No tengo la menor
duda de que tenemos lo que nos merecemos. Los resultados de estas últimas
elecciones demuestran el grado de cretinismo de una buena parte de los
electores, si se ha castigado a un partido por sus últimos casos de corrupción,
debería haber ocurrido lo mismo con el partido ganador, enfrascado en mil y un
pleito por corruptelas de todo tipo.
¿Pero a qué juega
el votante español? Se oyen toda clase de explicaciones o más bien excusas para
explicar los resultados del pasado domingo. Ni Sánchez ni sus más allegados se
esperaban un éxito parecido y mucho menos el resto de los aspirantes a ganar
las elecciones.
Me voy a atrever a
hacer un breve análisis de los aspirantes a dirigir a este País durante los
próximos cuatro años:
Sánchez no tiene liderazgo, hay muchos intereses para
que ocupe el cargo y personas influyentes de dentro y fuera de la Nación que
aspiran a cobrarse buenos dividendos una vez conseguido lo que se pretendía, no
han alcanzado esa mayoría que les permita gobernar sin ataduras pero pueden
gobernar con minoría simple, ahora veremos si las promesas aireadas por Sánchez
se cumplen y no me refiero a lo que todos de una manera u otra han llevado a
sus mítines como banderas de enganche: Cuotas de los autónomos, bajada o subida
de impuestos, ayudas a las mujeres, ideología de género hasta en la sopa, y
demás promesas que nunca se cumplen pues lo más importante es que haya dinero y
este cuándo gobiernan los socialistas se escapa como agua de lluvia por entre
los dedos.
Repito Sánchez no
tiene liderazgo, habla sin consistencia, discurso manido y reutilizado de otra manera
por sus antecesores socialistas en el cargo, sabe que no puede cumplir ni la
mitad de lo prometido pero lo dice y lo dice con vehemencia al mejor estilo
Zapatero pero al igual que este su discurso esta vacio, sin contenido práctico
alguno y lo veremos según avanza la legislatura, no le he oído hablar de la
mejora sanitaria, la tarjeta única para todos los españoles, como luchar contra
el paro, como frenar el fraude fiscal, la inmigración desbocada, no habla de
articular mediante un ferrocarril moderno todas las regiones de España, no solo
El AVE a Sevilla cómo su antecesor González para que la burguesía sevillana que
no la andaluza se desplace a Madrid los fines de semana con muy poco movimiento
de negocios o de capital, gestión o cualquier asunto de nivel práctico para el
desarrollo de la Región Andaluza.
Su interés se
centra en Cataluña, un problema que se remonta al principio de la transición
por la chapuza que los padres de la Constitución hicieron, no tuvieron los
bemoles de afrontar el problema de una vez por todas y salió el bodrio de las
Autonomías para cualquier cateto se sintiera reyezuelo en su Taifa, dependiente
del Califa eso sí, pero si este no era de su partido podía hacer la guerra por
su cuenta.
Después Suárez,
Felipe, Aznar, Zapatero y hasta Rajoy pactaron con los reyezuelos de Cataluña
para asegurase el gobierno y dar “estabilidad” a este, lo que no se dijo o se
tuvo en cuenta fue el precio de este “apaño”. La Omertá floreció en Cataluña
representada por Pujol con la aquiescencia del gobierno de la Nación, este prometió
lealtad al “Centro” siempre que no se metieran mucho en sus asuntos, turbios
todos, y ahí comenzó el sutil adoctrinamiento de la juventud tanto en las
escuelas como en los medios de comunicación catalanes, el daño estaba hecho y
Madrid mientras miraba para otro sitio. Si las cíclicas crisis sacudían a la
Nación, la díscola Cataluña sacaba las uñas y amenazaba al Gobierno y este cedía
y cedía, Aznar diciendo sandeces como aquella de que en la intimidad hablaba en
catalán o la de Nación de Naciones de Zapatero, que quedó para los restos como
el Zapatero el historiador. Pero no queda ahí el asunto, Fraga se
autoproclamaba casi dictador de Galicia, jugando a “gallegizar una tierra que nunca supuso feudo nacionalista
alguno. Cantabria, Extremadura, Navarra, Andalucia, todos sus dirigentes de
pusieron a jugar a las batallas pensando en que eran algo importante, la
ineptocracía se empezó a extender por doquier y con ello los caso de
corrupción, en primer lugar y detrás de Cataluña se colocó la Andalucía del
socialista Chaves y de su sucesor Griñan, ERES y otros asuntos mancharon su
gestión, mala por cierto pues fueron incapaces de sacar a su Región del
tercermundismo en la que haya encasillada desde hace años por culpa de caciques
de derechas y de señoritos de izquierdas.
Un cateto integral
con aire de Abad franciscano preside Cantabria, una falsa comunidad histórica,
que siempre ha sido desde la creación de España por los romanos y después por
los visigodos como la salida al mar de Castilla. Extremadura ha estado muchas
legislaturas en manos de un gañán con aires de Hernán Cortés pero en paleto
llamado Ybarra que dejó Extremadura peor que se la encontró, aunque los
pseudo-intelectuales-provincianos sientan alguna admiración hacia este histriónico
personaje. Me puedo extender hasta nombrar a todos y cada uno de los
presidentes de las distintas comunidades pero es una tarea absurda pues es más
de lo mismo.
Nadie nos dijo y
menos a esos “resarcidos provincianos” el enorme costo del capricho de
invertebrar España, los famosos padres de la Patria se quedaron tan anchos sin
llegar a ver más allá de sus narices lo que vendría después, descentralizar la
Nación con las enormes diferencias provinciales que existían y que no se han
conseguido limar era un suicidio, muy caro suicidio y ahora nos damos cuenta
del enorme gasto de diecisiete parlamentos con toda la patulea de vividores
sentados en sus escaños. Cierto es que hay gente con muy buena voluntad,
profesionales serios y algunos doctores en diferentes materias pero la mayoría
son los bribonzuelos del vivir sin pegar un palo al agua, en un país de bufones
y pícaros es normal que aflorasen en cuanto tuvieran oportunidad.
Mientras una
España que trabaja, una España de empresarios comprometidos de políticos
honestos, de trabajadores abnegados, de amas de casa sacrificadas, de
profesionales altamente cualificados, de hombres de ciencia, de periodistas
independientes, de artistas sin prebendas, de pensionistas agotados después de
muchos años de duro trabajo de estudiantes serios sufre la incapacidad de sus
dirigentes sin poder hacer nada por impedirlo, nada pues en las elecciones se
ve la capacidad del pueblo español para discernir entre la verdad y el engaño,
entre la facilidad en la retórica de unos políticos profesionales, la dialéctica
subversiva de los añoradores de Marx y otros Vedettes de verborrea fácil y de
ideas cortas.
Mientras no se
reforme la ley electoral y no valga lo mismo el voto de un palentino que el de
un catalán en España viviremos dependiendo de los nacionalistas separatistas y
esto no lo vieron los engreídos padres de la Constitución. Una persona un voto
esa es la verdadera democracia lo demás son apaños, enjuagues para satisfacer a
los amigos catalanes cerquita de Madrid.
Filoxides el Crítico
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