sábado, 10 de agosto de 2019

Cuándo no se tiene sueño


Los Ministros del 82 <Por el Cambio>  a la buena vida.

Las noches de este caluroso mes de Agosto se me hacen largas, demasiado largas. Aún así las prefiero a los tediosos días llenos de gente ociosa, bulliciosa y pesada.

Intento sobrellevarlo con paciencia y curiosidad ¿Curiosidad de qué? De todo, pues cómo dicen por ahí a los viejos nos da por sacar periódicos antiguos, dietarios viejos, apuntes en hojas amarillentas y libros que se releen una y otra vez, pues algunos son de rabiosa actualidad a pesar de los años en los que salieron.

Esta noche sobre las cuatro y media de la madrugada me he puesto a curiosear unas páginas del diario El Mundo de hace unos ocho o diez años sobre el primer gobierno socialista de Felipe González ¡Si ese que barrió en las elecciones! Qué tiempos aquellos cuanta ilusión puesta en el cambio, aunque ciertamente no sabíamos cual iba a ser el cambio pero a los españoles nos va la marcha y cansados de los paniaguados de la UCD mirábamos a González como al libertador Simón Bolivar o menos pomposamente, como las vacas al tren.

¿Qué fue de aquel equipo de gobierno que acuñó lo de progresista? A Felipe le vemos actualmente en todos los telediarios intentando enmendarle la plana a Sánchez aunque yo pienso que lo hace con la boca pequeña, queda bien con sus socios en los consejos de administración dónde está empleado.

Guerra y Almunia siguen en política, el primero dando conferencia, interviniendo en simposium y hasta hace bien poco sentado en su sillón parlamentario. Almunia ocupa un alto cargo en la Comisión Europea. ¿Y el resto, que hace le resto?

De aquellas elecciones que arrasaron con un 48% de los votos a su favor con aquel lema: “Por el cambio”. Lo único que quedó fue lo del cambio, sobre todo para el patrimonio de los hombres del Presidente, dije hombres ¡Sí!  Pues en aquel gabinete tan progresista no cabía mujer alguna, cosas del cambio. 

El flamante Ministro de Economía Miguel Boyer, un verdadero  multimillonario de la “beautiful people”, el que expropió Rumasa por orden de su jefe Felipe. Tratar de rastrear sus pasos por los encerados pasillos de los consejos de Administración de la empresa privada (FCC, Logística de Hidrocarburos, Hispania, donde ganaba 1,5 millones de euros al año), resulta casi tan proceloso como documentar sus idas y venidas entre los entresijos del capitalismo financiero)

Y Javier Solana, el flamante Ministro de Cultura, le hombre de los zapatos más brillantes de todo el ejecutivo. Durante sus años mozos se ocupo de escribir lo panfletos anti Otan tan “demodé” en el PSOE, para luego, en el año 1995 convertirse en su Secretario General y ordenar el bombardeo de Yugoeslavia y más tarde en Mr. Pesc Alto Representante de la Política Exterior y Seguridad Común de la UE.

José Barrionuevo, Ministro de interior. Después de su paso por la cárcel, pasó tres meses de los diez años que tenía de condena, gracias a un indulto. Continuó con su puesto de Inspector de Trabajo, invirtió un dinerito en las constructoras Jeos Integral y Scalea y ahora creo que vive jubilado en un pueblo de Almería. Amenazó con que “tiraría de la manta” y hasta el momento nada de nada.

Narcis Serra, Ministro de Defensa, un personaje que no había prestado el servicio militar (claro ejemplo para los ministros que vendrían después) Estuvo al frente de Telefónica, dimitió de la presidencia de Caixa Catalunya por la quiebra de esta y creo que sigue ligado a Telefónica en sus negocios en Sudámerica.

Carlos Sochaga, Ministro de Industria, él que dijo aquello de: España es el país dónde más rápido se puede hacer uno rico (él se hizo, por supuesto) este personaje se instaló en el “Lobbysmo” y tras un móntón de cargos en diferentes consejos de administración el hombre va viviendo.

Fernando Morán, Ministro de Exteriores. El hombre de los chistes, dicen que todos ellos partían de la maquiavélica mente de Guerra.

Javier Moscoso, Ministro de la Presidencia. Fue Fiscal General del Estado después de dejar a González y más tarde Presidente de un Editorial.

Jose Mª Maravall, Ministro de Educación y Ciencia.

Tomás de la Quadra-Salcedo, ministro de Administración Territorial.

Ernest Lluch, Ministro de Sanidad, un hombre que proponía el acercamiento con los que luego le asesinaron (la ETA)

Fernando Ledesma, Ministro de Justicia. Tuvo el “honor” de apadrinar a Zapatero como consejero de Estado.

Julián Campo, Ministro de Obras Públicas y Urbanismo

Enrique Barón titular de Transportes. Después llegó a la presidencia del Parlamento Europeo.

Y por último Carlos Romero Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, continuó años después con Zapatero como funcionario de Economía y Hacienda.

Casi todos ellos ligado después a importantes puestos en la Dirección de Grandes Corporaciones, una curiosidad comparando aquel grupo de jóvenes más cercanos al Che Guevara que a Rockeffeller, pero la pasta es la pasta.
Filoxides el Crítico

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