese momento nadie sabía un pimiento
sobre el niño de Suresnes, ni el mismo Rodolfo Llopis socialista y miembro
fundador del grupo masónico Electra y con un bagaje histórico notable pues
llegó a ser presidente de la República en el exilio. Este tras el fracaso en
las urnas en las elecciones del 1977 tuvo el gesto elegante de retirarse y
dejar todo el protagonismo a Felipe.
A Sánchez aún le
falta un poco para que le canten aquello de: “Felipe queremos un hijo tuyo”
pero todo se andará, atributos físicos no le deben faltar al muchacho. Ahora
veremos lo que da de sí no solo ante las féminas sino ante todo ese rebaño de
cabreados que conformamos el aprisco.
Al parecer tiene
sobrada mayoría para poder escoger a las “ninfas” que le ayudarán a gobernar.
En la mente de todos está la del derrotado Iglesias, sus últimas apariciones en
la tele con jersey de marca su buen aspecto gracias a su residencia en Galapagar
le han servido para amortiguar la debacle
A mí me recordó a
un misionero pidiendo medicinas para los negritos de África cuándo le vi en la
tele con el librito en la mano (Constitución) su aire sosegado, algo no muy
corriente en él y su prédica de jesuita en prácticas me cautivaron.
Dice un buen amigo
y asiduo lector de prensa que en el debate vimos al mejor Pablo y al peor
Sánchez pero lo que son las cosas el uno pudo maquillar un poco los resultados
y el otro gano por goleada.
Iglesias, muy
ufano, pretendía de Sánchez el Ministerio del Interior, es decir primero la
Lubianka para después con nocturnidad y alevosía reconvertirlo en la Cheka,
este cargo le viene que ni al pelo al profesor de derecho y de ciencias
políticas y de la administración, o sea un Corcuera pero con peor leche y más estudios.
Debo reconocer que
su santa esposa doña Irene Montero lo bordaría como ministra del Ejercito o
directora General de Radio y Televisión Española, son gente joven, muy bien
preparada con un espíritu de sacrificio enorme y una honestidad sin tacha.
Pero conocemos a
Sánchez a este le gusta más dejarse querer por los independentistas catalanes,
aquí coincide con los del partido popular, llegar a acuerdos con ellos es
prioritario para “estabilizar el país” dice en cuánto le preguntan o sin
preguntarle.
Ahora se tomaran
un tiempo de descanso, el esfuerzo ha sido arduo, se ha alcanzado el poder y
con mucha holgura, se ha derrotado a la “derechona” o al “Fascismo” según
interese, y eso era improbable hace unos meses, pero la voluntad de los
españoles es así, algo cupletera, nos gusta el sarao y que nos estén jodiendo
cuatro años como poco.
Filoxides el Crítico
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