miércoles, 3 de julio de 2019

De mi diario


“Los más fuertes determinan lo posible y los débiles lo aceptan”
Tucidides (fragmento del Diálogo meliano)

El derecho se aplica con justicia cuando hay paridad de fuerzas, en caso contrario como decía Tucidides el fuerte aplica la razón, la suya.
Hay numerosos casos en la Historia o mejor dicho la Historia se ha escrito por la fuerza de los poderosos impuesta a los más débiles. Es el sino del hombre y la sociedad que ha creado.

La edad va condicionando mi memoria, la va haciendo más selectiva; olvido aquello que  debería tener siempre presente y sin embargo recuerdo las cosas más intrascendentes o los discursos más demagógicos, puede que esto me ocurra por haber leído tanto, confundo al sabio con el sofista ¿O acaso no era el educador sofista el primer sabio? Creo que aquí tengo demasiadas dudas y contradicciones como para darme una respuesta objetiva.

¡Bah! Ni lo necesito, el tiempo juega en mi contra y aunque los malditos médicos hagan todo lo posible por mantenerme vivo, veo como poco a poco me voy deteriorando. Una vida sin dolor le hace al hombre emprender grandes empresas, tomar importantes decisiones, aventurarse en colosales proyectos, en cambio el dolor apacigua hasta el máximo el ánimo emprendedor, te hace tomar decisiones equivocadas.

De esto sabía mucho Roosevelt, me lo imagino anclado en su silla de ruedas negociando el futuro de millones de personas ante el rufián de Stalin. Yo no puedo figurarme a Alejandro invadiendo Asia subido a una litera dirigiendo a sus tropas hacia la gloria.¡ No hay gloria en el tullido, solo dolor! No sé a quién le escuché esto pero me parece recordar que fue en un Hospital.

El Hospital se ha convertido en la nueva Iglesia, allí una marea de enfermos, tullidos, tarados se confiesan ante el Médico como lo hacían ante el sacerdote, esperando no el perdón de sus pecados sino el aplacamiento del dolor ¡Quiere compartir su dolor con otros! En esto estriba el principio de la democracia la igualdad en la decadencia, el raquítico toma el poder y una masa de tullidos le siguen como ceros a la unidad, multiplicando la decadencia.

Así que me refugio en el sueño, cuando lo alcanzo descubro otra vida, lejos de narcóticos y medicamentos, una vida pasada o soñada una y mil veces, pero algún achaque me retorna a la realidad. ¡Mi propia Naturaleza se rebela, mientras mi cuerpo se ríe de ella! ¿Si somos una copia de dios? ¿Si estamos hechos a su imagen y semejanza? ¿Qué dios es este?

El dios de los enfermos, de los débiles tomó el Ágora se adueño de espíritus y conciencias. Aunque lo más dañino fue que santifico el dolor, esto debilitó  la humanidad hasta extremos delirantes.
El Cesar debía cabalgar al frente de sus legiones, bien distinguido, que le enemigo supiera quién era el Líder; al Líder el enemigo le respetaba, sabía que al frente de las tropas estaba un verdadero hombre, una divinidad y que los dioses le debían  proteger o en caso contrario los dioses no tenían valor alguno.

¿Ha de ser cruel el Líder? Depende de lo que se entienda por crueldad y el modo de aplicarla. Veo más crueldad y maldad en Churchill dando órdenes de bombardear Dresde o Colonia que en Sila u otro Cónsul romano. ¡Ah..esto debe ser producto de mi senectud! 

Los viejos tomamos partido con más libertad que los jóvenes, pues ya es poco lo que podemos esperar y casi nada lo que pudiéramos perder.

Solo los niños y los ancianos pueden decir lo que piensan sin que el censor los estigmatice; a los niños se les reprende y a los viejos se nos aparta, molestamos.

El sufrimiento está garantizado, no te dejan tener una muerte decorosa, rodeado de los tuyos, parientes y amigos, recordando con ellos momentos felices y si el poder de la razón aún sigue contigo aconsejándoles a no caer en el error, la experiencia en esto es muy sabia. 

El interés del Médico es que no sufras, apacigua el dolor con cientos de fármacos sabiendo que en el caso de que por un milagro de la Naturaleza recobraras la salud esta estaría totalmente destruida por tanto medicamento.

Me siento cansado, abatido más que agotado, en algún momento de mi vida equivoqué el camino. Esto no hubiera tenido importancia en otros tiempos ante el error el mejor camino de solucionarlo era el suicidio, no inducido como el de Sócrates sino el voluntario, pero ahora hasta esto está prohibido ¿Llegará el poder de las autoridades al más allá?
Jajaja, es más que probable.
Filoxides de Ursalia

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