¿Usted se
considera dueño de sus actos? ¡Sí! Perdóneme pero Usted es un imbécil.
No hay nada
más que ver el semblante de la gente de hoy en día para ver a qué grado de
docilidad hemos llegado, te fijas en una cara y es la expresión de la mayoría,
la simpleza del borrego, la mirada del conformista.
¿Qué puedo
hacer? Pregunta el aborregado.
-Tú, ya nada. Seguir con esa vida plácida de
bóvido amaestrado.
-Pero si yo me manifiesto, acudo a los “meeting”,
me comprometo con las causas solidarias, sigo lo dictados actuales, me
considero una persona moderna, sin atavíos…….
A esto le llamo: La letanía quejica. El yo se hace
dueño de la situación cuando no es cierto, el yo es un cuerpo dónde se oculta
la vulgaridad y lo que es peor, el miedo. ¡Sí, el miedo! Pues amigo mío el
miedo condiciona nuestra vida hasta el punto de no dudar nunca de lo que la
mayoría dice o hace.
¿Usted tiene
una hipoteca, paga uno o varios créditos, lleva a sus hijos a un colegio de
pago o subvencionado, da igual, se marcha de puente, tiene el móvil que aparece
en la TV, compra en el super, ve el último espectáculo de su artista preferido,
utiliza una o varias tarjetas de crédito, está entrampado hasta las orejas?
¡Usted es un perfecto cretino!
Hoy estamos
sometidos al imperio de la moda y no solo en la de vestir sino hasta en la de
pensar, de manifestarse, de “auto proclamarse” El hombre actual no piensa, no
actúa sigue las pautas que se le marca, obra tal como lo hace el vecino hasta
para preparar una barbacoa, se siente feliz pero es, en el fondo, un
desgraciado, un infeliz adoctrinado.
Nadie tiene
el coraje de enfrentarse con lo “políticamente correcto”, ninguno de Ustedes se
atreve a dudar de lo que la TV u otro medio de comunicación les “aconseja” día
tras día, hay muchas cosas que perder (o que pagar) como para dudar de lo que
estos medios recomiendan y enfrentarse a ello es oponerse a “casi toda la
comunidad” por esta causa Usted no actúa, no hace más que lo que los “medios le
sugieren”
Si a Usted
le “invitan” a intervenir en una manifestación en favor de tal o cuál quimera,
Usted traga bilis, se traga los principios, si aún le quedan y asiste, si hay
una cacerolada Usted interviene, si hay una concentración Usted va. ¿Es Usted
un buen demócrata, un perfecto ciudadano? ¡No! Usted lo único que pretende es
no estar señalado por los demás, no sentirse aislado, ni parecer la oveja negra
del rebaño. Usted quiere seguir pagando las letras del automóvil, los cuarenta
años que le quedan de hipoteca, las clases de guitarra de la niña y el curso de
informática del niño.
Usted es un
buen padre y hará esto por sus hijos, lo de la mujer es otra cuestión, si es
que le dura todavía. Y si la tiene en casa probablemente viva “emancipada” con
su propio trabajo, su coche aunque no sea necesario y el apartamento en la
playa, ese al que solo pueden ir quince días en verano pero que se lo compraron
por indicación o sugerencia de una cuñada que tiene otro al lado pero a la que
no puede ni ver.
Usted forma
parte de toda esa morralla de individuos a la que el “Estado” o quien lo dirige
tiene cogido por los testículos, no podrá dar un paso que no esté sujeto a los
acondicionamientos que ese “Estado” le imponga, de una manera más o menos sutil
pues la amenaza de perderlo todo siempre está en el aire “Cuánto más se tiene
más se pierde” decían en la Antigüedad, ahora sería “Cuánto más se debe más se
teme”
Usted no
puede apartarse de lo “correcto” sin ser inmediatamente “estigmatizado” marcado
como las bestias con el hierro candente de la indiferencia, el desprecio y el
aislamiento, le verán como un bicho raro, le puentearan en el trabajo, y su
futuro se pondrá mucho más negro que lo que Usted ya se había preparado.
Hoy hay que
ser “moderno”, sumarse a las redes sociales, tener un grupo de WhatsApp con los
compañeros o con los amigos del pub, pertenecer a un gimnasio medianamente
decente pues uno debe seguir los dictados de los “influencers”, asistir a
cualquier evento que esté de moda o simplemente que pertenezca a un colectivo
influyente.
Así su
integración en la manada es completa, Usted pertenece de pleno derecho a la
colectividad, es un buen ciudadano y mantendrá sus derechos tal y como la “sociedad”
requiere y predica.
¿Hasta
cuándo?
Filoxides el Crítico


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