A las viejas columnas qué
aún se mantienen erguidas y desafiantes. Se saben dueñas del destino y reflejo
de tiempos mejores aunque la lepra se vaya
afianzando en sus piedras.
Su mármol herido pero
firme, en un canto al infinito desde su verdad histórica, aquella que le hizo
grande, poderoso espejo de una sociedad de super hombres, milicias divinas que
doblegaron pueblos y ciudades con la espada y la cultura.
Firmes pilares de un mundo
tardio en el tiempo que aún deslumbra en estas sombrías épocas de ignorancia y
cobardía. Nada le podrá quitar su majestad y su equilibrio entre el mundo de
ayer y la zozobra del hoy. Su luz, hoy artificial, fue entonces linterna del
mundo, faro encendido para grabarse en la retina de ojos y almas.
Ahora marcan el tiempo en
una especie de calendario universal, detallando hora a hora lo que son y lo que
han sido a todo aquel que aún sueñe despierto y mantenga encendido el candil de
la esperanza, luz nueva por antigüa y proyector de otra luces venideras.
¡¡Oh, Emérita Augusta!!
Equilibrio de una Lusitania primitiva y el extremo castellano, tierra de
hombres de aventura, forjadores de Imperios y Leyendas. Mantente firme y segura
ante
cualquier adversidad.
Malos tiempos acechan desde las lindes del mundo.
Desde el viejo dolmen de
Lácara hasta la firmeza del puente de Alcántara, obra romana y universal,
piedras firmes y seguras como los hombres que por ellas pasan y sus pasos dejan
grabados en la Historia. Pasaran nuevos siglos y estaréis aún firmes y seguras,
alejadas pero dentro de ese mundo que os aparta, quizás porque les recuerda la
grandeza que ellos perdieron al olvidarla.
La noche cae y muere el
día, tú luz se apaga durante un breve intervalo de tiempo, pero un nuevo
amanecer te contempla e irradia nueva luz a tus firmes pilares, grande eres por
Augusta y así te mantendrás por las Eras en un espacio infinito.
Filoxides de Ursalia


No hay comentarios:
Publicar un comentario