Durante un largo periodo de tiempo trate de fundir conceptos, creo que
sin ningún pudor solo por una enfermiza curiosidad, la de pretender descifrar
aquello que sacudía mi cabeza todas las noches.
¡La curiosidad mata! Se escuchó siempre a la vieja lechuza ¿Quién
puede creer a semejante ave con mirada fría y vida nocturna? Además ¿Puede
hablar una lechuza? -¡No creo que no! Y sigo a lo mío.
Da igual que la noche sea oscura o alunada, ellas salían a trotar
fuera de mi cabeza sin importarles romper mi sueño reparador, les doy igual, no
sienten piedad alguna y puede que yo en su lugar tampoco la tuviera.
Se dicen conceptos, polisemias de ideas que se hilvanan entre si como
un puzle pero mientras tanto bullen como locas hasta formar palabras y frases
coherentes. Noche tras noche sin pausa
alguna rompen la poca armonía que mi debilitado cuerpo aún tolera.
¡Líbranos del mal de lo actual! Se apresuran a decirme mientras hurgan
en mi cabeza, pretenden rebuscar en ella como lo hace el gato en un cubo de
basura ¿Qué pretenden encontrar, alimento quizás y para qué? Las ideas se
pudren con el tiempo, en putrefacto hedor llega hasta mí. Son ideas viejas, raídas,
excluyentes, todo lo mío ha sido excluyente.
¡Ayúdanos a escapar, queremos ser libres! ……¡Ah curioso adjetivo,
usado hasta la saciedad, hasta perder su verdadero significado! ¿Qué os impide
ser libre, acaso no bullís en mi cabeza a costa de mi sosiego?
Pretenden emanciparse, ser ellas mismas, que nada ni nadie las someta,
así son las ideas que bailotean en mi interior.
-Tiempos difíciles para no guardar protección- Me aconseja la vieja
experiencia – Si vivir al socaire ya es un riesgo, dejad que las ideas fluyan a
su gusto es una temeridad. Y desaparece.
He de encontrar el modo de que mis pensamientos se liberen, tomen
forma y a poder ser lejos de mí, quiero liberarme de ellos tanto como ellos de
mí, les he tenido mucho tiempo retenidos, engañados con un halagüeño porvenir
que nunca llega, les he defraudado y tienen derecho a ser ellos mismos a formar
sus propios paradigmas a ser ellos mismos sin mi influencia ni mis temores.
Filoxides el Crítico
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