Vaticine cuando
comenzó lo de la pandemia que al final la culpa la íbamos a tener los curritos.
Ahora sale el Presidenta Sánchez, perdón el Doctor Sánchez soltando la perorata
del sábado echándole la culpa de sus traicioneros pactos con Bildu al PP y se
queda tan tranquilo, este hombre no tiene precio, luego dice algo así como que
gracias a la colaboración ciudadana el virus ha podido ser controlado y que al
final será vencido.
Este Sánchez tiene
más moral que el Alcoyano, además de muy poca vergüenza o de mucha cara que da
lo mismo. Vamos a hacer un poco de retrospectiva para que no se nos olvide nada
pues los españoles somos bastante olvidadizos y en cuanto las cosas se pasan
nos olvidamos de todo y del que nos causo el problema.
Recuerdo una mañana
que en una emisora de radio allá por el mes de enero aviaba de una terrible
epidemia en una parte de China y de la intervención de las autoridades
confinando a la población, ahí saltaron las alarmas, los bulos y otras
historias sobre el virus, unos le echaban la culpa a lo guarros que son los
chinos, otros a una fuga de laboratorio y hasta los más osados a un ataque
bacteriológico de los americanos, estos son como el PP les atizan por todos
lados lleven o no lleven razón. A los pocos días ya metidos en Febrero avisaban
de que la plaga ya estab en Europa muy concretamente en Italia y aquí las
autoridades repetían lo mismo que en China confinando una buena parte de la
población de la Lombardía, aunque los vuelos entre Italia y España continuaban,
los actos públicos también y los deportivos por descontado.
La alarma se dio en
España concretamente en Canarias al haber detectado en unos turistas síntomas
del maldito virus, se les encerró en un Hotel, se hicieron las pruebas
necesarias y se aisló a la población ante una posible expansión, según el
ministro de Sanidad era improbable, más bien imposible que el virus se
extendiera por España y que si hubiera algún caso estábamos suficientemente
preparados para hacerle frente. Ya teníamos varios casos en Madrid y los
primeros fallecidos ante esto el Gobierno nombró a Fernando Simón como portavoz
del Gobierno para entre otras muchas cosas enseñarnos a lavarnos las manos y a
tranquilizarnos pues no había riesgo e epidemia en España, se siguieron
permitiendo partidos internacionales, festivales, concentraciones, mítines, y
la gran algarada del 8M al más puro estilo franquista, es decir una
manifestación auspiciada por el Gobierno y abanderada por sus ministr@s. A
partir de aquí se proclama el estado de alarma, es decir se coarta la libertad
en España en función de un estado de excepción encubierto, mientras tanto lo
casos aumentan tanto en el número de contagios como en el de fallecidos, Madrid
se lleva la palma, le llueven las críticas desde el resto del Estado y hasta
algún dirigente catalán humoriza con lo de “Madrid al cielo”, comienzan a haber
muertos en la residencias de ancianos, se moviliza a todo el personal sanitario
en la comunidad que pide al Gobierno material para hacer frente a la epidemia
intentando frenar los contagios.
Y aquí comienza el
melodrama, las autoridades sanitarias afirman que es cuestión de higiene, que
nos lavemos bien las manos pero falta gel desinfectante, ni en las tiendas ni
las farmacias lo tienen, luego nos dicen que hemos de llevar guantes pues la
transmisión a causa de la costumbre de tocarnos la cara, ojos y nariz con las
manos provocan el contagio, pero no hay guantes, después ocurre lo mismo con
las mascarillas que tampoco las encuentra uno en las farmacias y tiene que ser
los de protección civil los que te dan alguna de las de tirar al usar, mientras
tanto el Gobierno afirma la compra de material a China mediante importadores reputados
que al parecer no lo eran tanto, la sociedad se moviliza por su cuenta, grandes
empresarios movilizan toda su logística para traer material de dónde sea, los
supermercados se abastecen para que no falte de nada durante el tiempo que
debamos estar confinados el gobierno
calla solo el pobre Simón nos da el parte de bajas diariamente pero a costa de
ir perdiendo credibilidad a cada presencia en televisión, todo parece quedar en
meras estadísticas, el gobierno calla, después el comité de expertos (mandos de
la policía) sale en la pequeña pantalla para decirnos lo que ya sabemos pero
con el poco convencimiento que la falta de veracidad les hace decir, su labor,
la de la fuerzas armadas y la policía y Guardia Civil es digna de encomio, el
gobierno calla, los fallecidos en las residencias de ancianos es alarmante de
tal manera que ya hay un clamor general en contra del vicepresidente Iglesias
el cual dijo que se hacía cargo el control de estas, gestión como se ha podido
ver desastrosa, el gobierno calla, el ministro Illa sale por la televisión
asegurando que el material va a llegar y que no habrá carestía de nada, las
farmacias siguen vacías, el gobierno calla, Sánchez al mejor estilo chavista
sale a justificar también en televisión su pésima gestión pero lo hace echando
la culpa a cierta autonomías por ajustes sanitarios de anteriores gobiernos,
falacia total pues el primero que recortó en Sanidad fue su “maestro” Zapatero,
pero a él este estado de alarma le sirve para decreto ley a decreto ley
gobierna sin obstáculo alguno, ninguneando al Rey y riéndose de la oposición,
mientras las esporádicas intervenciones de sus ministr@s son patéticas, faltas
de credibilidad y muchas de ellas in sentido alguno, su vicepresidente utiliza
el manido discurso bolivariano para desviar la atención sobre la pésima gestión
del gobierno y mientras los muertos aumentan, la epidemia se expande y ya no
hay territorio alguno que no tenga la maldita epidemia encima, pero Sánchez
prorroga el estado de alarma, esto le da tiempo para seguir pactando con los que
quieren destruir aún más España, separatistas terroristas y todo aquel que le
venga bien para sus maquiavélicos intereses, y siempre echándole la culpa a la
odiosa y poco patriótica oposición de la derecha que no colaboran en sus
siniestros propósitos.
Luego empiezan los
premios según el comportamiento de las autonomías, le importa un pito que la economía
se vaya al traste, que el paro aumente, que las ayudas no lleguen, que la gente
haga colas ante Caritas o Cruz Roja para poder comer, él mantiene su estado de
confinamiento o más bien de control de masas que ya dan más que pensar, dando
pie a toda teoría conspiracionista pero conociendo al sujeto y a sus espurios
intereses la gente se llega a preguntar a quien le interesa este desastre.
El lunes Madrid
pasa a la siguiente fase, tendremos que ir con mascarillas a todos los sitios,
las seguiremos comprando en las farmacias al precio que quieran o puedan, ya
nos da igual, saldremos con miedo sobre todo los mayores, a la juventud desde
el primer momento de la epidemia les dijeron que con ellos no iba que había muy
pocos casos y que se pusieran mascarillas por si podían contagiar al abuelo o
al padre pero sin más, ellos ya han tomado las calles con sus bicis, sus
patines, sus carreras, sus corrillos y los viejos, los que quedamos tendremos
que aguantar que el paso del tiempo no se nos lleve por delante entre pandemia
y pandemia pues estos que viene detrás van a comer a costa del Estado al mejor
estilo cubano.
Filoxides el Crítico
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