Todos hemos de morir en algún momento es así y debemos aceptarlo. Se
puede morir de michas maneras, las más corrientes en estos tiempos es por una
penosa enfermedad, léase cáncer, problemas cardiacos o de otro tipo, también de
viejo, es decir por muerte natural o debido a un accidente de cualquier tipo,
esto es así y así ha sido durante toda la existencia de la humanidad. Luego
dentro de las enfermedades están las epidemias que a lo largo de la Historia se
han propagado por todo el mundo hasta llegar a matar a gran parte de la
población. Dicen que una gran pandemia acabó con los neandertales, después con
egipcios, romanos, a causa de la peste que visitaba al mundo antiguo y al moderno
hasta acabar con la población de media Europa, después otros virus diezmaron a
la población, viruela, gripe, etc. Ha sido así hasta nuestros días, pero ahora
surgen nuevos virus no conocidos y menos sus causas, la peste se transmitia a causa de la suciedad, el agua corrompida, las ratas,
era esa falta de higiene la que provocaba hasta el siglo pasado epidemias
primero mundiales y después locales que diezmaban a la población.
Ahora las nueva pandemias parecen obra de lo más siniestro de la mente
humana ¿Serán los virus del sida o el covid producto de laboratorios? Y si es
así cual es la necesidad de crearlos, algunos, médicos incluidos dicen que
puede ser una forma de guerra bacteriológica para destrozar la economía del
contrario o también una forma cínica y criminal de acabar con la parte de
humanidad sobrante (enfermos crónicos, ancianos, débiles físicos, etc) si es
así estamos ante la terrible acción de gobiernos criminales a los que intereses
espurios les hace utilizar estos métodos, también cabe la posibilidad de que la
obsesión por crear armas químicas y bacteriológicas para mantener un equilibrio
“armamentístico” con el enemigo les hace poner en marcha laboratorios que
producen estos virus.
¿Y si por accidente uno de estos virus se escapa, se “pierde”? El caos
originado es terrible, tanto o más que si fuera natural. ¿Es esto lo que
estamos viviendo ahora con el covid 19? No se sabe ni nunca lo sabremos, ningún
gobierno por muy fuerte que sea o que represente a un gran país se atrevería a
acusar a nadie y menos a un monstruo económico, financiero y militar y con más
de mil millones de habitantes como es el caso de China, y si como parece que insinúa
el actual Presidente Trump pronto la prensa “libre” le ataca sin piedad. Es lo que
hay, mientras países como el nuestro se desangra física y materialmente a causa
de este maldito virus, echarle la culpa a alguien sea el que sea es muy fácil,
nunca sabremos como habrían actuado otros pero si ha dejado en claro la
incapacidad de nuestra Nación para hacer frente a episodios como este.
Mirarse el ombligo nunca ha sido bueno y estar repitiendo
machaconamente que teníamos la mejor Sanidad Pública del mundo era solo un
deseo que una realidad, por infinidad aunque inexplicables causas los
diferentes Gobiernos han ido metiendo la tijera de los recortes en sus
presupuestos, unos a causa de la crisis mundial, otros por la ineficacia del
Gobierno anterior y otros como el actual para repartir mejor el dinero entre
socios, amigos, fidelizar votantes y ayudar a asociaciones de difícil sino
imposible interés común.
España se muere, pero no solo de coronavirus ni si me apremian a causa
de la ruina económica, se muere de valores, de integridad y de falta de humanidad,
mientras los geriátricos sufrían las terribles consecuencias del virus,
nuestras autoridades miraban para otro lado o se echaban la culpa del error en
la gestión, una y otra vez veíamos y escuchábamos en la televisión como el
representante del Gobierno o el Ministro de Sanidad nos hacían y nos hacen un recuento de ingresados,
infectados, curados, fallecidos con sus respectivos porcentajes, todo se resume
al final en un apunte estadístico, se nos engañaba con el estado anímico de los
sanitarios gracias a nuestro minuto de las ocho aplaudiendo en el balcón pero
los equipos sanitarios no terminaban de llegar, los diferentes programas de
televisión hablaban de solidaridad, generosidad, colaboración, como si todo el
pueblo estuviera colaborando en el afán de ayudar, proteger y animar a nuestros
sanitarios mientras el Gobierno se afanaba en buscar ayudas entre sus socios
para perpetuar el estado de alarma como una huida hacia adelante para ver si
mientras alguien encontraba una vacuna o un antibiótico para paliar los efectos
de la epidemia.
España se ha muerto. No es un mal presagio y menos un deseo criminal
por hacer desaparecer a unos de las Naciones más fecundas que ha dado la
Historia, España ha muerto de cansancio, de debilidad como lo hace cualquier
cuerpo al que las distinta enfermedades le van matando y la última, un simple
resfriado acaba con él. España ha muerte a causa de muchos años de Gobiernos
desastrosos que poco a poco han ido minando su salud, España ha muerto de asco
al tener que soportar dentro de sus instituciones a grupos asesinos,
separatistas, o esperpénticos que por motivos difíciles de comprender han
llegado al poder. Estos han sido los que le han dado el golpe definitivo pero
España se estaba muriendo desde hace años, desangrando a causa de un terrorismo
infame, una corrupción a todos los niveles y una degradación moral galopante,
todos estos factores y otros muchos más de parecido relieve se han cebado en un
cuerpo enfermo y probablemente cansado de existir.
España ha muerto por culpa nuestra, de todos, de nuestra incapacidad
para ver las cosas de una manera racional, por no saber tomarlas decisiones
correctas a su debido tiempo, de no cortar por lo sano con cualquier caso de
corrupción venga de donde sea y la haya cometido el que sea. Nosotros con nuestra
tozudez, con nuestro analfabetismo político, con nuestra ruindaz “democrática”
la hemos ido asesinando poco a poco hasta que ese cuerpo malherido, enfermo, ha
dicho basta.
España no se merece un final así como tampoco lo merecía Roma, Atenas
o cualquier Nación de la Antigüedad por muy espléndida que haya sido. Aquí no
ha habido invasión de los bárbaros pues los teníamos dentro, ni enemigos
exteriores pues a estos les alimentábamos con enorme generosidad por los
nauseabundos Gobiernos de siempre.
España murió a pesar de que nos llevásemos librando muchos siglos de
ese final provocado por una esclerosis múltiple y ahora seremos testigos de su
funeral y por ende del principio del fin de nuestra forma de vivir, de nuestra orgullosísima
democracia, de nuestras “naciones” dentro de la Nación, pues nadie se librará
de esto y ellos tampoco, comprenderán tarde que el daño que ellos han provocado
les ha arrastrado a ellos también
Deseemos un tiempo mejor para lo que haya de venir. Descanse en paz.
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