domingo, 5 de agosto de 2018

Mi pobre Castilla

Decía Fischer en su "Travesia de España, por ejemplo, que recorriendo Castilla la Vieja en 1797: "La miseria de sus pueblos y habitantes comparándola con las Iglesias, Capillas y Monasterios que son sólidos y magníficos.
 
O el comentario de Gaspar Melchor de Jovellanos:
¿Qué es lo que ha quedado de aquella antigua gloria, sino el esqueleto de sus ciudades antes populosas y llenas de fábricas y talleres, de almacenes y tiendas y hoy solo pobladas de iglesias, conventos y hospitales que sobreviven a la miseria que han causado?
 
 
¡¡Cual es el pecado que has cometido tierra mía, para que tú creadora de naciones, te hayas convertido en un erial despoblado, seco y empobrecido!! ¿Quienes han sido los responsables durante siglos de esta situación? Mientras las provincias de la periferia se enriquecian mejorando sus puertos agrandando sus ciudades, protegiendo sus riquezas, tú mi adorada Castilla te secabas, exprimida por la voluntad de muchos, el poco acierto de otros y la ineptitud de todos. Hoy desangrada asistes con perplejidad como los "ricos" se olvidan de sus orígenes y como malos hijos te quieren abandonar a tú suerte.
Nada te debe importar mientras en tu suelo quede una sola semilla de tú pasada grandeza que como el Ave Fenix retornará más fuerte y austera como ejemplo a las demás regiones.
 
Las dos iglesias te saquearon una enfrentada a la otra pero juntas en el crimen, ahora pagarán ese escarnio, mientras tú aunque sola mantienes tu orgullo.
                                                                                                                           Filoxides de Ursalia

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